Haz tus probióticos y cura el intestino con chukcrut

Una querida amiga me consulta sobre la producción de probióticos para mejorar las funciones del sistema digestivo. Confiesa que los traía del extranjero. Me sorprendo. Todos podemos hacer probióticos saludables para el organismo, como por ejemplo el chuckut, excelente alimento fermentado, colonizado por estos importantes microorganismos eficientes que conocemos como probióticos o favorecedores de la vida.

No puedo dejar de admirar a las bacterias. Ellas nos curan, ellas nos enferman, si faltan podemos tener problemas graves desde el nacimiento, como el autismo. Se ha demostrado que curando el intestino de bacterias nocivas y colonizando con probióticos, esta enfermedad puede mejorar mucho.  Se propone que la restauración de un correcto equilibrio microbiano podría aliviar algunos de los síntomas conductuales típicos del autismo.

Propiedades de los probióticos: chucrut o col fermentada

  • Contiene ácido láctico, de gran importancia para las bacterias que tenemos en el intestino y estómago, favoreciendo las digestiones y la absorción de nutrientes.
  • Ayuda a eliminar o mejorar los síntomas y las alergias.
  • Su gran aporte en enzimas beneficia al hígado y al páncreas.
  • Favorece el buen estado de la piel y las mucosas.
  • Tiene efecto remineralizador sobre el organismo.
  • Nos aporta grandes cantidades de vitamina C, que favorece la absorción de otras vitaminas y minerales.
  • El chucrut es muy útil y efectivo para combatir los gases que se generan durante la digestión así como la hinchazón.
  • Recomendado para personas que han estado medicadas con antibiótico.
  • Ejerce un importante efecto depurativo sobre el organismo.
  • Muy beneficioso para personas con ácido úrico y que tienden a retener líquido.

Receta:

  • Una col blanca o col morada grande.
  • 18 gramos de sal marina, un cuarto de taza aproximadamente.
  • Una cucharadita de comino.
  • Una cucharadita de semillas de hinojo.

Procedimiento:

Mezcla perfectamente los ingredientes y amasa la col con manos limpias durante una hora. Notarás que exuda líquido que se hará cada vez más abundante. Envasa en frascos de vidrio y déjalos medio abiertos sobre un plato hondo durante ocho días hasta que se produzca la fermentación, evidenciada en una actividad burbujeante al interior de los frascos y el derramamiento constante de un poco de líquido.

¡Listo! Ya tienes chukrut. Esta receta nos la pasó una voluntaria residente en Dinamarca, de origen malasio. Gracias Karen por tu aporte.

 

 

 

Remedio del campo: vino de romero para mejorar la memoria

En la sierra norte de Ecuador se cultivan deliciosas uvas negras, pequeñas y dulces, que sirven de maravilla para hacer este vino que aprovecha las propiedades del romero sobre la memoria y la salud general, por lo cual bien vale la pena intentarlo. La preparación pasa por un proceso de fermentación que genera un mínimo grado de alcohol y resulta rico en vitaminas y antioxidantes.

¿Qué necesitas?

  • Una libra de uvas negras del norte de Ecuador.
  • Un puñado de retoños de romero. Busca y corta solo los brotes más tiernos en las puntas de las ramas.

¿Cómo se hace?

vino romero 2

Muele en la piedra, las uvas con cáscaras y semillas, junto a los brotes tiernos de romero, hasta que tengas un líquido morado lleno de taninos saludables.

Envasa el resultado en un frasco de vidrio y tapa. Notarás un ligero proceso de fermentación que madurará en cuatro días. Destapa a diario para evitar que el frasco estalle por la presión.

Al quinto día, pasa el frasco por baño maría para sellarlo al vacío, si quieres guardarlo por un año sin refrigeración.

¡Este vino está listo! Toma una cucharada en ayunas todos los días y refrigera una vez abierto. Las vecinas del campo lo dan a sus hijos pequeños antes de ir a la escuela, aseguran que mejora su rendimiento en el aula y su atención.

Cultiva y usa tomillo para cuidar tu energía vital y sistema inmunológico

Tomillo o ThimoEs sumamente recomendable sembrar tomillo, de thimus en latín,  nombre asociado a la glándula del timo, cuya energía vital se mantiene o cura con esta planta según el griego Teofrasto en su libro Historia Plantarum. Lo hace gracias a que mejora el sistema inmunológico, tanto de las personas como de las viviendas; por eso se usaba como incienso en la Edad Media, sobre todo en época de enfermedades y graves epidemias de salud pública. Aún hace poco tiempo nunca faltaba en la despensa, y en casos de debilidad o fatiga, las abuelas recetaban tomillo a diario por nueve días. Durante el verano el problema más grave que tenemos es la falta de agua; sin embargo, con el método de cobertura permanente o mulch es posible mantener cultivos como el tomillo sin riego por casi un mes y aún así, guardar humedad suficiente en el suelo para esta planta de origen europeo y clima seco.

Así se cultiva:

La mejor forma para iniciar este cultivo es obtener el tomillo a partir de una planta madre en algún vivero de confianza, que luego se reproducirá por esquejes o bien, separando una parte de su raíz para sembrar hijuelos en otro lado. Cuando las plantas crezcan se obtendrán semillas esperando con paciencia que se sequen bien sus flores. Cosecharás  unas diminutas bolitas negras que puedes germinar en buen sustrato, con ambiente cálido y húmedo. Es un excelente cultivo para macetas grandes y vivirá feliz en asociación con una planta de clavel. No olvides cubrir bien el cultivo con rastrojo seco de cualquier tipo una vez que hayas regado para mantener la humedad de la tierra. Puedes usar paja, hojas y si no hay, hasta una alfombra vieja, cartón o papel, son adecuados para no dejar el suelo descubierto.

