El día en que cociné un cuy de la finca

Será conocido por casi todos que no nací agricultora, mis primeros años los pasé en una cuna llena de libros, hice casitas, caminos y todo tipo de sillas con ellos hasta que aprendí a leerlos. La cocina fue ese lugar obligatorio dónde había que ir después de leer.

Aprendí a cocinar en Shungo Tola, cuando llegamos con Charly en mayo de 2015. Había preparado pavo para navidad, conservas y pasteles para mis hijos, punto. Edité como diez libros de cocina y prometí aprender, algún día.

Llegó afortunadamente el día en que encendí los fuegos de mi hogar. Vesta es la diosa del fuego griego, dadora de vida y alimento. Su lugar es junto al fogón y en la cocina crea y recrea constantemente el poder interno de las mujeres, y de los hombres que la veneran sin saberlo, grandes chefs, conozco varios.

Todo este preámbulo servirá para intuir que nunca he matado un animal, ni pelado, desplumado o destazado en mi vida. Por eso fue motivo de angustia cuando Avelina llegó a la puerta con uno entre sus fauces de Jack Russell, para quién da lo mismo un pericote que un cuy.  Dadas así las cosas, imaginé enterrarlo bajo las frutillas convertidas en funeraria y cementerio de todo ser que muere de muerte casi natural… y puede ser buen abono. Era grandecito este animal, lamento no haber tomado fotos, no se me ocurrió dejar evidencias del cuerpo inerte.

Pero soy omnívora. ¡Un momento!, me dije a mi misma, ¿será que es tan difícil preparar un cuy? Decidida metí al animalito en la nevera y llamé ayudantes. Supe por ellas que si no lo pelaba de inmediato serviría solo para abonar frutillas, de modo que guardando calma y serenidad taoistas, encendí la estufa y esperé que calentara el agua de una gran olla. Metí y saqué al cuy varias veces y procedí a pelarlo desde las patas hasta la cabeza.

Youtube fue clave en la operación. Me llenaron de valor las palabras de los expertos en destazar al animal, y una vez limpio, con un corte certero lo abrí por la panza y saqué todo lo que pude. Apliqué las tijeras y separé piezas que fueron aliñadas con comino y sal.

Gran error, me dijeron luego las vecinas entendidas, del cuy se come todo, hasta las tripas se lavan y entran al fuego. Para la próxima oportunidad, pensé.

Al dia siguiente puse el cuy al sol, colgado de un alambre de ropa durante tres horas, al mas puro estilo peruano; alguna vez una amiga de ese querido país me explicó cómo procedía con sus animales. Bien seco fue frito en aceite, y las papas clásicas se hicieron con los restos de la fritura, más leche de arroz (porque soy omnívora pero no ternero para tomar leche de vaca) y pasta de maní.

Adoro a mis cuyes, ponen la vida para hacer abono y serian capaces de procesar toneladas de hierba en un día para devolver nutrientes al suelo. Pero sé que si soy onmívora algún día en la finca, faenaré y comeré carne de los peces, las aves, los cuyes… con el respeto y el cariño que se merecen, igual que las lechugas del huerto y los árboles de porotón. Todos viven, sienten, se emocionan y se ofrendan en el alimento. Los citadinos miran recipientes con carne en las vitrinas, los campesinos ven con amor al animal que sacrifican pues está dando su vida para que vivan otros. No hablo de las “granjas” que procesan animales, esa es otra historia llena de dolor y lágrimas.

Me enteré que el cuy tiene múltiples propiedades como alimento, y más si solo obtiene el agua de la hierba verde que le damos. Su sabor fue exquisito, con un poco de guacamole y ají me supo a gloria. ¡Gracias cuicito! ¡Gracias Pachamama! y gracias Avelina.

 

 

Manual: paso a paso en tu huerto urbano

Por fin decidiste convertirte en un sano productor de tus propios alimentos y plantas medicinales, aunque sea en pequeña escala, y necesitas algunos consejos para empezar. Te propongo considerar los siguientes pasos que te ayudarán a llegar con éxito total a la primera cosecha. Nada igualará la emoción ni el sabor de los rábanos, rúcula y lechugas o bien del perejil, hierba buena y flores comestibles de tu próxima ensalada orgánica después de 28 días.

Paso 1: Diseñar el huerto

dibujo del huerto

Observa atentamente el entorno y registra la orientación, dónde se encuentra el este, cuánto sol tendrán las plantas; si hay una pared para colocar una instalación vertical, cuales son las dimensiones; si hay viento y es fuerte, por dónde llegan las heladas; si hay polución que hará necesario sembrar plantas limpiadoras del ambiente, desde dónde se siente y cuál es su dirección. Mira atentamente el lugar dónde sembrarás y planifica los cultivos que convienen al nuevo huerto. Realiza un dibujo y recuerda: eres el diseñador de tu sueño y lo harás realidad planificando cada detalle.

Realiza una lista de las plantas que quisieras sembrar y averigua cuanto tiempo necesitan para crecer, observa su tamaño final, será esencial a la hora de plantar.

Es muy importante que diseñes el riego, aclarando cómo lo harás y también que coloques las plantas cerca de una fuente de agua. Sin agua los cultivos no prosperarán. Si es posible, ubica un recipiente o contenedor con el líquido vital para humedecer el ambiente de un jardín a cielo abierto en horas de sol.

Paso 2: Elegir las plantas y sus contenedores

Con amor y cuidados, las plantas de tu huerto urbano se harán grandes y hermosas. Selecciona macetas profundas, al menos de 50 o 60 centímetros, de modo que las raices se sientan bien y puedan crecer hacia abajo con fuerza.

Busca plantas que vayan bien juntas. Lee en el blog de la finca los artículos sobre asociación de cultivos. Por ejemplo, tomate con albahaca, lechugas y ají.

Prefiere plantas medicinales que protejan a las nuevas y pequeñas del jardín como hierba buena, toronjil, matico, tomillo, orégano y menta.

Paso 3: Preparar el suelo y los abonos para alimentar a las plantas.

Tu suelo necesita descomponer minerales para que las plantas puedan tomarlos y producir la deliciosa comida que podrás saborear en poco tiempo. La calidad de los cultivos dependerá del abono que aportes en las camas, bancales, huachos o en los contenedores de tu huerto.

En la ciudad puedes preparar buen abono saliendo de excursión hacia una quebrada antigua o hasta encontrar tierra de bosque que contenga microorganismos en forma de micelios o filamentos blancos, que puedes localizar bajo la hojarasca húmeda y descompuesta de mucho tiempo.

Mezcla un quintal de tierra de bosque con quince libras de carbón y ceniza molidas, dos docenas de cáscaras de huevo secas y molidas, medio quintal de cascarilla de arroz, cuatro tazas de cascaras de plátano secas y trituradas, quince libras de cualquier tipo de abono animal bien seco: gallinaza, caballo, vaca, cuy, o bien abono de lombriz, quizás tierra de champiñón.

Como fertilizante, haz una solución de leche descompuesta, usa solo el suero que se separa de la grasa; mezcla un litro en cinco litros y fumiga con bomba después de un mes de haber sembrado.

Si tienes un jardín y puedes plantar en el suelo, prepara la tierra en huachos para vegetales de ciclo medio como maíz, papas, camote, jícama, yuca, cúrcuma, zanahoria blanca, entre otros.

Construye camas de cultivo, bancales, camas de doble excavación o camas calientes para contener el abono y la cobertura de los cultivos más delicados.

UNA CAMA DE DOBLE EXCAVACIÓN: caba con un pala afilada, azadón y barra, un agujero de 2 metros por 1,20 y 60 centímetros de profundidad. Realiza huecos con la barra para suavizar aún más la tierra que pueda estar compactada. Coloca dentro ramas de podas y rastrojos secos, abono, tierra de bosque, tierra del agujero y alguna cobertura o mulch para cubrir bien el suelo abierto. Este bancal de cultivo necesita una estructura para sostener los abonos que se irán añadiendo, la misma evitará que las lluvias se lleven nutrientes y el viento arrastre el mulch.

UNA CAMA DE PERMACULTURA: coloca cartón grueso y firme sobre el suelo donde plantarás. Morirá la vegetación existente, incluso el kikuyo. Sobre el cartón ubica el abono y tierra de jardín, cubre con rastrojo seco y siembra.

SIEMBRA EN HUACHOS: realiza montículos de tierra abonada y coloca las semillas o plantas en la parte superior.

UNA ESPIRAL DE PLANTAS MEDICINALES: si tienes espacio suficiente prepara un espiral que te permitirá sembrar muchas plantas en un espacio reducido. Lee el siguiente artículo del blog que te indica cómo hacerlo:

Un espiral aromático y jardín de flores

UN HUERTO VERTICAL: si tienes una pared, esta es la mejor solución, puedes usar mallas, pallets, polialuminio reciclado, tubos de PVC, en el blog de la finca te proponemos un sistema sencillo y de bajo costo. Puedes leer detalles en el siguiente artículo del Blog:

El huerto vertical y sus cuidados

En este tipo de huerto lo ideal que las raices de las plantas puedan interactuar; hay un mito erróneo sobre el daño que se harían unas a otras, esto solo pasaría si hay alelopatía negativa o asociación inconveniente; las raíces irán tranquilamente donde hay agua de modo que un riego uniforme y buen abono harán que todas convivan, en lugar de morir lentamente en una bolsa de cultivo, sin interacción, cómo las gallinas de una granja industrial y los animales enjaulados. Debemos recordar que emulamos al bosque y tratamos de acercarnos todo lo posible a la “senda natural del cultivo”*.

Paso 4: Preparar fungicidas naturales y sistemas de protección de los cultivos

La mejor forma de proteger las plantas de tu huerto es que siembres en policultivos combinados, de modo que el aroma de las plantas más sabrosas no llegue a los depredadores hambrientos.

Si hay plagas, revisa el lugar dónde sopla el viento; trae enfermedades, creen los campesinos y no les falta razón. El viento debilita a las plantas y sucumben rápidamente a las esporas de los hongos más agresivos que se transportan por este medio.

Para evitarlo prepara una cortina de viento si es necesario, puede ser otra planta más elevada a una distancia apropiada, especialmente si son frágiles lechugas o delicados tomates. Quizás sea necesaria una malla, un armazón de bambú que podrás poblar de achogchas o carrizos y pallets. Usa tu imaginación y frena el camino del viento hasta tus cultivos.

CALDO DE CENIZA Y AZUFRE PARA MARIPOSA BLANCA: diluye 1/4 de jabón azul, que debe su color al azufre que lo compone, con media taza de ceniza de cualquier tipo, en tres tazas de agua y lleva a ebullición en fuego bajo, aproximadamente durante media hora. Apaga la mezcla cuando el jabón saponifique y suba como espuma. Deja enfriar por 8 horas y luego cierne en un colador fino. Mezcla en cinco litros de agua y fumiga las plantas sin sol, al anochecer. Lava con agua limpia al amanecer, eso evitará que el azufre queme las hojas por efecto de la luz solar.

BIOL DE PLANTAS ANTISÉPTICAS PARA HONGOS: medio kilo de ajiés, una cuarto de kilo de ajos, cuatro pimientos verdes medianos, dos cebollas paiteñas. Coloca los ingredientes bien troceados en un recipiente con cinco litros de agua fría, tapa con una malla y guarda en un lugar oscuro y seco. Al día 6, pasa por un colador fino y mezcla esta preparación en cinco litros de agua. Fumiga una vez por semana hasta que desaparezca el problema.

En todos los casos también deberás aplicar más abono seco o líquido, de bocashi, microorganismos, suelo de champiñón o de lombriz, pues el ataque de hongos indica alguna carencia en las raíces.

Si dispones, siembra semillas de rúcula y mostaza que combaten nemátodos evitando que los mismos dañen tus cultivos.

Paso 5: Calcular la distancia de las plantas para sembrar

Recuerda que en la naturaleza, cómo es arriba es abajo, de modo que las raíces crecerán tanto cómo la amplitud de la planta que coseches, por ello calcula el tamaño final de cada una para sembrar los plantines o las semillas.

Empieza por las plantas más grandes y de ciclo medio o largo y en medio de ellas sitúa las de ciclo corto, termina con semillas de rábano que cosecharás en 28 días. La clave de esta cama productiva intensiva es que siempre tengas comida fruto de las semillas primero, y luego de las plantas.

UN EJEMPLO:

  • Cada 60cm: calabacín, alcachofas, tomates, brócoli o coliflor, acelga.
  • Cada 30cm: lechugas, nabos, rúcula, mostaza, coles, kale.
  • Cada 15cm: semillas de zanahoria y al boleo, semillas de rábano, perejil y culantro.
  • En una esquina, tomillo y en la otra, abahaca.

