Bocashi, el abono más nutritivo para tu huerto

Carlos Alvarez – Finca Shungo Tola Urcuquí, 22 de julio de 2020

Bocashi es una palabra japonesa que significa “materia orgánica fermentada”. Este abono se descompone en un proceso aeróbico de materiales de origen animal o vegetal.

¿QUÉ ES EL BOCASHI?:

El bocashi es un súper abono, producto mucho más elaborado que el resultado de la simple suma de ingredientes. Es un abono bio-fermentado, cuyo proceso lo ejecutan bacterias aeróbicas, que requieren del oxígeno como combustible. Su elaboración puede llevar de 12 a 15 días dependiendo de la calidad de los ingredientes, así como de las condiciones ambientales en temperatura y humedad.

DOBLE FUNCIÓN DEL BOCASHI:

El suelo es un organismo vivo al que se debe reponer nutrientes si hemos retirado de él nuestro alimento; de lo contrario, atestiguaremos que las próximas cosechas se verán mermadas tanto en volúmen, como en la calidad  y salud. El bocashi es un extraordinario complemento nutricional para el suelo, lo restituye de desgastes minerales, reactiva sus funciones y lo regenera, al mismo tiempo que estimula fertilidad y provee de nutrientes a  las plantas.

   

APORTE DE LOS INGREDIENTES:

Tierra: Estructura y homogeniza física y químicamente el abono, aporta materia orgánica, aporta minerales, aporta microbiología, aporta humus, ácidos húmicos, ácidos fúlvicos, ácidos hematomelánicos, producidos por los microorganismos en su acción simbiótica con la materia orgánica y los minerales necesarios para el proceso de fermentación; como una esponja retiene filtra y libera gradualmente nutrientes para las plantas. La tierra debe provenir preferentemente del lugar.

Cascarilla de arroz: mejora la estructura física de la tierra y de los abonos;aporta minerales y vitaminas potenciando la actividad de la microbiología en la fermentación del bocashi, así como la micro y macro biota del suelo cuando se lo ha aplicado; permite buena aireación y oxigenación a la fermentación y al suelo; es fuente rica en silicio, esencial en la estructura y desarrollo de los sistemas de defensa de las plantas; en su posterior degradación es fuente de humus; conserva la humedad en el suelo; semi calcinada, o calcinada aporta silicio, fósforo, potasio; ayuda a corregir acidez en los suelos; sirve para preparar fosfitos con harina de huesos. Como cobertura del suelo lo protege del sol, viento e impacto de las gotas de lluvia y lavado de nutrientes por escorrentías y erosión. Haciendo las veces de un techo semi impermeable reduce la evaporación al exterior generando microlluvias. Reduce la necesidad de agua y riego hasta en un 40% respecto de un suelo descubierto. Aligera suelos arcillosos. Su cobertura frena el desarrollo de plantas no deseadas. Ayuda a la descompactación del suelo. Mantiene en él un régimen térmico estable.

Estiércol: Principal fuente de nitrógeno en el abono; mejora las condiciones biológicas, químicas, físicas, vitales y nutricionales del suelo, así como las de fertilidad de las plantas aportando micronutrientes como fósforo, potasio, calcio, magnesio, hierro, manganeso, zinc, cobre, boro, entre otros; aporta inóculo microbiológico al abono y al suelo.

Salvado de arroz: es gran estimulador en la acción enzimática fermentativa del abono gracias a sus complejos vitamínicos, como las vitaminas del complejo B; aporta nitrógeno y micronutrientes minerales a la nutrición del suelo y plantas, como fósforo, potasio, zinc, magnesio y elementos traza que son los más apreciados y abundantes en los cultivos orgánicos.

Levadura de pan en barra o granulada: Es la principal fuente de inoculación microbiológica para la preparación del abono; con la activación de las levaduras arranca el encendido del motor para la fermentación del bocashi.

Melaza: esfuente de energía para la actividad microbiológica en la fermentación; favorece la multiplicación microbiológica; es rica en potasio, calcio, fósforo y magnesio, contiene micronutrientes, como boro, zinc, manganeso, hierro y cobre, así como gran parte del grupo vitamínico del complejo B.