Así se usa:

Como condimento: El tomillo es una hierba medicinal y aromática muy buena para condimentar y curar todo tipo de carnes. Se puede usar en sopas y guisos de varias clases, tomando la planta fresca o bien cuando se ha secado a la sombra durante dos semanas. Se usa una pequeña cantidad, apenas el equivalente a media cucharadita, pues tanto su aroma como el sabor son preponderantes. Hace una buena combinación, además de saludable, con el romero y la albahaca.

En incienso purificador para la casa: deja secar un manojo de tomillo en un lugar freso y seco, coloca la planta boca abajo para que los aceites esenciales se concentren en las hojas. Puedes añadir romero, albahaca y salvia con la misma intención. Después de diez días prepara un atado ajustado, en todo el cuerpo del incienso, con hilo de algodón, y enciéndelo desde la parte superior usando carbón o palo santo. Lleva el incienso a los lugares que quieras purificar o limpiar. Es importante que el atado sea firme para que las plantas se quemen lentamente.

incienso de tomillo

En infusión: coloca media cucharadita de tomillo fresco o seco en dos tazas de agua que ha hervido y apaga el fuego. Deja reposar por cinco minutos y bebe la infusión por la mañana durante nueve días.

En conservas: es excelente para usarlo como condimento liberando a la vez sus aceites esenciales en combinación con chiles o ají, cebollas cortadas en trozos, zanahorias y pimientos.

Prepara un vinagre suave:

  • dos tazas de vinagre blanco de frutas
  • una taza de agua
  • una cucharada de sal marina
  • una cucharadita de azúcar morena o panela
  • una ramita de tomillo
  • un saquito de especias: pimienta de olor, un clavo, un anis estrellado,                           una hoja de laurel

Coloca los vegetales a hervir en la mezcla durante cinco minutos, como máximo. Retira del fuego y llena un frasco de conservas limpio con tapa hermética, acomodando a tu gusto las verduras en su interior. Luego, añade el vinagre hirviendo hasta el borde. Tapa y voltea el frasco para esterilizarlo. ¡Listo! En un mes disfrutarás de la esencia de tomillo y deliciosas  conservas.

En tintura: el tomillo en esta forma es muy fuerte por lo cual bastará una gota sobre la piel para curar una herida, por ejemplo, o bien tomarla diluida en una taza de agua tibia por la noche para aliviar los síntomas de la gripe o llamar al sueño.

  • 80 gramos de planta de tomillo fresca
  • una taza de alcohol etílico o vodka
  • una botella oscura con tapa y capacidad de 250ml

Corta el tomillo en trozos pequeños y colócalo en la botella presionando bien hasta llenarla. Completa con la taza de alcohol etílico o vodka, cierra bien y conserva en un lugar oscuro y seco por un mes. Luego, filtra la mezcla que estará lista para usar.

En miel de abeja: coloca dos o tres ramas de tomillo en un frasco de vidrio de 120ml aproximadamente. Llénalo con miel de abeja fresca y cierra herméticamente. Deja reposar el frasco en un lugar fresco y seco hasta que la miel se solidifique, es decir, por un mes. Toma esta miel de tomillo en una infusión. Según Hipócrates, es una buena cura para problemas bronquiales.

 

 

 

Prepara fermentos y conservas con los excedentes del huerto: chiles o ají.

Una vez que hemos alcanzado un huerto autoabastecido de manera constante es indispensable pensar en conservar los excedentes para disfrutarlos en épocas de escasez o por el hecho de apreciar su belleza, resulta muy bonito ver la cantidad de colores y variedades que además, nos alimentan.  Los fermentos son una fuente de salud al reproducir bacterias benéficas para el organismo. Las conservas biofermentadas se han empleado desde la antigüedad para mantener las propiedades de las cosechas, pueden clasificarse en general por cinco formas: en aceite, en vinagre, en sal, en azúcar o miel y en una combinación de todos los procesos.

conservas shungo 2

Los prebióticos son alimentos que mejoran la función intestinal y preparan el camino para la colonización de microorganismos benéficos, que se multiplican en los fermentos de las conservas por un largo tiempo.

A continuación, una receta sencilla de ajíes en vinagre suave que elaboramos con excedentes de la finca, usando una mezcla de chiles mexicanos jalapeños y serranos bien maduros.

Conservas de chiles o ají:

  • Tres partes de vinagre.
  • Una parte de agua.
  • Azucar morena o panela.
  • Sal marina al gusto. Depende de cómo te gustaría, si un poco dulce o una conserva  más salada.
  • Ajíes o chiles de distinto tipo, rojos y maduros hasta cubrir el líquido, cortados con sus tallos verdes.
  • Un saquito de tul con especias: pimienta dulce, anís estrellado, clavo (con cautela) una rama de tomillo, hojas de albahaca fresca o seca, hojas de laurel.

Hazlo así:

  1. Cocina a fuego lento desde que de un hervor, durante cinco minutos aproximadamente, con el saquito de hierbas amarrado en un asa de la olla de conservas (acero inoxidable, con doble fondo).
  2. Coloca los ajíes en un frasco de conservas con tapa hermética y sello de vacío, sin el vinagre. Adorna el frasco con el contenido del saquito de hierbas decorando a tu gusto.
  3. Vierte el vinagre hirviendo poco a poco hasta el límite extremo superior del frasco.
  4. Cierra la tapa con fuerza y coloca el frasco “de cabeza”, para que la tapa se esterilice. En una hora voltea, es posible que el vacío se haga en ese momento o bien, que llegue cuando el frasco se enfríe.
  5. Guarda durante un mes en la despensa antes de consumir. Esta conserva se mantiene bien durante un año, al menos.

conservas shungo ají