Paso 6: Sembrar y regar

Los agujeros de siembra deben ser amplios, de modo que las raíces se extiendan cómodamente. Coloca un poco de tu mezcla de abono para que ayude a las nuevas amigas a crecer y cubre bien con mulch para guardar la humedad. Puedes usar cascarilla de arroz, tamo de cultivos antiguos, papel o cartón picado, aserrín grueso que no sea de eucalipto o pino.

Siembra de todo y siempre con semillas de ciclo corto como rábanos, zanahorias, rúcula. No te limites si pones las plantas en macetas, lo importante, como mencioné antes, es la profundidad de los contenedores, para tener las raíces contentas buscando minerales cada vez más hacia dentro del suelo. No te olvides de las plantas medicinales que ayudarán a tus cultivos y te darán salud.

Riega bien y establece cada riego en función del clima; lo importante será mantener humedad para que el agua diluya cada vez más minerales que las plantas necesitan. Garantiza un buen drenaje pues todos los vegetales envían fuera de su sistema los minerales que no requieren y si las raíces se empozan, literalmente se ahogarán. Para garantizar un buen drenaje en macetas coloca cascajo grueso y mezcla la tierra del fondo con cascajo fino. Haz agujeros suficientes para que los líquidos drenen hacia un desagüe.

Paso 7: Observar el crecimiento y los cambios

Las plantas crecerán rápidamente sobre un suelo bien abonado. Si colocaste también semillas de rábano, rúcula y plantas de lechuga, podrás cosechar desde los 28 días.

Al sembrar nuevas semillas cada luna creciente y llena, siempre tendrás comida deliciosa en tu huerto. Saca una planta y coloca una semilla, disfruta de un  cultivo intensivo en el suelo o en contenedores; y siempre aprecia el clima, calcula la época de lluvias, mantén la humedad, cubre, cuida y antes de comer agradece al Gran Espíritu por cada alimento que te regala.

Observa el tiempo de la última cosecha. Para los antiguos estaba marcado por el Inti Raymi, celebra esta fiesta y deja a la Tierra todo lo demás. Permite que tu suelo dé malas hierbas y saca solamente el kikuyo. Deja que los rábanos se hagan arbustos con flores y en tres meses cosecha tus propias semillas.

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En esta época continúa manteniendo la humedad, no siembres más, recoje las alcachofas y últimos calabacines, únete a la Madre Tierra y prepara tu nueva siembra con las primeras lluvias de septiembre o en octubre, a más tardar. El tiempo de barbecho o descanso del suelo era respetado en la antigüedad. Intenta aprender del ritmo natural de los cultivos y aplícalo en el huerto urbano.

En caso de ataques de hongos usa el Biol que te propongo en esta nota, así como el caldo ceniza para eliminar cochinillas, mariposas blancas, arañuelas rojas y otros visitantes del huerto urbano que no cuentan con depredadores suficientes como pájaros, mariquitas y gallinas, que son comunes en el campo y dan buena cuenta de ellos.

Paso 8: Cosechar con buena Luna

En Luna llena, cuando la sabia de las plantas está arriba al igual que la Abuela en el cielo, cosecha los mejores frutos y hojas.

En Luna menguante, cuando la sabia de las plantas está abajo al igual que la Vieja Sabia, cosecha los mejores tubérculos, raíces y bulbos.

Sigue a la Luna y sabrás de cosechas más ricas y nutritivas, llenas de minerales. Esto es lo que buscamos para fortalecer la salud y la vida de la humanidad.

luna shungo

LECTURA RECOMENDADA: *”La senda natural del cultivo”  de Masanobu Fukuoka. *Agricultor y filósofo japonés quién inició la propuesta regenerativa del suelo usando las asociaciones de cultivos y la observación de la naturaleza como métodos de enriquecimiento de las cosechas, en lugar de los productos químicos propios de la naciente “revolución verde”. En 1988 obtuvo el equivalente al Nobel de los países asiáticos por duplicar la producción de arroz en combinación con cebada y trébol.

*El libro tiene una circulación amplia en la red, puedes conseguir un pdf, aunque recomiendo que tengas una buena edición impresa de esta joya de la agroecología.

 

La razón del bosque para asociar cultivos

Imagino mis tribulaciones, si yo fuera planta en un huerto urbano de balcón. Entraría  dentro de una maceta, estaría sola, con mucha comida a mi disposición y nadie con quién compartirla, aunque fuera en el pequeño lapso de mi vida. Algo triste para un tomate especialmente, sobre todo si imaginamos que en su lugar natural es una planta trepadora que crece en las quebradas y se enreda entre las chilcas.

Observa al tomate y entiende su lugar, su vocación, comprende sus afectos y descubre cómo se protege de plagas y depredadores, así cómo en las quebradas de Chachimbiro, dónde cosechamos ya dos variedades de tomates cherry: amarillo y rojo, con sus semillas.

Observa como si estuvieras mirando el bosque, la cañada, la quebrada, el jardín de la Madre Tierra; penetra en ese jardín con tu intuición y sabrás qué hacer… diría Masanobu Fukuoka en su libro “La senda natural del cultivo”. De la misma manera como se manifiestan las plantas arriba se vinculan abajo, en el desconocido y fascinante lugar dentro de la tierra; este es un principio universal que las plantas también reconocen. El mismo principio se aplica al hacer un bonsai, y la pericia del jardinero logra un árbol que se va moldeando tanto arriba como abajo, por años.

De manera horizontal sobre el suelo, en macetas, contenedores, jardines verticales, espacio mínimo en la ciudad, las plantas adoran estar juntas, literalmente lo disfrutan, salvo en los casos que ejercen una lucha por sobrevivir, tomando el alimento de otras; excepto cuando no reciben suficiente agua y se ven obligadas a usar la de otras. Normalmente compiten entre sí plantas del mismo tipo, de la misma familia, demasiado similares. Por ejemplo fresas y brócoli no prosperarían salvo con químicos, pero si sembramos tomates junto a las primeras y manzanilla o rúcula cerca del anhelado arbolito lleno de minerales, evitaremos plagas y las dos plantas serán bastante felices por el corto tiempo de su ciclo vital. Luego cosecharemos.

Puede ser que una raíz fuerte aporte nutrientes a una planta como la lechuga, solubilizando aquello que sus raices toman de las rocas, una vez que los microorganismos han pulverizado todo hasta el extremo…

Muchas cosas pasan en un bosque, la convivencia armónica y la asociaciónla natural de especies, es lo que hemos sustituido como jardineros. Debemos decidir cómo hacer asociaciones. Lo que la Madre Tierra hace normalmente, habremos de poner en práctica sobre nuestros cultivos y la veremos diseñar maravillas. Una vez más Fukuoka aportó a esta jardinera con sus consejos: no hagas nada.

Wu-wei, llaman los orientales a esta técnica que va de la mano de la observación minuciosa de los eventos naturales, en nuestras tierras era cosa obvia para los antiguos que caminaban o habitaban las quebradas, las montañas, costas, valles y las recorrían comiendo uvillas. Esta memoria olvidada es uno de las graves prejuicios culturales de la revolución verde, que caduca por insostenible.

Estas son algunas asociaciones que recomiendo:

  • Manzanilllas y lechugas.
  • Lechugas con girasol.
  • Tomates y albahacas, rosas y ruda.
  • Tomatillo mexicano y brócoli.
  • Coliflor y brócoli con ají, con cebolla puerro, con cebollín.
  • Fresas y escarolas.
  • Berenjenas y kale.
  • Espinacas con nabos.
  • Alcachofas y coles de brucelas.
  • Todas ellas aderezadas con abundante rúcula y mostaza.

Hay caso en los cuales es necesario actuar en una asociación para frenar el crecimiento de alguna planta, la mejor manera es cosechándola. Cuando decidimos ser jardineros y semilleros habrá que tener cuidado con algunas plantas como el eneldo, por ejemplo, que requiere mucho suelo para hacer sus deliciosas y cotizadas semillas con sabor a anís y usa el alimento de todas las raíces de cuatro metros a la redonda. El eneldo tierno, sin embargo, es el mejor amigo de cualquier planta y solubiliza todos los minerales que sus profundas raíces encuentran hasta a dos metros de profundidad. Las lechugas crecen imparables a la sombra de esta planta madrina.

Escuchar la razón del bosque parece ser la solución más cuerda, y cultivar sin fumigar, cómo en aquellos tiempos de cazadores y recolectores que ponían semillas de tomate a enredarse en las quebradas.

 

 

Un huerto vertical con plástico reciclado

No tengo espacio, apenas una pared. Es lo que nos comentan los amigos y amigas que viven en la ciudad. Interesados en el tema diseñamos un prototipo de huerto vertical de alta eficiencia, que en lugar de ubicar plantas coloridas en diseños sofisticados, incluye variedades comestibles, medicinales y ornamentales, combinadas por asociación. Una jungla, un pequeño bosque, un recuerdo de la naturaleza en la pared y también un lugar productivo dónde recoger las hojas para hacer infusiones, condimentar y por qué no, comer deliciosos tomates y lechugas o fresas, que adoran colgarse de las ventanas del jardín.

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Tomamos en cuenta el tamaño de las raíces, el tiempo que les toma a las plantas desarrollarlas y su movimiento natural en busca del agua. Ubicamos plantas de raíces fuertes abajo como helechos, ruda, hierba luisa y rastreras de crecimiento lento; en el medio, una gran variedad de medicinales como manzanilla, salvia, orégano, menta piperita, hierba buena, tomillo, perejil, culantro, toronjil, con lechugas, tomate cherry, fresas; y arriba, una buena cantidad de flores comestibles como calangone y pensamientos, capuchinas, caléndulas;  trébol que aporta mucho nitrógeno, y la cobertura de diversas variedades arbustivas.

La estructura

Diseñamos el jardín con materiales reciclados como madera plástica y polialumnio, que se obtiene de envases de tetrapak.

Conscientes del impacto del plástico en el daño de los ecosistemas decidimos usarlo como recurso y evitar que cada vez más toneladas inunden el mar. Es nuestro pequeño grano de arena y si somos cada vez más, haremos la diferencia.

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Detrás de la estructura colocamos mangueras negras con riego por goteo, que fijamos con el plástico del mismo material. Este sistema funciona abriendo una llave de paso  para que las raíces se saturen de agua, una vez cada semana, entre dos a cinco minutos, dependiendo del clima. Es decir que no consume mucha agua, no necesita una bomba, únicamente la conexión y un desagüe mínimo.

 

Laminamos y pintamos el material para darle mayor durabilidad y un tiempo máximo de resistencia al ambiente.

 

Un pequeño bosque comestible en la pared

Este huerto vertical y jardín puede estar dentro o fuera de tu casa. Imagina sembrar todo el tiempo y cosechar tus propias plantas medicinales, flores comestibles y verduras saludables en un pequeño espacio. Ahora es posible con los recursos de la Permacultura, como este pequeño modelo autosustentable. En el espacio inferior tiene una compostera incluida que usa abono de oveja de descomposición lenta, y arriba sostenemos a las plantas con humus de lombriz. El alimento será suficiente para ellas por tres años, de manera que los minerales se irán solubilizando poco a poco para alimentar las raíces, hasta de las más pequeñas. Te sorprendería conocer cómo se apoyan en un bosque para convivir juntas y en armonía.

 

Agua y amor será lo único que te pidan para darte belleza, alegría y alimento.

Las abejas guían mi camino

Imagino un mundo ideal en el cual las abejas hicieran sus enjambres dentro de troncos antiguos,  libres y fuera del contacto humano. Sin embargo, aún en aquel paraíso, algún día, alguien descubriría la medicina más especial y única que pudiera imaginar.    De la abeja es bueno todo, decía Galeno y empleaba sus regalos tan preciados en tónicos, pomadas, y más pócimas curativas. Hablamos de la miel de abejas, la cera, el polen, la jalea real, los propóleos, e incluso el veneno de abeja, la apitoxina que deja esta bella amiga a cambio de su vida.

Adoptar abejas es algo que me gusta más que atrapar abejas, el método con el cual atraemos enjambres perdidos, que todavía buscan hogar en las montañas de Chachimbiro.

Para empezar con algunos consejos aprendidos en los últimos años, puedo sugerir que si quieres tener abejas no las compres. Su cambio de hábitat es peligroso y son más frágiles de lo que imaginas. Las abejas adoran su lugar, conocen cada flor y cada planta que necesitan para vivir, se especializan en aromas y sabores que les darán la mejor miel. Cuando un panal se traslada de manera arbitraria a cualquier parte, la mayoría de las abejas podría morir al aventurarse a buscar su antiguo bosque de flores y plantas amadas por más de cinco kilómetros, antes de caer muerta.