El carbón: Retiene nutrientes, retiene humedad, permite mejor aireación del suelo, mejora la estructura del suelo, reconstruye suelo, es una fuente de humus al descomponerse. 1 cm3 de carbón esparcido, retiene de 9 a 30 millones de microorganismos, es el hotel 5 estrellas para colonización de la microbiología resulta ser un excelente regulador térmico logrando elevar la temperatura del suelo hasta 4º permitiendo contrarrestar  efectos de heladas en zonas frías; merma impactos térmicos en el tránsito de la noche al día, cuyo efecto detiene el crecimiento vegetativo de la planta, le ayuda a invertir menor energía en subir nutrientes y en su mantenimiento, potenciando su desarrollo vegetativo y crecimiento.

Agua: con aporte de humedad homogeniza la mezcla de todos los ingredientes del bocashi; es el medio propicio de activación de la microbiología para la fermentación; aporta minerales y vitalidad según su origen.

Harina de huesos calcinada y cernida: Es un gran aporte de minerales al bocashi, al suelo y por ende a la planta. La planta, como todo ser vivo, es un compendio de minerales animados, requiere de micro nutrientes minerales y vitamínicos esenciales para el desarrollo de sus procesos vegetativos.

Harina de rocas:  Aporta un cúmulo de minerales según la mayor o menor variedad de rocas con cargas minerales traducidas en una gama amplia de piedras de colores y estratos en su composición. Las blancas calcáreas, las ocres con predominio de hierro, etc. Existen rocas metamórficas de diversos colores y estratos que dan cuenta de su diversa composición mineral. Hay rocas que se desmoronan y desmenuzan fácilmente producto de su evolución geológica tendiente a la formación de suelo. La harina de rocas se puede conseguir machacándolas con un combo hasta hacerlas polvo o en canteras de materiales pétreos.

Microorganismos del bosque: Permiten repotenciar la acción de abonos y suelos con una carga de microbiología adicional. Esta microbiología nativa la recogemos de un bosque, lo más cercano, lo menos intervenido y con la más alta diversidad. Está conformado por el manto carbonífero de materia orgánica en plena actividad de descomposición por la microbiología del lugar. Debe escogerse  un manto bien inoculado, con buena carga de humedad, sin tierra, ni hojas verdes, ni material recientemente expulsado por los árboles.  De ello va a depender su calidad. 

Para su preparación recogemos 4 kilos del mantillo, añadimos 8 kilos de salvado de arroz, ½ libra harina de rocas, más 1,6 lt. de melaza y un poco de agua para liquidificar la melaza. Mezclamos bien los sólidos en un  piso no absorbente, ideal sobre una lona. A parte disolvemos la melaza en un poco de agua. Aventamos la melaza licuada sobre los sólidos y amasamos removiendo hasta lograr una perfecta homogenización entre secos y húmedos, se restriega la mezcla contra el piso de lona, sin dejar grumos, hasta que quede suelta. Se efectúa la prueba de “punto de puño”, apretándolo no debe exudar agua, debe quedar formada y desmoronarse con facilidad. Luego, en capas apisonadas se  introduce la mezcla en el recipiente y se llena dejando unos 5, 10 o 15 cm. del tope, dependiendo del volumen y recipiente en que se esté preparando. Se cierra herméticamente, dejándolo a la sombra reposar por 30 días en un proceso de fermentación anaeróbico. El producto final, bien elaborado, debe tener una fragancia y aroma frutal.

PREPARACIÓN DEL BOCASHI:

a) Preparando la fase líquida: mezclar en un tacho el agua, la melaza y la levadura, ésta, puede activarse previamente en un poco de agua tibia (32º) con algo de melaza. La levadura activada se mezcla con el resto de líquidos.

b) Colocar los ingredientes en varias capas. Cada capa de unos 20cm. contiene, proporcionalmente, todos los ingredientes, hasta formar una pirámide, que no debe exceder de 1,20cm de alto, a fin de evitar que la presión ejercida por alturas mayores entorpezca el proceso aeróbico fermentativo. Iniciamos colocando el rastrojo como base de soporte de la pirámide. Sobre la cantidad proporcional de ingredientes secos, de cada capa, se vierte aventando con la mano, una parte proporcional del líquido preparado. Así procederemos sucesivamente hasta formar varias capas de la pirámide. Este procedimiento por capas facilita realizar una buena mezcla e ideal homogenización de todos sus ingredientes, sobre todo si preparamos grandes volúmenes de bosachi.

c) Procedemos a la mezcla. Con una pala trasladamos por volteo el abono a no más de 1,5 metros de distancia. Concluido, procedemos a un segundo volteo, regresando el abono al lugar de origen, mismo que debe estar protegido por un techo, tanto de la lluvia, del sol y el viento. El proceso es aeróbico, no debe cubrirse el abono, por ello debe tener suficiente ventilación.

d) Los volteos deben ser dos en los tres primeros días, uno a primeras horas de la mañana y el otro terminando la tarde. Los restantes días un volteo diario.

