Animales en la finca: el simpático cuy andino y su excelente abono

En Permacultura procuramos el manejo de animales en la granja, en la finca o en el espacio productivo que requiera uso de abonos. Todas las plantas que nos provean de alimento necesitarán una dosis permanente de minerales, que aunque usted no lo crea, el simpático cuy provee en cantidades sorprendentes. Lo mejor de todo: se alimenta solo de hierbas de diverso tipo, prefiere las llamadas malas y feas, es decir aquellas que fumigan con glifosato.

El cuy es simpático y amigable. Hay quien lo cría por su carne, nosotros preferimos su excremento y orina llenos de nitrógeno, fósforo, potasio, hierro, calcio, para ponerlos en las plantas y sentarnos a ver crecer sus frutos.

¿Cuánto abono produce un cuy?

En verdad es impresionante la cantidad de abono que produce el cuy andino, se puede recoger un kilo por semana de cuatro bonitos roedores, un solo macho y tres hembras. Adoran comer todo el día y de manera inexplicable, todo lo que comen lo transforman en abono que al ser puramente vegetal no es demasiado fuerte (como la gallinaza) y se puede usar de inmediato en frutales y hortalizas con excelentes resultados.

¿Cómo vive un cuy?

Este simpático animalito muy temeroso y con razón, tiene muchos depredadores. Ningún perro doméstico, gato, roedor de otro tipo, zarigüeya, etc, contendrá las ganas de probar suerte al intentar comerse un cuy. Por esa razón será conveniente protegerlo en una jaula cómoda y con espacio. Hay que tomar en cuenta que las jaulas construidas directamente sobre el piso se contaminan fácilmente de  ácaros y pulgas. Parece que en favor de la salud y buena vida del cuy, proporcionarle una jaula elevada resulta ser lo más indicado.

Consejos saludables a tomar en cuenta

El pequeño cuy puede comer hierba madura, plantas tiernas de bledos, alfalfa fresca, malvas maduras, todo tipo de desechos de la cocina, tallos de árboles como el porotón, restos de hortalizas del huerto, es decir,  lo que imagines que le pueda gustar. Pero ojo: no le des hierba asoleada o demasiado bañada en rocío, no tolera las malvas tiernas ni la hierba tierna. Es preferible que no lo alimentes con balanceado si quieres que tu abono sea orgánico.

En ese caso, por sorprendente que te parezca el cuy no bebe agua, la toma de las plantas que come. Tiene un apetito tan voraz que puede seguir comiendo y haciendo su magia todo el día.

Sobre comerse o no comerse al cuy, lo dejo a tu criterio.

Se aparea y tiene muchas crias 

Es muy importante saber que el tímido cuy puede volverse una fiera al disputar su dominio sobre todas las hembras del recinto. Así es, efectivamente habrá un solo cuy y seis hebras cómo máximo, tampoco cabe exagerar. Sin embargo se puede observar que el cuy no estresa a las hembras si tiene posibilidades de montar a muchas. A veces, si tiene hambre, la hembra no acepta al macho y este la puede morder.

Por estos curiosos comportamientos de la especie es posible tener solo hembras, o dos jaulas dónde separar a los machos (pueden vivir juntos sin bronca). O un macho y varias hembras juntas. En ese caso tendrá muchos cuyes en algún momento. Las crías son adorables, solo hay que cuidar que no tengan parásitos, para lo cual puede bañarlos con agua tibia en infusión de ruda, si existe el problema. También conviene incluir en su dieta hierba buena, oreganón, paico, algo de ruda, perejil y culantro, una vez al mes.

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