Lo mejor es seleccionar el lugar ideal para ellas y ponerles una casa de buena madera, que haya sido colmena en el pasado, con diez marcos llenos de cera hecha a su gusto en algún momento, muy juntos, como los necesitan para no sucumbir al frío y mantener los 35 grados de su hábitat.

Formar una cámara de cría será lo mejor, en una caja que se conoce como colmena de cuadros móviles, inventada por un apicultor alemán a inicios de 1900. Antes de su gran idea, las abejas eran exterminadas para obtener la miel tan preciada. En la misma época se descubrió el ahumador, que es la forma más amigable de acercarse a las colmenas sin causar un ataque masivo, con razón. El humo las hace percatarse de una posible emergencia y se apresuran a comer toda la miel que pueden obtener para salvarla de una pérdida irreparable. Cada gota de miel se fabrica con el néctar de 2000 flores, así de preciada es su gran obra.

Las abejas pueden ser mansas y dedicarse exclusivamente a su tarea de fabricar tantas maravillas a menos que tengan sed (beben agua todo el día), podrían estar enfermas o ser obligadas a poner más miel de la que quieren y necesitan.

Esta última obligación fue un invento de un apicultor allá a inicios del siglo XX, creando la cera estampada. Es conocido que las abejas fabrican todos los productos de la colmena sobre una forma hexagonal que reproducen en el interior de sus casas. ¿Y si la hacemos más grande tendremos más miel? Efectivamente, las abejas trabajan incesantemente para llenar cada nido con su preciosa medicina y esto las hace agresivas y débiles.

La Permapicultura que intentamos explorar evita someter a las abejas a formas predeterminadas y las deja hacer, según sus necesidades, los cuadros de cera más pequeños pero justos para alimentar a las diminutas larvas con jalea real durante cuatro días, polen durante dos, néctar por un día y miel hasta que alcanzan la belleza que las caracteriza al nacer en el doceavo día.

El nido de una reina nueva será distinto. Casi dos veces más grande, solo colmado con jalea real hasta que la real abeja salga a la luz y siga comiendo este súper alimento durante toda la vida, es decir cinco años en lugar de cuarenta y cinco días, el ajustado tiempo de las demás.

Si hay suerte y estamos bien orientados, un enjambre con la reina virgen y recién nacida colonizará la caja y los cuadros usando de nuevo la cera antigua, mientras más, mejor. Si el lugar es viable las abejas llamadas pecoreadoras buscarán flores específicas,  y si la caja se ubicó estratégicamente en una buena plantación de aguacate preferirán estas flores y las buscarán por cuatro kilómetros a la redonda. Cuando las recibas en una quebrada buscarán la pacunga, casha uvilla, arrayán, uña de gato, mosquera, chilca, y todas las pequeñas flores llenas de vitaminas y minerales. Es cierto, ellas prefieren las floraciones específicas y gustan de ellas por toda la vida de la colmena. De ahí que si faltan, su existencia misma estará en peligro.

Tanta maravilla y perfección de las abejas debe ser conocida y respetada, aún en el caso de obtener la miel que ellas guardan para la reserva en tiempos difíciles. De ahí la responsabilidad de este hermoso oficio apicultor, de cultivar cada día más plantas melíferas, sin químicos sintetizados, cuidando la Tierra con renovado amor.

El objetivo de este primer acercamiento a la crianza de abejas es confesar que las abejas guían mi camino, solamente porque soy humana como todos quienes lean estas lineas y sabrán como yo, que al desaparecer, nos quedaría poco tiempo de subsistencia en el planeta, sin el 75% de plantas que polinizan, es decir casi todo lo que sembramos en el huerto y nos ha alimentado desde que encontramos miel en el paraíso, aquel día, cuando encontramos la primera colmena.

 

 

 

El simpático cuy andino y su excelente abono

En Permacultura procuramos el manejo de animales en la granja, en la finca o en el espacio productivo que requiera uso de abonos. Todas las plantas que nos provean de alimento necesitarán una dosis permanente de minerales, que aunque usted no lo crea, el simpático cuy provee en cantidades sorprendentes. Lo mejor de todo: se alimenta solo de hierbas de diverso tipo, prefiere las llamadas malas y feas, es decir aquellas que fumigan con glifosato.

El cuy es simpático y amigable. Hay quien lo cría por su carne, nosotros preferimos su excremento y orina llenos de nitrógeno, fósforo, potasio, hierro, calcio, para ponerlos en las plantas y sentarnos a ver crecer sus frutos.

¿Cuánto abono produce un cuy?

En verdad es impresionante la cantidad de abono que produce el cuy andino, se puede recoger un kilo por semana de cuatro bonitos roedores, un solo macho y tres hembras. Adoran comer todo el día y de manera inexplicable, todo lo que comen lo transforman en abono que al ser puramente vegetal no es demasiado fuerte (como la gallinaza) y se puede usar de inmediato en frutales y hortalizas con excelentes resultados.

¿Cómo vive un cuy?

Este simpático animalito muy temeroso y con razón, tiene muchos depredadores. Ningún perro doméstico, gato, roedor de otro tipo, zarigüeya, etc, contendrá las ganas de probar suerte al intentar comerse un cuy. Por esa razón será conveniente protegerlo en una jaula cómoda y con espacio. Hay que tomar en cuenta que las jaulas construidas directamente sobre el piso se contaminan fácilmente de  ácaros y pulgas. Parece que en favor de la salud y buena vida del cuy, proporcionarle una jaula elevada resulta ser lo más indicado.

Consejos saludables a tomar en cuenta

El pequeño cuy puede comer hierba madura, plantas tiernas de bledos, alfalfa fresca, malvas maduras, todo tipo de desechos de la cocina, tallos de árboles como el porotón, restos de hortalizas del huerto, es decir,  lo que imagines que le pueda gustar. Pero ojo: no le des hierba asoleada o demasiado bañada en rocío, no tolera las malvas tiernas ni la hierba tierna. Es preferible que no lo alimentes con balanceado si quieres que tu abono sea orgánico.

En ese caso, por sorprendente que te parezca el cuy no bebe agua, la toma de las plantas que come. Tiene un apetito tan voraz que puede seguir comiendo y haciendo su magia todo el día.

Sobre comerse o no comerse al cuy, lo dejo a tu criterio.

Se aparea y tiene muchas crias 

Es muy importante saber que el tímido cuy puede volverse una fiera al disputar su dominio sobre todas las hembras del recinto. Así es, efectivamente habrá un solo cuy y seis hebras cómo máximo, tampoco cabe exagerar. Sin embargo se puede observar que el cuy no estresa a las hembras si tiene posibilidades de montar a muchas. A veces, si tiene hambre, la hembra no acepta al macho y este la puede morder.

Por estos curiosos comportamientos de la especie es posible tener solo hembras, o dos jaulas dónde separar a los machos (pueden vivir juntos sin bronca). O un macho y varias hembras juntas. En ese caso tendrá muchos cuyes en algún momento. Las crías son adorables, solo hay que cuidar que no tengan parásitos, para lo cual puede bañarlos con agua tibia en infusión de ruda, si existe el problema. También conviene incluir en su dieta hierba buena, oreganón, paico, algo de ruda, perejil y culantro, una vez al mes.

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Haz probióticos y chukrut

Una querida amiga me consulta sobre la producción de probióticos para mejorar las funciones del sistema digestivo. Confiesa que los traía del extranjero. Me sorprendo. Todos podemos hacer probióticos saludables para el organismo, como por ejemplo el chuckut, excelente alimento fermentado, colonizado por estos importantes microorganismos eficientes que conocemos como probióticos o favorecedores de la vida.

No puedo dejar de admirar a las bacterias. Ellas nos curan, ellas nos enferman, si faltan podemos tener problemas graves desde el nacimiento, como el autismo. Se ha demostrado que curando el intestino de bacterias nocivas y colonizando con probióticos, esta enfermedad puede mejorar mucho.  Se propone que la restauración de un correcto equilibrio microbiano podría aliviar algunos de los síntomas conductuales típicos del autismo.

Propiedades de los probióticos: chukrut o col fermentada

  • Contiene ácido láctico, de gran importancia para las bacterias que tenemos en el intestino y estómago, favoreciendo las digestiones y la absorción de nutrientes.
  • Ayuda a eliminar o mejorar los síntomas y las alergias.
  • Su gran aporte en enzimas beneficia al hígado y al páncreas.
  • Favorece el buen estado de la piel y las mucosas.
  • Tiene efecto remineralizador sobre el organismo.
  • Nos aporta grandes cantidades de vitamina C, que favorece la absorción de otras vitaminas y minerales.
  • El chucrut es muy útil y efectivo para combatir los gases que se generan durante la digestión así como la hinchazón.
  • Recomendado para personas que han estado medicadas con antibiótico.
  • Ejerce un importante efecto depurativo sobre el organismo.
  • Muy beneficioso para personas con ácido úrico y que tienden a retener líquido.

Receta:

  • Una col blanca o col morada grande.
  • 18 gramos de sal marina, un cuarto de taza aproximadamente.
  • Una cucharadita de comino.
  • Una cucharadita de semillas de hinojo.

Procedimiento:

Mezcla perfectamente los ingredientes y amasa la col con manos limpias durante una hora. Notarás que exuda líquido que se hará cada vez más abundante. Envasa en frascos de vidrio y déjalos medio abiertos sobre un plato hondo durante ocho días hasta que se produzca la fermentación, evidenciada en una actividad burbujeante al interior de los frascos y el derramamiento constante de un poco de líquido.

¡Listo! Ya tienes chukrut. Esta receta nos la pasó una voluntaria residente en Dinamarca, de origen malasio. Gracias Karen por tu aporte.

 

 

 

El humilde y eficiente baño seco de tacho

Como permacultores, uno de los primeros asuntos que debemos resolver es el uso y no abuso de los excrementos humanos. Al pensar en la posada permacultural que actualmente mantenemos en Shungo Tola, nuestra casa de intercambio de saberes, decidimos que solo usaríamos sistemas eficientes para tratar los desechos humanos y convertirlos en compost.

Afortunadamente la comuna donde estamos gestiona los excrementos a través de un biodigestor comunitario, por eso tenemos un baño de agua, pero también usamos el querido y nunca bien ponderado baño seco de tacho.

¿Con separador o sin separador de orina?

En el 2015 vivimos en una casa con un baño seco compostero que manejaba un separador de orina, en Argentina,  durante un par de semanas. Desgraciadamente no fue posible controlar las moscas en este modelo y sufrimos mucho cada vez que levantábamos la tapa del trono. Una pequeña cámara recogía las eses y un bidón, la orina depositada en un embudo bien ubicado en el extremo obvio del asiento. Quedaba la tarea de entregar a la plantas el resultado, es decir úrea disuelta con ceniza y harina de rocas. ¡Cuanto trabajo! y si el nivel de humedad subía, todo tipo de insectos voladores colonizaban el recinto.

Fue en otro evento en Argentina, esta vez con Jairo Restrepo cuando usamos por primera vez un tacho para baño seco. Se trataba de un simple y sencillo balde de veinte litros de capacidad que recibía todo el “material” húmedo y seco. Este, luego era cubierto con una capa suficiente de aserrín mezclado con ceniza y abono de baño seco.

El trono se abría y cerraba herméticamente para evitar la llegada de moscas. Cada vez que se llenaba, pasaba a su cierre hermético y un mes y medio después, a su deposito en una compostera bien cubierta de paja seca.

Para lograr un buen baño seco de tacho hay que seguir algunas recomendaciones:

Hacer una mezcla de cuatro partes de aserrín fino con un parte de ceniza y media de buen abono del baño seco. Los microorganismos conocen lo que hay que hacer y empiezan a descomponer “el material” en cuanto cerramos herméticamente el tacho. Si no tiene abono de baño seco use compost o una parte de buena tierra abonada.

Dejar esta materia orgánica junto al inodoro de tacho. De preferencia, arroje el papel en un basurero aparte.

Cierre siempre el tacho herméticamente una vez que se ha completado. Verifique que esté bien cubierto por el rastrojo seco con ceniza. Esa es la clave.

 

 

En la secuencia de fotos se puede apreciar el tacho solo con un trono móvil. Fue cómo lo usamos por un año. Tapamos y destapamos el tacho, colocamos el trono, usamos el trono, lo dejamos a un lado, tapamos el tacho. Tuvimos muchas otras prioridades antes de hacer un contenedor adecuado, que es una caja con cierre hermético para evitar el ingreso de moscas.