La función de los volteos:

1. Regular la temperatura de fermentación a no más de 50, 55 grados centígrados, ya que ésta puede llegar a 70, 80 grados. En esta temperatura extrema, no actuarían las bacterias aeróbicas mesófilas, que son las que generan el proceso fermentativo, ya que éstas se activan y trabajan entre los 15 a 45 grados. Se activarían bacterias termófilas que trabajan a altas temperaturas, llevando el abono por otras rutas.

2. Retirar excesos de humedad.

3. Airear y oxigenar, recordando que es un proceso aeróbico.

4. Finalmente, tienen la función de homogenizar la mezcla.

e) El bocachi bien elaborado, no debe tener enjambre de moscas; no debe, en los volteos, despedir olor a amoníaco ni otros indeseables, pues los dos son signos de exceso de humedad y de que el abono ha tomado ruta hacia la pudrición. El abono termina prácticamente seco. No debe añadirse una gota más de agua luego de su preparación. Para verificar esto, realizamos la prueba del puño, tomamos un poco de abono en la mano y apretamos, no debe destilar agua, se formará un terrón que con un pequeño golpe en el canto de la mano, se desmoronará fácilmente. La mano queda con la sensación ligera de humedad. Excesos de humedad se pueden corregir, en su preparación y volteos, añadiendo materiales secos a la mezcla.

USOS DEL BOCASHI

El bocashi, concluido su proceso de fermentación, a los 12 o 15 días puede ser aplicado; sin embargo, es necesario tener presente que, dependiendo de la acción que se va a desarrollar, estará en la condición de abono tierno, fresco y puede afectar quemando las raíces de las plantas. Este abono fresco es excelente para contrarrestar los efectos de las heladas en el cultivo de papas, pero dañaría las raíces de los delicados plantines del vivero.

Para obtener un bocashi maduro lo dejaremos reposar 2 meses ensacado.