El procedimiento para el baño seco es sencillo y seguro:

  • Cada vez que usted emplee su tacho, coloque la mezcla hasta cubrir por completo, si hay orines asegúrese que pone una cantidad suficiente.
  • Cuando el tacho esté lleno saque del contenedor y tape herméticamente.
  • Coloque los tanques cerrados en fila desde el más antiguo hasta el más nuevo, después de un mes y medio el tanque estará semicompostado y los olores casi desaparecerán.
  • Ponga el contenido del tacho de un mes y medio en la compostera abonera: destape la compostera (la debe mantener siempre bien cubierta con rastrojo seco), coloque el material y medio tacho de agua por cada bote que ponga.
  • Es muy importante que la compostera general tenga orificios de drenaje para que escapen los lexiviados y el compost no se pudra.

¿Cómo se hace una compostera general para el baño seco abonero?

En nuestro caso reusamos una antigua chanchera que encontramos en la propiedad, la cual tenía un pequeño desnivel y orificio para el desfogue de agua. Se puede hacer con pallets unidos entre sí y forrados con plástico negro, es importante que tenga a mano más aserrín, que puede ser grueso o fino. Puede reemplazarlo por paja, ramas secas, recortes de hierba seca o cualquier rastrojo.

Normalmente apilamos un montón en cada lado. Una vez lleno lo dejamos seis meses en proceso de compostaje por microorganismos eficientes bien cubierto de paja seca y sin tocar. No se da la vuelta, no se moja más. El montón debe estar protegido de los elementos por un techo, aquí improvisamos con una plancha de polialuminio reciclado.

Luego del sexto mes, el proceso de casi ocho habrá dado como resultado un abono excelente para frutales como cítricos, chirimoyas, aguacates, guabas, café, entre otros.

Para lograr un compost más fino se puede dejar un año, conocemos quién hace más de una compostera y va usando el abono más antiguo en hortalizas y verduras.

El mejor abono

Es un hecho comprobado que los humanos proveemos del mejor abono a la Tierra en nuestra calidad de omnívoros (comemos de todo); esto además nos ha permitido sobrevivir en este planeta. Los humanos, sin embargo, somos los únicos que no devolvemos a la Madre lo que hemos tomado de su vientre. Todos los animales y seres vivos devuelven los minerales a la Tierra una vez que los usan para alimentarse. Este es un ciclo natural. Arrojar este abono que reclama la Pachamama para seguir alimentando a la gente no es natural, no es sano, contamina el agua de maneras absurdas envenenando las napas y capas freáticas, con materia putrefacta.

Es absurdo pensar que es más saludable arrojar los desechos por el inodoro y llevarlos al mar en lugar de compostarlos. Tan absurdo como mal usar la poca agua dulce  que tenemos en semejante propósito. Recuerda, en la ciudad, no te inundes de excrementos si no hay agua. Composta y usa tus desechos minerales, por el bien del planeta.

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Cultiva en asociación, como la Madre Tierra

Imagina cómo fueron los primeros bosques de la Madre Tierra. En función de las condiciones del lugar como el suelo, el clima, la composición mineral, la luz solar y más razones fundamentales, las plantas se organizaron en comunidad, se protegieron unas a otras, crecieron y prosperaron hasta nuestro días.

Masanobu Fukuoka es el maestro japonés que intentó acercarse a las formas y maneras del bosque. Miró con cuidado en otra dirección, cuando estaba despertando al mismo tiempo la agricultura química con todo su paquete de venenos. Esto ocurrió al final de la segunda guerra mundial.

Fukuoka ganó un premio nacional por incrementar cuatro veces la cantidad de los cultivos de arroz, observando el comportamiento natural de este cereal. Para evitar que el suelo pierda humedad lo asoció con cebada, que brotó de inmediato, sobre sus rastrojos lanzó las semillas de arroz y de trébol. Estas crecieron en suelo fértil y húmedo, con abundante nitrógeno aportado por las plantas de la suerte… Su legado a sido una serie de libros sobre las formas y maneras de la agricultura natural, las asociaciones favorables de plantas, la necesaria observación atenta y meditativa de los comportamientos naturales, y la conciencia clara sobre la vocación del lugar para seguir sus pistas y lograr, al fin, un bosque.

Si quieres alcanzar cultivos excepcionales que se acerquen a la manera natural y espontánea de la sabia naturaleza, usa la asociación de cultivos como método para hacer tu huerto.

Esta cama de cultivo tiene mucho ají rocoto, que aleja las plagas y las confunde con su aroma a capsaicina. El brócoli prosperó junto a los apios, y cuando sus plantas empezaron a dar flores salieron los tomates, cuyas semillas nacieron del compost que las gallinas desmenuzaron tenazmente.

En los bordes brotó la rúcula, en medio de muchas malas hierbas que no prosperaron gracias a la cobertura o mulch de caña de azúcar. Lo importante en este caso es que el suelo esté cubierto por rastrojo seco de algún tipo, cartón, papel picado, tela, o cualquier material orgánico se se descomponga lentamente y guarde la humedad.

rúcula

A continuación te ofrezco una tabla de asociación de cultivos que seguí al pie de la letra durante un año.  Luego, la práctica te enseñará algunas claves importantes.

Por ejemplo:

No siembres juntas plantas de la misma familia, las únicas que pueden convivir en el huerto son el ají y el tomate.

Siembra plantas de alturas diferentes, recuerda que cómo son arriba son abajo, y que sus raíces tomarán minerales de diferentes niveles subterráneos.

Siembra como te gustaría que las legumbres y verduras vayan en el plato, es decir que la ensalada va bien en el huerto y en tu mesa.

Siembra plantas medicinales y deja prosperar las malas hierbas, normalmente todas estas mal tratadas maravillas son medicinales, como el diente de león, el llantén, los bledos, la pacunga, el paico…

Deja prosperar al eneldo en todas tus camas de cultivo, sus raíces diminutas y numerosas bajarán casi un metro bajo la tierra extrayendo minerales que adoran las coles, los rábanos, las lechugas, las alcachofas e incluso el brócoli y la coliflor. El eneldo es el comodín de las asociaciones y a la vez, la planta más amable con sus hermanas del huerto, pues les entrega todos los nutrientes que le sobran, y son muchos.

Evita solamente el pasto. Aquel césped verde se lleva todos los minerales de tu comida y adora envolver las raices de tus mejores plantas para extraerles todo el alimento.

 

asociación de plantas 1

 

Vino de romero para mejorar la memoria

En la sierra norte de Ecuador se cultivan deliciosas uvas negras, pequeñas y dulces, que sirven de maravilla para hacer este vino que aprovecha las propiedades del romero sobre la memoria y la salud general, por lo cual bien vale la pena intentarlo. La preparación pasa por un proceso de fermentación que genera un mínimo grado de alcohol y resulta rico en vitaminas y antioxidantes.

¿Qué necesitas?

  • Una libra de uvas negras del norte de Ecuador.
  • Un puñado de retoños de romero. Busca y corta solo los brotes más tiernos en las puntas de las ramas.

¿Cómo se hace?

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Muele en la piedra, las uvas con cáscaras y semillas, junto a los brotes tiernos de romero, hasta que tengas un líquido morado lleno de taninos saludables.

Envasa el resultado en un frasco de vidrio y tapa. Notarás un ligero proceso de fermentación que madurará en cuatro días. Destapa a diario para evitar que el frasco estalle por la presión.

Al quinto día, pasa el frasco por baño maría para sellarlo al vacío, si quieres guardarlo por un año sin refrigeración.

¡Este vino está listo! Toma una cucharada en ayunas todos los días y refrigera una vez abierto. Las vecinas del campo lo dan a sus hijos pequeños antes de ir a la escuela, aseguran que mejora su rendimiento en el aula y su atención.

Abejas en la finca

Shungo Tola es una finca melífera, es decir que la mayoría de sus plantas producen flores que gustan a las abejas, el logotipo de la finca es una abeja, pues nos orientamos a salvar esta especie en peligro de extinción, que desaparece a pasos agigantados en toda la Tierra gracias a la acción de los fungidas sistémicos, que entran en las raices, flores y frutos matando todo tipo de insectos polinizadores, especialmente abejas.

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Somos optimistas, queremos preparar el nuevo modelo humano que viene, con abejas en lugar de herbicidas de Monsanto – Bayer, con agricultura orgánica y nada de Round-Up. Así pues, desde que nos volcamos a vivir este sueño en el que volamos con los pies en la Tierra, encargamos doce panales en casa de la vecina, al cuidado de nuestro amigo Jorge Alcoacer, campesino de la zona experto apicultor tradicional. En el último año y medio producimos miel de abeja de montaña de excelente calidad, tan rica y pura que sirve para curar heridas, desinfectar y sanar rápidamente de problemas respiratorios.

Pero recién en semana santa de 2017 pasamos las primeras siete colmenas a la quebrada reforestada, llena de las flores que las abejas adoran: casha uvilla, uña de gato, trébol, arrayán, frijol de monte, pacunga, alfalfa, y gran cantidad de semillas de lechuga, rúcula, mostaza, nabos…

Nuestro plan siguió con la eliminación de la cera estampada, tenemos la intención de que las abejas hagan su trabajo como más les guste, dándoles más tiempo si fuera necesario para que se sientan libres y no ceñidas al molde que ponemos los humanos en el afán de producción.

Maravillados vimos que en dos semanas hicieron cera y miel de casi un cuadro completo por colmena.

 

 

Una recomendación importante: si quieres poner abejas en tu lugar, debes garantizarles pleno sol en todas las horas del día, sin sombras de árboles, se ponen irritables cuando trabajan a la sombra y no se recomienda visitarlas por la tarde o al amanecer. Necesitan luz solar para hacer su magia, ya que no hay otra forma de catalogar el trabajo permanente y sin descanso para procurar cera y miel.

Las abejas de la finca, desde su llegada a casa de la vecina en mayo de 2015 nunca se han enfermado o sufrido algún percance. Necesitan fuentes de agua cerca, en nuestro caso viven junto a la quebrada y un tanque de peces y necesitan la mayor variedad de flores silvestres que sea posible.

Al final de su ciclo de vida y garantizando más de siete generaciones de abejas, recogemos la cera y la miel. Ellas pueden volver a empezar, y nosotros también.

En la Casa Abierta de Permacultura mostramos a las abejas, identificamos a la reina, estuvimos prácticamente junto a las colmenas con peligro, a pleno sol y con don Jorge aclarando todas las dudas: hay una sola reina, la vimos, enorme, del tamaño de una avispa gigante, que pone huesecillos en las celdas preparadas por las abejas. Si muere la reina, todas se irán, dejarán de trabajar, si la reina no se siente cómoda y el lugar no tiene lo que necesita la colmena ella se irá a buscar un mejor destino, luego de que sus exploradores le indiquen dónde. Gracias al trabajo de este año, la quebrada les ha gustado y aceptaron la invitación a quedarse.

El próximo objetivo es cambiar a las abejas a panales mucho más grandes, en los que puedan disfrutar de espacio como el que podrían disponer en el tronco de un árbol, guardando proporciones áureas, como propone la permapicultura.

En la finca solamente cosechamos cera y miel, no propóleos ni jalea, que las abejas necesitan para garantizar la salud de las colmenas.

La cera está en las cremas y pomadas orgánicas de Aromaterapia Mágica. Para conocer el catálogo mira este link: Cremas y pomadas de cera virgen de abejas

La miel de abejas de la montaña de Chachimbiro se ofrece por internet cada vez que tenemos existencia y desaparece en una semana.

miel shungo tola

Esta medicina que disfrutamos actualmente puede terminarse ya que hay cada vez menos abejas que sobreviven a los campos fumigados, desaparece lamentablemente al mezclarse con glucosa, al manipularse con calor,  se degenera al tratarse con químicos. La pasteurización mata la calidad antibiótica de la miel, darles a estas magas caña de azúcar directamente en el panal no es ético, va contra los principios que nos animan… y el prejuicio se nota en la miel.

Sabemos que nuestro método supone que no dispongamos de miel en gran cantidad y que recojamos la medicina de estas magas del aire solo dos veces al año. Afortunadamente su pureza permite guardarla durante mucho tiempo y garantiza que siempre sea deliciosa y saludable.

Nos interesa mucho el tema de la permapicultura y esperamos que en el año 2018 podamos pasar con nuestras abejas, del sistema tradicional a un sistema más natural, sin cuadros y solo con guías de cera en lugar de marcos estampados, en espacios más grandes, abriendo y tocando las colmenas una sola vez al año, pero con el doble de la cantidad de miel.

Queremos que las abejas se sientan en la finca como en su casa, es decir, en plena naturaleza sin domesticar.

 

Huertos en la escuela

TALLER DE HUERTOS ESCOLARES CON MANUALES DE CULTIVO: MI PRIMERA SEMILLA

Para ganar condiciones de sustentabilidad y resiliencia, una persona debería ser capaz de cultivar al menos doce clases de alimentos por si misma, y para ello necesitaría conocer también cómo obtener semillas. Este taller está dirigido a alumnos desde los diez a los diez y ocho años, y a sus maestros, quienes quizás nunca han tenido contacto directo con la siembra y la cosecha sistemática de alimentos para sustentarse.

¿Qué logran los alumnos?

  • Para ser resilientes, comprenden que es urgente aprender a cultivar el alimento por si mismos y descubren cómo lo pueden hacer, con las siguientes plantas comestibles: tomate, lechuga, rúcula, sambo, zapallo, cebolla, rábano, brócoli, coliflor, mostaza, papa, maiz, amaranto, tomate de árbol, cítricos, higos, lavanda. Pueden descargar una ficha didáctica del manual de cultivo de la finca Shungo Tola, para conocer en detalle cada una de las plantas de este taller, mira los modelos en los siguientes links:
  • Claves para el cultivo del brócoli en tu huerto                                                         Cultivar higos en el huerto urbano                                                                               Cultivos ancestrales en el huerto de hoy                                                                        Cómo cultivar amaranto, paso a paso
  • Aprenden que todas las semillas pueden germinar. Durante una semana antes del taller recogen todas las que se encuentran en alimentos crudos que comen en la escuela y en la casa. Emplean las instrucciones de la siguiente ficha didáctica que se puede descargar de este blog:  Cómo cultivar semillas para el huerto urbano
  • Ya que necesitan conocer todo el ciclo completo para mantener alimentos saludables, descubren las claves para hacer abonos biofermentados y cultivar microorganismos para mejorar la calidad del suelo.
  • En un aprendizaje significativo deben hacerlo por si mismos, así pues, elaboran una cama de cultivo con todos los materiales necesarios entregados por la Finca Shungo Tola, lo único que pone la escuela o el colegio es tierra de un lugar destinado para el huerto escolar. Entregamos todas las semillas orgánicas necesarias y las instrucciones para mantener el cultivo por un año, además de consultas permanentes a este blog educativo de la finca Shungo Tola. La escuela y los alumnos pueden consultar en el siguiente link, las propiedades de los alimentos y las variedades de semillas que ofrece la Finca Shungo Tola a la institución educativa: 150 variedades y semillas orgánicas de Shungo Tola

Metodología: trabajamos en dos grupos, con monitores y docentes que abordan de manera teórica y práctica, los siguientes temas:

  1. Cultivos con la luna para cosechar semillas, cómo germinar, hacer esquejes y sembrar bulbos, tubérculos, rizomas.
  2. El suelo, los abonos y fungicidas: paso a paso en el bocashi, dos caldos minerales, cultivo y cuidado de microorganismos eficientes para mejorar la calidad del suelo.
  3. Una cama de cultivo para vegetales: cómo construirla paso a paso con algún tipo de estructura del medio. Haremos un modelo con carrizo.

Tenemos dos plenarias de treinta minutos cada una, para poner en común los descubrimientos y hacer en conjunto el diseño del huerto de la escuela.

La finca Shungo Tola lleva a la escuela todos los materiales necesarios, así como las herramientas de trabajo. La escuela habilita un espacio para el huerto con tierra fértil, es decir dónde sea posible sembrar.

Valores y condiciones:

  • Valor: $25 por persona.
  • Duración: seis horas.
  • Fecha de este taller: cuando se alcanza el cupo
  • Cupo: mínimo diez y máximo treinta alumnos.

Consultas: Doris Arroba: dorisleonora@gmail.com – watsapp: 0992731276 –                        FaceBook – Messenger: Finca Shungo Tola, Casa de Intercambio de Saberes

Diseña este taller: Doris Arroba*

*Tiene treinta años de experiencia en el diseño de programas de educación y capacitación para niños, jóvenes y adultos, con énfasis en materiales educativos. Conoce el currículo de Ecuador en todos sus niveles,  para adecuar los contenidos del taller a cada rango de edad y necesidades de los alumnos.

Brócoli con éxito, un reto bien abonado

El brócoli es uno de los super-alimentos más importantes en nuestra dieta. Un vegetal anticancerígeno, gracias a una cantidad de minerales, vitaminas y oligoelementos curativos. Por esa razón no será difícil suponer que necesita una enorme cantidad de abono, recordemos que es una maravillosa planta que absorbe todos los elementos que necesita del suelo y de la luz del sol.

El brócoli necesita un sustrato muy bien abonado, las alternativas para conseguirlo son:

  1. Un buen bocashi.
  2. Un buen abono de otro tipo pero con abundante excremento seco.
  3. Una buena dosis de posos de café, cáscaras de plátano y cáscaras de huevo secas y trituradas, mezcladas con buena tierra. Sería ideal añadir excremento animal seco de gallina, caballo o vaca muy bien triturado, aunque sea en una pequeña cantidad.

¿Cómo sembrar brócoli desde la semilla?

La planta de brócoli es sumamente generosa, puede regalarte hasta 900 semillas de una sola y buena madre. Ella necesita, sin embargo, condiciones de clima estables y con buena humedad. Riega de manera que el suelo siembre esté húmedo, pero no tanto para que el agua se lleve los minerales del sustrato que has preparado.

Paso a paso:

  1. Coloca dos semillas de la planta en un semillero con lo mejor de tu sustrato. Puedes usar fundas con agujeros, un vasito con huecos en el fondo, a medio centímetro de la superficie, cubriendo con una cantidad mínima de tierra, sin aplastar.
  2. Ubica los semilleros en un invernadero o cualquier lugar soleado y abrigado.
  3. Riega de manera delicada los semilleros si es preciso cada día, revisando que se mantengan húmedos pero no encharcados.
  4. Cuando las plantas broten en dos semanas, prepara el terreno dónde harás el transplante.
  5. Transplanta en un mes, con la siguiente Luna creciente del mes.

Siembra plantas compañeras

Al brócoli le encanta estar junto a la albahaca o al eneldo, puedes plantar también culantro que alejará a las plagas de gusanos encantados con las deliciosas hojas.

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Algunos detalles importantes

  • Siembra cada sesenta centímetros en hileras o en grupos cercados por las plantas compañeras.
  • Verifica que tu cultivo reciba luz solar todo el día.
  • No muevas el sustrato y cúbrelo con rastrojo seco de cualquier tipo (paja, tamo, hierba, cartón, papel picado muy fino)
  • Deshierba solo el kikuyo.
  • Cosecha luego de cuatro meses.

 

 

Amaranto en tu huerto

El amaranto es nativo de Ecuador, Perú, Bolivia y México. Incluso en las ciudades es posible que lo encuentres como mala hierba creciendo en las veredas, y podrías usar sus hojas para hacer una rica sopa con los bledos, como se conoce a los brotes tiernos del amaranto silvestre.

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Hace mil años domesticamos este cereal maravilloso y lo convertimos en la planta de flores gigantes que hoy podemos cultivar y cosechar. Necesitas un espacio relativamente pequeño, de tres metros por tres, para poner la diminuta semilla que tiene enormes propiedades nutritivas y medicinales

Rico en minerales. Contiene lisina (aminoácido de alto valor biológico), el cual ayuda a la memoria, inteligencia y alto aprendizaje.                                                                                          Bajo en grasas. El amaranto es un producto dietético. Sus extractos son utilizados para elaborar mayonesa y aderezos light.
Fuente saludable de carbohidratos. Te proporciona energía sin subirte de peso. Sirve como fibra dietética y laxante. Es 100% digestivo.
Proteínas. Es una fuente natural de estos nutrientes y está a la par de las propiedades de la leche y  posee el doble de proteínas que el arroz.
Es auxiliar para erradicar el cáncer de colon y colesterol malo.

¿Cómo cultivar y cosechar el amaranto?

Esta planta tan especial puede ser muy común en el huerto, al menos en la sierra, ya que está adaptada a los climas andinos y al tipo de suelo que comúnmente tenemos en el jardín. Se siembra directamente en el terreno abonado, regando “al boleo” las diminutas semillas que se convertirán en arbustos de dos metros de alto. No tienes que cubrir el suelo luego de lanzar las poderosas simientes que germinarán en dos semanas.

Necesitan buen sustrato y agua en abundancia para crecer. Luego de cuatro meses, las flores tomarán un color rojo intenso y en el lapso de un mes se empezarán a secar. Es el momento de cortarlas y dejar que completen su ciclo en un ambiente seco, sobre papel limpio, al abrigo del sol.

¡Finalmente a sacudir! El amaranto caerá y estará listo para que lo consumas en deliciosas preparaciones saludables.

Te sorprenderá saber que puedes cultivar amaranto desde las semillas si lo compras para comer en un almacén de productos orgánicos y no ha sido procesado. ¡Su potencial de vitalidad es de cinco años al menos! Has una prueba de germinación colocándolas entre algodones húmedos durante cinco días, si brotan podrás pasarlas directamente al lugar más soleado de tu jardín.

NUESTRO AMARANTO

 

Detox de la finca, recetas saludables con clorofila

Por la mañana, nada mejor que una buena dosis de vitaminas y minerales verdes y crudos, junto a un jugo de fruta con antioxidantes.

El Detox mejora la digestión y desintoxica el cuerpo de químicos e incluso metales pesados.  Lo llevó a la finca una querida voluntaria crudívora, quién nos enseñó la forma más adecuada para aprovechar la gran cantidad de verdes comestibles orgánicos de la finca.

Empezando por la alfalfa, con sus brotes verdes deliciosos, es muy recomendable mezclarla con mora o con manzana. Añade kale, acelga roja, una pizca de flores de mostaza y tendrás una bebida nutritiva inigualable. Licua la preparación con un poco de panela o stevia y listo.

Debes beberla dentro de los cinco minutos siguientes a su elaboración pues la clorofila se oxida rápidamente y pierde sus propiedades para mejorar la calidad de tu sangre.

 

Papa chaucha y mashua, dos cultivos ancestrales

Tu soberanía alimentaria requiere una gran variedad de cultivos. Tan importante como sembrar lechugas, tomates, nabos, rúcula, y más plantas de ciclo corto, es tener algunas variedades que han alimentado a nuestros abuelos por más de siete generaciones. Nos referimos a las plantas ancestrales como el maíz, la quinua, la mashua, el amaranto y la papa nativa de cada lugar. Todas ellas tienen muchas vitaminas, minerales, antioxidantes en cantidad y son fuente de salud para la familia.

 ¿Cómo cultivar mashua y papa chaucha?

Necesitas una planta madre en los dos casos, sin embargo, una vez que hagas germinar una planta tendrás muchas para un largo tiempo, mientras sigas cultivándolas. El mejor lugar para adquirir una es en los mercados populares de Ecuador y también en tiendas de productos orgánicos, cada vez son más apreciadas por sus múltiples cualidades.

La mashua es una planta familia de la capuchina, de flores comestibles, y el tubérculo es similar a la papa. Tiene varios colores que se derivan de antioxidantes de la planta, entre los cuales se destacan el amarillo y el morado oscuro, este último, el más apetecido por sus propiedades antibióticas.

La papa chaucha, familia del tomate, es una variedad muy apreciada en las comunidades indígenas por sus cualidades curativas, tiene colores intensos oscuros y amarillos, una variedad apetecida como medicina es la Yanashungo o corazón negro. A diferencia de la papa chola, de uso extremadamente común, no necesita químicos ni se fumiga; requiere condiciones mínimas de limpieza de malezas, y suficiente humedad. La papa chola es una de las variedades más fumigadas por la industria química, de modo que es un veneno que se debería evitar.

Deja brotar hijuelos

Guarda las chauchas y mashuas en un lugar oscuro, cada grupo por separado; recomiendo una bolsa de plástico negro a medio cerrar. Evita la humedad pues las plantas madres deben estar bien secas. En dos semanas tendrás hijuelos verdes saliendo por todos sus ojos.

Siembra a una distancia de 50cm, en grupos. Las papas y mashuas pueden convivir en el mismo espacio pero prefieren formar un racimo por separado.

Necesitan más o menos el tiempo tiempo, de cinco a seis meses, para prosperar. Como plantas compañeras van muy bien la manzanilla y el culantro.

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Uvas en el huerto

La naturaleza es sabia y siempre nos impresiona. De una planta madre pueden salir muchos hijos y crecer, y prosperar. Por ejemplo, las uvas, luego de un buena poda se obtienen plantines que pueden prender raices y tener brotes en dos meses.