  1. En bandejas para germinación, en viveros e invernaderos, o al aire libre usar, para hortalizas de hoja, bocashi maduro o curtido, un 20% mezclado con 80% de tierra cernida (o, 1 porción de bocachi x 4 de tierra). Para hortalizas de cabeza y frutales (40% bocachi maduro x 60% tierra cernida), ésta mezcla en especial para embolsado de árboles frutales en viveros. En los dos tipo de aplicaciones se puede incluir una porción de carbón pulverizado cernido.
  2. En viveros para germinación, se puede aplicar biofertilizantes, fosfitos, caldos minerales, harina de rocas.
  3. Se pueden empanizar semillas disolviendo melaza en agua o gel de la hoja de sábila, como adherentes, remojar con ello las semillas y espolvorear con un colador harina de rocas, y/o harina de huesos, y/o silicio, etc. Esto, tanto para la germinación directa, o al estilo de las bombas Fukuoka, colocar junto a semillas empanizadas un poco de bocachi maduro, más la cobertura de barro-tierra.
  • En trasplantes (después de 18 y 20 días de la germinación): Abono puro colocado en el fondo del hoyo (15 cm.), luego separando el bocachi de las raíces de la plántula, colocar una capa de tierra fértil de 5cm, para finalmente colocar el plantín germinado rellenándolo con tierra. Así evitamos quemar las raíces lo que impediría su desarrollo.
  • Uso del bocachi para segundas abonadas (a los 10, 12 o 15 días del trasplante) y terceras en hortalizas. Una 4ª, 5ª, o 6ª abonadas realizar bajo seguimiento y a “ojo de buen cubero”. El bocachi depositarlo, sin remover suelo, junto a la planta y cubrirlo con tierra y rastrojo, estimula el rápido crecimiento radicular lateral.
  • Para hortalizas de hojas: 50 a 80 gramos por plántula
  • Para hortalizas de tubérculos y de cabeza: 100 a 150
  • Para tomate, pimiento: 200 gr.
  • Abonado directo con bocachi puro en surcos para cultivos a plantar directos sin germinación y trasplante previo, junto a la planta y cubierto con tierra y rastrojo: ½ a 1 lb. por c/m2 de siembra (para zanahoria, culantro, habas, frejol, maíz, granos, etc.)
  • Las reabonadas en campo abierto pueden ser aplicadas en surcos laterales a lo largo de la cama de siembra. Se debe cubrir con rastrojo seco mezclado con tierra para protegerlas de escorrentías y acciones de temporales como lluvia, viento y sol que sequen el suelo, siendo fácilmente  removible, especialmente en suelos con pendientes.
  • Se pueden hacer reabonadas, a 10 cm. de la planta, mediante incisiones con un punzón terminado en punta y elaborado en la forma tipo “T” (la “T” , terminada en punzón, marca el límite de profundidad de la incisión de 15 cm.) y con un diámetro de ancho de una pulgada hasta 3 cm. de ancho. En ese orificio, con una cuchara o a mano limpia, se introduce el bocashi hasta el ras de suelo y luego se cubre con tierra y rastrojo. En extensiones grandes de siembra, una persona adelante abre el orificio, atrás otra va colocando el bocashi y tapando.
  • Trasplante de arboles en general y frutales: Procedimiento: a) tener bocashi listo como ingrediente mínimo. Se puede adicionar harina de rocas de basalto, harina de roca fosfórica, carbón bioactivado y microorganismos sólidos.  Son 5 ingredientes colocados en un  hoyo para tener un buen árbol a futuro. Puede también ser bocachi, carbón y ceniza; b) abrir horámen de entre 60 x 60 x 60 u 80 x 80 x 80 de profundidad. Trasladar los primeros 40cm. de tierra extraída, que es la tierra más negra, a un lado; los siguientes 40 más profundos depositar al otro lado. Los primeros 40 de tierra mezclar con bocachi (de 10 a 15 kilos), carbón unos 2k, más un puñado de  harina de rocas, un buen puñado de microorganismos y dejarlo en el fondo del hoyo, dejándolo reposar, oxidar, ambientar por 15 a 30 días. Luego del reposo se coloca el árbol a trasplantar sobre la tierra reposada y se rellena con la segunda tierra, la que inicialmente estuvo más abajo. Se ha invertido la colocación de los dos grupos de tierra, lo cual va a acelerar los procesos de desarrollo vegetativo en las plantas, pues la capa más fértil es la superior, sobretodo en suelos donde la capa fértil fluctúa en los 30 a 40cm de profundidad.  Colocamos unos 40 o 50 litros de agua y procedemos a poner la cubierta  de rastrojo sobre la corona del árbol. La tierra restante nos sirve para realizar un nuevo bocashi.
  • Reabonadas en árboles y frutales: Levantamos la cobertura protectora de mulch (materia orgánica) de la corona del árbol y colocamos 10 kilos de abono bocachi alrededor sin voltear. Volvemos a ubicar la cobertura de mulch y regamos. Abrimos la boca, introducimos el alimento, cerramos la boca para empezar la digestión, es el principio.

ALMACENAJE: El bocashi puede almacenarse no más de 4 a 6 meses, pues como es un producto orgánico y vivo, va a cambiar las propiedades de ser un abono pro nutrición y fertilización, a un abono en el que, mermando su actividad biológica, pasa a convertirse simplemente en tierra. Se debe preparar lo que va a usar. Su uso inicia a partir de los 15 días de preparación, con las salvedades expuestas. Si va a maduración, su uso óptimo es a los 2 o 3 meses de añejamiento, para ello se puede ensacar y guardar en una espacio cubierto del sol y las lluvias.

Abonos, fungicidas y fertilizantes sencillos para hacer sin salir de casa

Uno de las mayores alegrías en la huerta es consumir lo que hemos sembrado con nuestras manos y todo el amor; el mayor de los temores es no saber cómo mantener la vitalidad y salud de las plantas, hasta llegar a ese dorado momento.

«Póngale nomás Ranger y matará las malas hierbas», «aplique Karate un mesecito y verá, se morirán todos los gusanos, las mariposas blancas, las cochinillas», y las… plantas.

Para no salir corriendo a buscar una solución química de laboratorio para las plagas o las enfermedades de nuestro querido huerto, es importante recordar algunas cosas:

Las plagas atacan a las plantas débiles de los monocultivos, o mal acompañadas o mal situadas. En el primer caso, vale la pena tomar en consideración que lo que atrae a muchos insectos, como por ejemplo a la langosta, es el aroma dlicioso de mil plantas de cebada brillando en la ladera.  En el segundo caso, mantener a dos de ellas compitiendo entre sí por el mismo espacio y alimento no es buena idea. Finalmente, pensemos que nuestras amigas y benefactoras prosperan en buenas condiciones de clima, humedad y sol. Muchas veces una plaga se elimina cambiando la planta de lugar o colocando una compañera a su lado; por ejemplo, al sembrar tabaco en el borde del huerto para eliminar la mosca blanca.