Esta planta necesita poda cada vez que termina su ciclo de producción frutal, de modo que queden  solamente las guías, listas para una próxima carga de deliciosas uvas.

Prepara los esquejes de la siguiente manera:

  • Corta trozos del tronco y ramas anchas de la vid recién podada, aproximadamente de veinte centímetros cada una, hazlo arriba o debajo de los nudos.
  • Limpia bien el esqueje de modo que no queden hojas ni hijuelos, de este modo ayudarás a la planta para que concentre su fuerza en hacer crecer las raíces.
  • Deja en remojo los hijuelos por 24 horas.
  • Seca bien y deja sobre una servilleta de papel por una noche.
  • Siembra en contenedores que tengan suficiente tierra bien abonada y espacio para que el esqueje eche raíces, hasta de quince centímetros, en dos meses. Asegura luz del sol y calor durante ese tiempo, será ideal si tienes un lugar abrigado sin corrientes de aire.

Siembra tu nueva vid en un contenedor profundo de 80 centímetros o en la tierra abonada de tu huerto. Tendrás fruta dos veces al año y muchas podas a lo largo de la vida de esta planta perenne, que puede dar uvas durante cien años o más. ¿No es sorprendente?

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Higos en tu huerto urbano

¿Sabías que los higos, tan deliciosos y llenos de vitaminas, son en realidad flores? Esta novedad es una de las maravillas de este arbusto que contiene cobre, calcio, zink, calcio, selenio y casi todas las vitaminas. Es un potente antioxidante y mantiene saludable el sistema digestivo. Los higos también contienen fitoestrógenos, y sus hojas en infusión son excelentes para la salud de las mujeres. Las abuelas lo sabían, solo debemos recordar.

Los higos se reproducen por esquejes o trozos del tronco del arbusto, es decir que, en cada poda de las ramas más antiguas puedes obtener una docena de plantas o más, a continuación te decimos cómo hacerlo:

  • Poda una rama del arbusto de higos, de modo que hagas el corte sobre o bajo el nudo del esqueje. La potencia de la planta está anudada en el corazón del tronco.
  • Prepara esquejes de veinte centímetros aproximadamente. Límpialos bien de modo que no haya ninguna señal de hojas o higos. Queremos que la planta se concentre en formar la raíz. Trata el esqueje tomando en cuenta su cielo y suelo, es decir cuida que la parte a sembrar tenga la dirección correcta, así la savia ascenderá sin problema.
  • Remoja los esquejes durante cuatro horas. Sécalos con una servilleta de papel y acomódalos en hileras, listos para sembrar en un contenedor pequeño, cada uno. Deberán estar en un lugar cálido y soleado durante dos meses con la tierra húmeda.

Y cuando veas los brotes verdes salir de los esquejes, prepárate para lo siguiente:

Realiza un agujero de sesenta por sesenta y llénalo de buena tierra, abono orgánico, bocashi o lo que tengas a mano. Recuerda que le darás al higo nutrientes para crecer. La tierra sola no es suficiente para saciar su hambre y entregarte las vitaminas y minerales que tiene en cantidades tan importantes.

También puedes plantarlo en maceta. Yo tuve en la terraza una higuera por diez años y siempre me dio maravillosos higos, además de hojas para tisanas saludables. Cada cierto tiempo el higo perderá sus hojas y será el momento de abonar la tierra para que salgan más verdes y hermosas.

Siempre cubre el suelo con rastrojo seco, paja, recortes de hierba. No dejes prosperar las malas hierbas pues el higo prefiere pocas plantas compañeras. Prueba con el perejil.

Si la tierra está bien abonada puedes tener higos en un año. ¡Disfrútalos!

 

Plantas de Shungo Tola, 150 variedades y sus semillas

Es muy impresionante apreciar la calidad de las vitaminas, minerales y compuestos de las plantas, resulta emocionante saber que podemos disponer de salud sin acudir a los químicos sintetizados, con toda la tabla periódica a nuestra disposición.

Desde mayo de 2015 escribo esta tabla que contiene una lista de las variedades de plantas de nuestra finca Shungo Tola. Todas las plantas son orgánicas o se han tratado de manera orgánica desde la restauración y cultivo de los microorganismos del suelo. Las semillas y plántulas se pueden seleccionar y solicitar de esta lista, o bien obtener directamente de nuestra producción en Urcuquí.

Esta tabla será parte de una publicación sobre agricultura regenerativa del suelo y se irá completando en el transcurso de los próximos meses.

¡Todos los comentarios y observaciones sobre las plantas y sus propiedades serán bienvenidos!

 

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Frutillas, desde las semillas

Seguramente sabes que las fresas y frutillas son fuente de antioxidantes, muchos minerales y vitamina C. Sin embargo, aquellas que venden en la calle resultan peligrosas por la cantidad de químicos que contienen. Así que es el momento de cultivar tus propias frutillas o fresas, verás que resulta sencillo y es más seguro que comprarlas por ahí. Conoce un poco más sobre sus propiedades para la salud.

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¿Que necesitas?

Una frutilla o fresa organica que no haya sido fumigada.

¿Cómo lo puedes hacer?

  • Deja madurar bien la frutilla que más te gustó por su sabor y fragancia, resérvala en la sombra sobre un plato de loza o barro. En cinco días estará lista para darte semillas de al menos veinte plantas.
  • Coloca la frutilla en un colador fino y cierne hasta obtener las semillas, que son muy pequeñas. Otra opción es colocar la frutilla en la licuadora con un poco de agua y        prender-apagar el motor por tres o cuatro veces. Deja reposar la mezcla y cuela.
  • Lava bien las semillas sobre el colador, para que no queden residuos de la pulpa.
  • Extiende las semillas en una servilleta blanca de cocina y cubre con otra, dobla y deja en un lugar fresco y seco por diez días.
  • Prepara un semillero para tus plantas con abono de lombriz, tierra negra, tierra de tu jardín a partes iguales y un poco de cascarilla de arroz o rastrojo seco de cualquier tipo. Puedes hacer tu semillero en un recipiente que tenga buen drenaje, como única condición.
  • Haz un super nutriente de minerales con cáscaras de huevo secas, cáscaras de plátano secas y posos de café en partes iguales. Licua esta mezcla con un poco de agua y reserva para abonar.
  • Siembra las semillas sin enterrarlas, cubre con tierra que coloques desde un tamiz, solo para taparlas.
  • Riega y mantén la tierra húmeda por diez días en un lugar calentito y con sol.
  • Las plantas empezarán a brotar en quince días y podrás trasplantarlas en un mes.
  • Abona bien mezclando tu súper nutriente de minerales con la tierra, antes de sembrar en el lugar definitivo de tu huerto.
  • Abona cada dos meses, pues estas plantas necesitan muchos nutrientes para florecer y dar frutos grandes y deliciosos.

¡Felicitaciones!! Ya tienes frutillas orgánicas en tu jardín.

Puedes realizar cualquier consulta al watsapp: 0992731276 o por correo: dorisleonora@gmail.com

¿Qué sembrar en el 2017?

El 2017 es el año que puede marcar el comienzo de una nueva vida en el huerto. Si tienes un pequeño espacio o un gran lugar, lo más importante es el diseño de lo que puede ser el jardín comestible que te dará salud y alegrías.

¿Cómo hacerlo?

Primero mira la Luna, sí efectivamente, la luna creciente es la gran compañera en los afanes del jardín comestible. En marzo te dará buenos resultados sembrar desde el 5 hasta el 15, es decir en cuarto creciente y luna llena.

  1. Selecciona tres tipos de plantas:
  • a. De ciclo corto, como lechugas por ejemplo, que cosecharás en un mes.
  • b. De ciclo medio, como tomates, pimientos, pepinillos, berenjenas.
  • c. De ciclo largo, como un frutal que puedes tener en maceta, especialmente limón, higo, granadilla, maracuyá o fresas.

Para sembrar debes tener semillas o plantas. Trata de que sean orgánicas o que las obtengas tú mismo.

  1. Prepara el sustrato: para ello mezcla una porción de la tierra de tu jardín con una cantidad igual de abono de tu preferencia, media de cascarilla de arroz o algún tipo de rastrojo seco y una porción de cáscaras de huevo secas y trituradas (seis huevos por cinco kilos de tierra).
  2. Prepara el contenedor con macetas, cajas de madera reciclada cubiertas de plástico negro, botes que puedas reciclar o una jardinera. Cuida que haya siempre suficiente drenaje con agujeros por los que escape el exceso de agua.
  3. Siembra las plantas en combinación, por ejemplo, tomates con lechugas, ajos, cebollas, cilantro y albahaca: crecerán juntas maravillosamente y te darán deliciosos resultados. Mira en el blog las mejores asociaciones para sembrar.

Observa que las plantas reciban sol y riego para mantener el sustrato húmedo.

¡Disfruta al verlas crecer!

Puedes realizar cualquier consulta al watsapp: 0992731276 o al correo: dorisleonora@gmail.com

¡Conoce cómo sembrar una variedad de plantas en el blog de la finca!

Tomillo para cuidar tu energía vital y sistema inmunológico

Tomillo o ThimoEs sumamente recomendable sembrar tomillo, de thimus en latín,  nombre asociado a la glándula del timo, cuya energía vital se mantiene o cura con esta planta según el griego Teofrasto en su libro Historia Plantarum. Lo hace gracias a que mejora el sistema inmunológico, tanto de las personas como de las viviendas; por eso se usaba como incienso en la Edad Media, sobre todo en época de enfermedades y graves epidemias de salud pública. Aún hace poco tiempo nunca faltaba en la despensa, y en casos de debilidad o fatiga, las abuelas recetaban tomillo a diario por nueve días. Durante el verano el problema más grave que tenemos es la falta de agua; sin embargo, con el método de cobertura permanente o mulch es posible mantener cultivos como el tomillo sin riego por casi un mes y aún así, guardar humedad suficiente en el suelo para esta planta de origen europeo y clima seco.

Así se cultiva:

La mejor forma para iniciar este cultivo es obtener el tomillo a partir de una planta madre en algún vivero de confianza, que luego se reproducirá por esquejes o bien, separando una parte de su raíz para sembrar hijuelos en otro lado. Cuando las plantas crezcan se obtendrán semillas esperando con paciencia que se sequen bien sus flores. Cosecharás  unas diminutas bolitas negras que puedes germinar en buen sustrato, con ambiente cálido y húmedo. Es un excelente cultivo para macetas grandes y vivirá feliz en asociación con una planta de clavel. No olvides cubrir bien el cultivo con rastrojo seco de cualquier tipo una vez que hayas regado para mantener la humedad de la tierra. Puedes usar paja, hojas y si no hay, hasta una alfombra vieja, cartón o papel, son adecuados para no dejar el suelo descubierto.

Así se usa:

Como condimento: El tomillo es una hierba medicinal y aromática muy buena para condimentar y curar todo tipo de carnes. Se puede usar en sopas y guisos de varias clases, tomando la planta fresca o bien cuando se ha secado a la sombra durante dos semanas. Se usa una pequeña cantidad, apenas el equivalente a media cucharadita, pues tanto su aroma como el sabor son preponderantes. Hace una buena combinación, además de saludable, con el romero y la albahaca.

En incienso purificador para la casa: deja secar un manojo de tomillo en un lugar freso y seco, coloca la planta boca abajo para que los aceites esenciales se concentren en las hojas. Puedes añadir romero, albahaca y salvia con la misma intención. Después de diez días prepara un atado ajustado, en todo el cuerpo del incienso, con hilo de algodón, y enciéndelo desde la parte superior usando carbón o palo santo. Lleva el incienso a los lugares que quieras purificar o limpiar. Es importante que el atado sea firme para que las plantas se quemen lentamente.

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En infusión: coloca media cucharadita de tomillo fresco o seco en dos tazas de agua que ha hervido y apaga el fuego. Deja reposar por cinco minutos y bebe la infusión por la mañana durante nueve días.

En conservas: es excelente para usarlo como condimento liberando a la vez sus aceites esenciales en combinación con chiles o ají, cebollas cortadas en trozos, zanahorias y pimientos.

Prepara un vinagre suave:

  • dos tazas de vinagre blanco de frutas
  • una taza de agua
  • una cucharada de sal marina
  • una cucharadita de azúcar morena o panela
  • una ramita de tomillo
  • un saquito de especias: pimienta de olor, un clavo, un anis estrellado,                           una hoja de laurel

Coloca los vegetales a hervir en la mezcla durante cinco minutos, como máximo. Retira del fuego y llena un frasco de conservas limpio con tapa hermética, acomodando a tu gusto las verduras en su interior. Luego, añade el vinagre hirviendo hasta el borde. Tapa y voltea el frasco para esterilizarlo. ¡Listo! En un mes disfrutarás de la esencia de tomillo y deliciosas  conservas.