Sin embargo, gracias al movimiento de la savia en cuarto creciente, que responde al ascenso de la Luna en el cielo, los insectos buscan alimentarse de las vitaminas y minerales que abundan. En cuarto menguante, por el contrario, los hongos «hacen su agosto» gracias a las condiciones de humedad que pomueve esta fase lunar.

En todos estos casos podemos ayudar al cultivo y posiblemente salvarlo de una muerte segura en manos de ávidos depredadores. 

Con muy poco dinero y recursos que conseguimos en casa, podemos actuar rápidamente para llegar a una cosecha exitosa en el menor tiempo posible. La agricultura orgánica nos da esa opción al incluir en el menú de trabajo diario minerales como potasio, calcio, nitrógeno, fósforo, silicio, úrea y otros indispensables para mantener la salud del huerto.

  • CENIZA, AGUA Y CAL: Agua de vidrio, receta de Ignacio Simón, microbiólogo, México. Ferlilizante, insecticida, fungicida

Esta receta aporta silicio y calcio a las plantas, la cal le da adherencia a la mezcla de modo que puede mantenerse sobre los tallos y hojas incluso después de la lluvia. Su aplicación en una emergencia, una vez por semana por el ataque de gusanos, los deseca y elimina en cuatro aplicaciones.  A la vez de ser un fungicida es un excelente fertilizante y da una mejor estructura a cualquier cultivo.

La cantidad a emplear depende siempre del tamaño de la planta.  Aplicar hasta humedecer con un rociador fino una vez por semana, puede ser suficiente en un pequeño huerto.

Ingredientes:

  • Cinco gramos de cal
  • Cingo gramos de ceniza de fogón
  • Un litro de agua

Procedimiento:

  • Mezclar, cernir y diluir en veinte litros de agua.
  • Aplicar con una bomba o mediante un rociador fino.

 

  • ORINA HUMANA Y CENIZA: Úrea orgánica                                                                         La orina humana es una fuente de minerales y su uso en el huerto es milenario. La úrea se aplica cuando las hojas de las plantas o árboles se enrrollan, en caso de manchas en los frutos y cuando estos se caen antes de madurar.

Ingredientes:

  • Medio litro de orina humana
  • Media taza de ceniza
  • Veinte litros de agua

Procedimiento:

  • Recoger la primera orina de la mañana en un contenedor de vidrio.
  • Añadir la ceniza.
  • Dejar reposar cinco días.
  • Diluir en veinte litros de agua.
  • Se aplica directamente al suelo, un litro por planta grande en el huerto, Dos a tres litros en árboles frutales

 

  • BICARBONATO DE SODIO Y AGUA: Fungicida que elimina manchas, mildiu, tizón y hongos del tomate

El bicarbonato de sodio tiene un poder bactericida y antifúngico importante. Controla el moho y la mayoría de hongos del tomate.

Ingredientes:

  • 10ml de bicarbonato (una cucharita).
  • 1000ml (un litro) de agua.

Procedimiento

Aplicar una vez cada semana hasta que desparezca el problema y repetir solo cuando sea necesario. En plantas pequeñas, colocar proporcionalmente a su tamaño.

  • CASCARAS DE HUEVO Y CÁSCARAS DE PLÁTANO TRITURADAS: Fertilizante orgánico de potasio y calcio, con trazas minerales

Ingredientes:

  • Cáscaras de huevo
  • Cáscaras de plátano

Procedimiento:

Secar las cáscaras de huevo y de plátano al sol un mínimo de quince días o hasta que se puedan pulverizar.

Aplicar en polvo, directamente al suelo. 

En combinación, este polvo es un excelente fertilizante de tomateras, brócoli, coles, fresas y plantas que necesiten un buen aporte de minerales.

  • JABÓN AZUL EN BARRA Y AGUA: Insecticida de amplio espectro

El azufre contenido en el jabón azul de lavar ropa es el ingrediente principal de esta receta, de modo que no conviene cambiarlo por otro tipo. Combate con mucho éxito la mariposa blanca, el pulgón, la cochinilla en los cítricos y otras plantas.

Ingredientes:

  • Un cuatro de barra de jabóin azul.
  • Cinco litros de agua.

Procedimiento:

  • Diluir bien y realizar una aplicacion foliar sin sol. 