En tintura: el tomillo en esta forma es muy fuerte por lo cual bastará una gota sobre la piel para curar una herida, por ejemplo, o bien tomarla diluida en una taza de agua tibia por la noche para aliviar los síntomas de la gripe o llamar al sueño.

  • 80 gramos de planta de tomillo fresca
  • una taza de alcohol etílico o vodka
  • una botella oscura con tapa y capacidad de 250ml

Corta el tomillo en trozos pequeños y colócalo en la botella presionando bien hasta llenarla. Completa con la taza de alcohol etílico o vodka, cierra bien y conserva en un lugar oscuro y seco por un mes. Luego, filtra la mezcla que estará lista para usar.

En miel de abeja: coloca dos o tres ramas de tomillo en un frasco de vidrio de 120ml aproximadamente. Llénalo con miel de abeja fresca y cierra herméticamente. Deja reposar el frasco en un lugar fresco y seco hasta que la miel se solidifique, es decir, por un mes. Toma esta miel de tomillo en una infusión. Según Hipócrates, es una buena cura para problemas bronquiales.

 

 

 

Achogchas del huerto, dos recetas deliciosas

Esta planta ancestral originaria de los Andes (achocchas, achojchas, caiguas) puede cultivarse en climas templados o cálidos, con suelos bien drenados y abundante agua.

Es una curcubitácea y alimento de muchos nutrientes como betacarotenos que protegen la piel y los tejidos blandos, también aporta gran cantidad de hierro, calcio, fósforo y vitaminas en la dieta, además de abundante fibra y agua. Las abuelas preparaban especialmente un locro de achogcha con papas y abundante ají de zambo, una verdadera delicia que todavía se conoce en el campo.

En la provincia de Imbabura, Ecuador, donde nos encontramos, se da maravillosamente enredada en árboles de cereza y formalmente, crece sobre estructuras de carrizo que les proveemos para que se sujeten.

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Prepáralas de la siguiente manera:

Córtalas en el extremo del tallo para extraer las semillas, negras y brillantes, que una vez secas crecerán rápidamente en tierra fértil. Pueden tener agua dentro si están muy tiernas, de modo que habrá que tener cuidado al abrirlas para no perder los valiosos jugos llenos de minerales.

Cuécelas al vapor, de preferencia, para elaborar esta receta de achogchas rellenas con arroz integral y hortalizas del huerto.

Receta de achogchas rellenas con arroz integral y hortalizas del huerto

Ingredientes:

  • diez achogchas
  • una taza de arroz integral
  • 1 cucharadita de sal marina
  • dos cucharadas de un buen aceite vegetal, oliva o girasol.
  • tres zanahorias cocidas de tamaño medio
  • una taza de arvejas cocidas
  • una taza de garbanzos cocidos
  • 1/4 de cucharadita de achiote

Hazlo así:

  1. Corta las achogchas y limpia el interior extrayendo las semillas.
  2. Cuécelas al vapor durante cinco minutos contados desde el primer hervor. Si no tienes una olla con agujeros o rejilla que se pueda colocar sobre un cazo con agua, sancocha ligeramente las achogchas en muy poco líquido hasta que estén suaves.
  3. Prepara el arroz integral con todos los ingredientes, cuatro tazas de agua, sal, aceite y achiote; deja cocer por 45 minutos a una hora en fuego suave, en una olla de conservas o con doble fondo, sin tapa.
  4. Rellena las achogchas con el arroz integral una vez que estén tibias.
  5. Disfrútalas así o bien, coloca queso rallado y gratina al horno hasta que se derrita.

Achocchas del huerto

¿Qué hacer con las semillas?

Si te gustó esta receta, cultiva tus propias achogchas para que no las vuelvas a comprar nunca más.

Hazlo así:

  1. Lava las semillas en agua fresca sin cloro, en un colador.
  2. Escurre bien y deja las semillas sobre una servilleta blanca de papel para cocina.
  3. Cubre con otra servilleta igual y presiona ligeramente de modo que escurra toda el agua.
  4. Cambia una de las servilletas y dobla por la mitad el “paquete de semillas”. Guárdalo en un lugar fresco y seco.
  5. Dentro de quince días obsérvalas, si no se han partido, si están sanas, sin moho, se encontrarán listas para sembrar.
  6. Siembra cada semilla en un sustrato bien abonado, en maceta grande si tienes un huerto urbano. Busca un lugar calentito con un poco de sombra.
  7. Riega todos los días hasta humedecer la tierra, si hace falta. Observa que no haya sequedad. La semilla brotará en diez días.
  8. Coloca un tutor a la planta por donde pueda ascender con las guías que empezarán a brotar y buscar camino casi inmediatamente.

Tendrás achogchas en cuatro meses si riegas bien y proteges a las plantas del viento. Crecen estupendamente bajo un árbol, en cultivos de maíz de la chacra andina, cercos vivos comestibles y huertos verticales, así como en esta maceta con tutor, que recomiendo para el balcón o terraza.

Conservas de chiles o ají.

Una vez que hemos alcanzado un huerto autoabastecido de manera constante es indispensable pensar en conservar los excedentes para disfrutarlos en épocas de escasez o por el hecho de apreciar su belleza, resulta muy bonito ver la cantidad de colores y variedades que además, nos alimentan.  Los fermentos son una fuente de salud al reproducir bacterias benéficas para el organismo. Las conservas biofermentadas se han empleado desde la antigüedad para mantener las propiedades de las cosechas, pueden clasificarse en general por cinco formas: en aceite, en vinagre, en sal, en azúcar o miel y en una combinación de todos los procesos.

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Los prebióticos son alimentos que mejoran la función intestinal y preparan el camino para la colonización de microorganismos benéficos, que se multiplican en los fermentos de las conservas por un largo tiempo.

A continuación, una receta sencilla de ajíes en vinagre suave que elaboramos con excedentes de la finca, usando una mezcla de chiles mexicanos jalapeños y serranos bien maduros.

Conservas de chiles o ají:

  • Tres partes de vinagre.
  • Una parte de agua.
  • Azucar morena o panela.
  • Sal marina al gusto. Depende de cómo te gustaría, si un poco dulce o una conserva  más salada.
  • Ajíes o chiles de distinto tipo, rojos y maduros hasta cubrir el líquido, cortados con sus tallos verdes.
  • Un saquito de tul con especias: pimienta dulce, anís estrellado, clavo (con cautela) una rama de tomillo, hojas de albahaca fresca o seca, hojas de laurel.

Hazlo así:

  1. Cocina a fuego lento desde que de un hervor, durante cinco minutos aproximadamente, con el saquito de hierbas amarrado en un asa de la olla de conservas (acero inoxidable, con doble fondo).
  2. Coloca los ajíes en un frasco de conservas con tapa hermética y sello de vacío, sin el vinagre. Adorna el frasco con el contenido del saquito de hierbas decorando a tu gusto.
  3. Vierte el vinagre hirviendo poco a poco hasta el límite extremo superior del frasco.
  4. Cierra la tapa con fuerza y coloca el frasco “de cabeza”, para que la tapa se esterilice. En una hora voltea, es posible que el vacío se haga en ese momento o bien, que llegue cuando el frasco se enfríe.
  5. Guarda durante un mes en la despensa antes de consumir. Esta conserva se mantiene bien durante un año, al menos.

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Semillas para el huerto

Una de las tareas primarias del huerto es recoger las semillas luego de la primera cosecha. En mayo de 2016, cumplimos un año en la finca, de modo que todas las verduras y hortalizas han pasado por un proceso de floración. Aprendimos que de todo lo que sembremos, una parte deberá ir a la Tierra, de modo que el 25% lo dedicamos a la paciencia en espera de las semillas.

Germinar las propias semillas es doblemente bueno, pues las plantas serán cada vez más fuertes si se elige la mejor variedad de árbol, arbusto o planta comestible y, por otro lado, nos empoderará para cultivar el propio alimento. Habrá que partir de una planta orgánica madre, para lo cual recurrimos a los amigos de la Red de Guardianes de Semillas de Ecuador, de la cual formamos parte.

Toda semilla se puede cosechar y preparar para una buena siembra tomando en cuenta algunas reglas; como por ejemplo,  evitar sembrar en el mismo ciclo plantas de igual familia pues las semillas se podrían cruzar entre sí gracias a la acción de los polinizadores. Así pues, elige sembrar brócoli o coliflor pero no las dos plantas juntas.

Aquellas semillas como el tomate, pepino, granadilla, de consistencia pegajosa, necesitan estar en el agua reposando una semana hasta que se despeguen del sustrato. Otras se dejan secar, como las semillas de las calabazas y pimientos. En este y en todos los casos, las semillas se pasan por un colador con agua sin cloro y luego se extienden una junto a otra sobre una servilleta de papel. La servilleta se dobla y se guarda en un lugar oscuro y fresco. De ese modo,  en quince días tendremos semillas para fructificar en el vivero o bien para guardar hasta un intercambio de semillas.

Es importante considerar también algunas particularidades de las semillas, como por ejemplo, que las lechugas deben dormir durante dos meses antes de ser sembradas. Siempre me sorprendió que su capacidad para acoger el sueño de las personas también sea su necesidad como semilla.

Todas las semillas son maravillosas, como lo evidencian en su potencial de germinación. La mayoría vive con su energía intacta entre dos y cinco años; otras más tiempo, algunas solo meses, como los cítricos.

La siguiente foto muestra una cama de semillas de pac-choy y un mix de verduras orientales, ofrece hermosas vainas después de la floración y, en este caso, múltiples hojas comestibles que aprovechamos todo el año. Son un ejemplo de las semillas que se dan en vainas, cuando las flores se han marchitado, como el rábano, la rúcula, la mostaza, el brócoli y la coliflor, entre otras plantas.

semillas de rúcula

El riego en vasija para un jardín de flores

El agua es protagonista de nuestros sistemas de permacultura. No existe una instalación que no la tome en cuenta, tanto la que bebemos como la usada para cocinar, limpiarnos, y por supuesto, aquella que se necesita para regar.  En tiempo de sequía el riego por capilaridad es un recurso muy valioso, un cuenco de barro no esmaltado, quemado al horno pero sin barnices, resulta ideal para ser enterrado, llenándolo con agua cada cinco días. Los antiguos, que nos enseñaron muchas cosas regaron con pondos de barro. Se enterraban grandes vasijas en las huertas al hacer viajes largos tanto en el actual Ecuador como en todos los Andes. Sobre otras culturas, su uso se registra por ejemplo en China con esta finalidad durante cuatro mil años.

Tomates mexicanos

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Este jardín comestible de bambú tiene en el centro flores que se riegan con la vasija de barro central. Si se llena cada semana, las delicadas flores de caléndula se abrirán en quince días.

Las flores, delicioso y nutritivo alimento

Así es, no solo las abejas se alimentan de su polen, también podemos añadir flores al desayuno con una rica mezcla de frutas del huerto. Los delicados pétalos del mastuerzo,  las caléndulas, los coloridos pensamientos son deliciosos con unas gotas de miel de abeja pura. No en vano los pueblos ancestrales añadían flores en su dieta, por ejemplo en México aún hoy se preparan deliciosas quesadillas de flor de calabaza. Las flores aportan a la dieta vitaminas A-B-C-D-K, proteínas y aminoácidos. Se pueden cultivar desde semillas y luego multiplicar en el vivero, con buen abono, separando hijuelos de las plantas más grandes. Jamás se las debe comer si han sido fumigadas o crecen en ambientes contaminados.

Flores en baja

 

Creando comunidad: ¡salvemos la granadilla!

La Madre Tierra ha empleado miles de años para formar suelo fértil, pocos centímetros cada año en espacios cubiertos por hojarasca. En el plan maestro de la Pachamama no figuró la agricultura, ni se instauraron los cultivos intensivos; estos inventos humanos en realidad alteran el plan del bosque, real construcción de su mano para crear la vida.

Los cultivos intensivos requieren fertilización directa para que las plantas puedan absorber nutrientes, el suelo se desgasta inevitablemente cuando ellas, literalmente los absorben. Así pues, crear un suelo que se regenere a si mismo y siempre sea fértil es el sueño y el objetivo de la agricultura orgánica.

Con ese objetivo cosechamos microorganismos en la tierra fértil y los multiplicamos con bacterias, hongos y levaduras que aceleran el proceso de descomposición de la material orgánica. Los abonos tipo bocashi, con una mezcla de tierra, fermentos, melaza, agua, carbón, excremento, rastrojos y silicio logran reproducir bacterias benéficas que los microorganismos prefieren para multiplicarse creando suelo vivo.

Por esa razón hacemos bocashi constantemente, lo enriquecemos con silicio para dar mayor estructura a los plantines del vivero y siempre intentamos que sea comunitario, con vecinos campesinos, para que todos podamos re-aprender las formas de la Madre Tierra en lugar de aplicar los venenos de la industria.

El caso de la familia Oñate, en la comuna de Ajumbuela – Urcuquí

Don Eduardo y doña Maritza son vecinos de Shungo Tola, viven en la loma de enfrente y  tienen una plantación de quinientas granadillas como monocultivo desde hace cinco años. Las han fumigado de manera sistemática para combatir al trip, que se incrementó casi infinitamente hasta matar más de doscientas cincuenta plantas. Cuando lo conocimos por casualidad estaban por vender la propiedad e irse de Ajumbuela, agobiados por los costos del veneno, casi $90 por fumigación y cada vez con peores resultados.

Se sorprendieron al ver las veinte plantas de granadilla de nuestro huerto, de seis meses de edad de más de tres metros de altura ya rodeando la cerca de bambú que las sostiene.             ¡Imposible! -fue su expresión- las granadillas crecen medio metro cada año. -Es el bocashi     -contesté segura de las bondades del abono orgánico.

Es un hecho, las plantas agradecen inmensamente el aporte de microorganismos y de silicio que confiere buena forma. Nuestros amigos nos acompañaron a producirlo y ahora lo preparan y aplican a los cultivos. Construyeron un galpón donde hacemos bocashi juntos. He ahí un nuevo emprendimiento que empezamos a abonar con muchas ideas comunes y un molino en conjunto, que ahora se han convertido en Biorgániko, abono biofermentado. La familia Oñate después de seis meses está produciendo granadilla orgánica de exportación y redujo sus costos al 10% de lo que acostumbraban.

Estamos felices de pensar en apoyarnos para emprender este nuevo futuro.

 

 

El problema es la solución pues las mariposas monarca, las mariquitas y otros insectos almuerzan trips en los días soleados y se alojan en las hojas de las granadillas libres de químicos. Este comportamiento de los insectos nunca se había presentado en los cultivos de nuestros vecinos porque el veneno no es selectivo y arrasa con todo. Abajo, con ellos hacemos el primer silicio que se prepara con cascarilla de arroz en un tanque de combustión lenta.

 

Un estanque vivo para regar la chacra andina

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Esta instalación de un tanque de peces con geomembrana permite que disfrutemos de la compañía de cien tilapias rojas que algún día nos alimentarán, y que a la vez reguemos con sus desechos,  la chacra de choclos, frejol y calabazas.  El tanque se encuentra en el borde de una ladera empinada que aprovechamos con el método de huachos para sembrar de manera intensiva a las tres hermanas de la huerta andina, maíz, fréjol, y varios tipos de calabazas.

Las tilapias crecen muy rápido y producen gran cantidad de materia fecal que llena el tanque de nitratos. Estos rápidamente absorben el oxígeno del agua de modo que los peces pueden morir si las concentraciones de amoniaco de sus desechos son muy altas, por lo cual el tanque necesita una renovación del agua y una limpieza constante.

Nuestro pequeño sistema tiene dos mangueras, la una deposita agua reposada y de lluvia en el tanque, la otra lleva agua por gravedad desde el fondo del mismo hasta la chacra, recogiendo la materia orgánica acumulada de nuestras amigas, que la producen en abundancia al alimentarse de los berros que sembramos en la superficie, con microorganismos y proteína.

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La manguera transparente nos permite mirar como fluye el agua llena de nitrógeno y microfauna para los cultivos que agradecen el constante riego de alimento de primera calidad. Este sistema de permacultura emplea medios mecánicos para recoger agua en tanques de 95 litros y vaciarla cada tres días, a la vez que se riega el huerto por tres horas.

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La chacra se beneficia del agua llena de alimento que en un sistema convencional se tiraría al vaciar el tanque sin beneficio alguno de un abono muy completo.

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Las tilapias se benefician de los microorganismos que colocamos en el agua de los tanques y que también las alimentan con microfauna. De ese modo completamos el ciclo de la naturaleza y le devolvemos en nutrientes aquello que nos regala en abundancia y se ve como un problema en lugar de la solución.

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Un jardín espiral de plantas aromáticas

Un jardín comestible nos alimenta de hierbas y plantas medicinales, también atrae polinizadores y fascina a las abejas. Es lógico que se encuentre muy cerca de la cocina para abastecernos a la hora de preparar los alimentos diarios, si se quiere hacer una infusión o condimentar los guisos.

Este tipo de jardines se construye en varios niveles y tiene un sistema de riego para todas las plantas, en lo posible.

En nuestro sistema el agua se irriga desde el primero hacia otros niveles con una olla de barro. Mientras se mantenga la olla llena, el agua descenderá por capilaridad hasta lograr una saturación de la tierra del jardín. La cobertura o mulch ayuda a que la humedad se mantenga. La estructura de los niveles se logró usando tejas viejas que se enterraron  veinte centímetros.

En este jardín hemos sembrado pápalo mexicano, muchas flores, rabanitos, salvia, hierba maggi, borraja, stevia y geranio malva.

 

 

 

Un vivero con guadua y barro, de bajo presupuesto y alta productividad

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Nuestro pequeño invernadero es el vivero de la finca Shungo Tola, se ha construido con caña brava entera y cortada, plástico para invernaderos, barro y polialuminio reciclado en todos los remaches.

Se colocaron sarán y micromallas para garantizar una buena circulación de aire este – oeste. Además cuenta con ventilación pasiva norte – sur y un sistema sencillo para recoger el rocío de la mañana y el agua de lluvia en un pequeño tanque, usado para regar las semillas, las plantas y los plantines. En camas con bochashi a los extremos se cultivan tomates cherry amarillos, ajos, cebollas, albahaca y fresas en cada luna creciente. La cama que se observa para el cultivo del tomate tiene cartón en la base y mucha tierra abonada, lo cual dio excelentes resultados.

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Algunos detalles constructivos

La caña guadua se cortó en tiras delgadas con las cuales se formó un túnel. Las tiras han sido sostenidas por bases de caña entera, barro y piedras. Para unir los materiales se usó una grapadora neumática y retazos de polialuminio.

Levantamos una cama elevada en el centro del invernadero para colocar los nuevos plantines, que se hizo enteramente con caña guadua y carrizo.

Un año después de la construcción del vivero podemos dar varios consejos:

Usa solamente plástico de invernadero. La primera versión se armó con plástico normal de construcción y duró seis meses. Tuvimos que cambiar todo el sistema por un material resistente a los rayos UV.

Cuida que el plástico no esté en contacto con salientes o partes cortantes que puedan dañarse por roce constante con la fuerza del viento. Actualmente en el 2017, las uniones se envolvieron o aislaron con polialuminio, sarán y plástico.

¡Fuera de eso nada más!! Sorpréndete, el costo de este invernadero es de $30 dólares, en el plástico (lo más caro, $16 dólares para los cinco metros por tres), la caña guadua (cada una de nueve metros vale $3) y la tierra es gratis…

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El diseño de nuestra soberanía alimentaria

En diciembre del año 2015, luego de siete meses de trabajo en agricultura orgánica produjimos los alimentos suficientes para abastecernos. Tenemos soberanía porque generamos nuestras propias semillas orgánicas que son la base de la producción de la finca, también intercambiamos algunos productos con familias campesinas de la comunidad de Ajumbuela.

 

Para lograr esta meta destinamos 1500 metros de terreno de Shungo Tola al cultivo de verduras, hortalizas y plantas medicinales. Debemos reconocer que sin el apoyo de la Red de Guardianes de Semillas habría sido imposible obtener las simientes de los cultivos orgánicos que debíamos organizar.

El diseño del huerto nos tomó mas o menos un mes. Desde el plano hasta el papel fuimos trazando las líneas del agua key-lines, los espacios para biofiltros, humedal, zanjas de infiltración, tanques y estanques que nos ayudarían a obtener el máximo de humedad pasiva en una zona y en una época muy seca, como la que pasamos al llegar en aquel año preliminar a El Niño, la corriente que azotó con sequías medio planeta.

Las siguiente decisión fue construir estructuras para sostener camas intensivas de doble excavación en buena parte del huerto con la intención de conquistar poco a poco el terreno abandonado de abonos durante años. El diseño previo nos obligó a considerar el tipo de suelo, en este caso calcáreo, arenoso, con una capa limitada de manto pero enorme cantidad de minerales. Aportamos materia orgánica, rastrojo y un quintal de bocashi por cada espacio intensivo de siembra. Las estructuras deberían abastecernos sin, tocar, levantar ni arar el suelo, por un año.

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Una condición indispensable en el diseño fue adaptarnos a lo existente: las casas en ruinas que restauraríamos, los árboles frutales  y, especialmente, la presencia de la quebrada con su ladera, descubriendo abajo el riachuelo que pasa por un costado de la finca. ¡Bendiciones del Gran Espíritu!

Estudiamos durante un mes la condición y presencia de todos los elementos en el espacio, el comportamiento de las plantas, su afinidad con otras y, finalmente, organizamos intercultivos de familias amigas que fuimos probando durante siete meses, hasta ver florecer todo con tal ímpetu que nos dimos cuenta de estar en el camino correcto.

Desde que empezamos a sembrar, lo hemos hecho con regularidad en cada luna creciente y llena. Sin falta, cuando la Abuela asciende sobre el horizonte nocturno en Urcuquí, al día siguiente ponemos semillas en el vivero y ubicamos nuevos plantines en las camas, en los huachos, en el borde de los caminos y en las laderas, con toda la fe y la esperanza puestas en la Madre Tierra.

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Permacultura y agricultura regenerativa

Consideramos que el eje de la Permacultura es el diseño de los aspectos esenciales de la vida; por ello iniciamos con la agricultura trabajando en el logro de nuestra soberanía alimentaria. Creemos que es lo primero que podemos hacer para tener salud y bienestar.

El diseño de huertos comestibles ocupa toda nuestra atención, con policultivos en asociación y  favoreciendo estructuras que sostienen mucho abono y una buena cobertura del suelo, clave para el logro de buenas plantas y mejores frutos.

 

Pero la Permacultura, especialmente, es diseño integrado, de modo que nos obliga a planear el manejo eficiente del agua, las energías, el hábitat de construcción y sus servicios, para que confluyan en el espacio y en el tiempo de manera armónica y eficiente, además de bella, como seguramente busca todo diseñador.

Abajo a la izquierda, el filtro del único punto de agua, donde se lavan platos y circulan grasas, detergente orgánico y más desechos, es una excavación profunda con arena en el fondo y capas de piedras en combinación con otros materiales. También es un espacio de plantas medicinales en la zona 1 de la vivienda campesina donde estamos por ahora: hierba luisa, toronjil, hierba buena, un arrayán enano, hierba maggi, tomillo, ruda, menta y flores, prosperan. La instalación funciona de manera eficiente como un sistema de riego. A la derecha, un estanque de doradillas (peces nativos) elaborado con geomembrana, riega una cama de rúcula, jamaica, naranjilla y coles. Es una zanja de infiltración, pues pequeños agujeros drenan agua hacia los bancales por gravedad. En este caso, también es un estanque con vida.

Nuestro diseño de Permacultura busca establecer espacios productivos de alta eficiencia y buena salud mediante intercultivos, estructuras y micro-ambientes adecuados, para que las plantas prosperen con la menor intervención humana, la mínima cantidad de agua y el menor impacto ambiental.

Si bien usamos productos químicos orgánicos como el azufre, la cal, la ceniza y el silicio que elaboramos con cascarilla de arroz, se ocupan hasta que la presencia suficiente de microorganismos y la compañía de plantas en asociación regulan la síntesis protéica de los cultivos. Este diseño está presente en nuestras camas biointensivas, bancales, camas calientes y jardines comestibles. Siempre partimos de un buen sustrato, abonado con biofermentos como el bocashi que favorecen el desarrollo de los microorganismos regeneradores del suelo.

Abajo,  una asociación de col con alcachofa y eneldo, vainitas y acelga morada es una combinación que funciona muy bien durante largo tiempo. Luego, un girasol en la cama de lechugas las hace fuertes y mejora su tamaño.

Con la permacultura hemos aprendido que todos somos diseñadores o que podemos serlo para organizar nuestra propia vida y favorecer la existencia de una vida en comunidad, solidaria y unida en momentos trascendentales que exigen recuperar el bienestar y la permanencia de siete generaciones más allá de nosotros.