* Es importante que nunca se coloquen productos a pleno sol pues los estomas de las plantas estan cerrados para proteger las hojas de la deshidratación. La industria química emplea adherentes y nitrógeno que obliga a las plantas a abrirse para recibir los venenos, pero estas recetas son totalmente biológicas y orgánicas, de modo que es mejor empléalas al amanecer o por la tarde.

Reproduce bacterias benéficas para el huerto y tu salud: lactobacilos

Un huerto lleno de vida y de salud tiene un volumen importante de estos microorganismos asombrosos, que mantienen el equilibrio en la flora bacteriana del suelo.

Las bacterias ácido lácticas son micro organismos benéficos, desinfectantes de espacios, lugares, seres humanos y huertos. En muchos casos se emplean con la intención de sanitizar desagües, son muy útiles para limpiar lugares contaminados con bacterias y virus.

LACTOBACILOS Y FLORA INTESTINAL: EL SUELO Y NOSOTROS

Estos microorganismos también están en tu cuerpo. Al igual que el suelo, tu flora intestinal contiene lactobacilos en gran cantidad y si está sana, este ejército microscópico te prevendrá de muchas enfermedades manteniendo un equilibrio saludable en tu sistema. Se ha llegado a establecer que un cuarto del peso corporal se debe a nuestra microbiología, y gran parte de ella contiene lactobacilos de todo tipo.

Las bacteriocinas que producen han sido intensamente estudiadas por su actividad antimicrobiana contra bacterias patógenas tales como Listeria, Monocytogenes, Staphylococcus aureus, Bacillus cereus, Clostridium botulinum y Salmonella, entre otras.

Las bacterias ácido lácticas desempeñan un papel importante en los procesos de fermentación, también son muy utilizadas en la industria alimentaria no solamente por su habilidad de acidificar y preservar alimentos de hongos y otros bacilos, sino también porque actúan sobre la textura, sabor, olor y desarrollo de aromas en los alimentos fermentados. Es de amplio conocimiento actualmente, que éstos alimentos son fuente de salud y vitalidad pues aportan lactobacilos a la flora microbiana del organismo.

El suelo es un organismo muy parecido a la piel y mucosas de todos nosotros; esto es así porque en realidad, de ahí venimos y en algún momento este regazo será la última morada. Cuando se ponen químicos en el huerto, sus bacterias ácido lácticas son eliminadas dejando esta piel sin protección frente a depredadores y plagas. Nuestro objetivo principal al cultivar es lograr que  éstas se multipliquen, y en asociación con microorganismos favorables, pongan a disposición de las plantas todos los nutrientes y minerales, que luego llegarán a nuestro sistema a través del alimento.

MATERIALES QUE NECESITAS:

  • Dos tarros de cristal con tapa hermética.
  • Jarra medidora de un litro.
  • Filtro de café o colador metálico fino.
  • Cuchara o paleta de madera.
  • Leche fresca*.
  • Arroz*.
  • Salvado de arroz.*
  • Melaza o panela.*
  • Agua de lluvia o sin cloro.

*Estos ingredientes pueden adaptarse; por ejemplo, el arroz integral es recomendable pero funciona con arroz blanco. La leche de funda, lo más fresca posible, puede servir.

*Si no tienes salvado, deja en reposo un día más el arroz.

*La melaza es mejor opción pero puedes usar panela.

Recuerda que quieres reproducir microorganismos naturales y sucumben a los químicos, preservantes y otros aditivos que se añaden al azúcar blanco, arroz blanco, leche muy procesada. (Los preservantes de los alimentos también actúan contra tu flora intestinal).

PROCEDIMIENTO PARA LA REPRODUCCIÓN DE BACTERIAS ÁCIDO LÁCTICAS

1º.- Coloca en remojo una taza de arroz con dos litros de agua (sin cloro). Tapa el bote con una tela limpia, sujétala y deja reposar a una temperatura entre 16 y 22º C, por 24 horas.

2º.- Transcurrido el tiempo de reposo, cuela el agua de arroz y añade 100 gr de salvado de arroz o pulimento de arroz. Vuelve a tapar y deja reposar a temperatura ambiente, igual que el paso 1º. Si no consigues el salvado omite este paso y deja un día más el arroz en reposo. Una vez pasado el tiempo de reposo, cuela y reserva el líquido. 

3º.- Prepara un frasco de cristal (de preferencia, 2 litros), coloca un litro de leche fresca y añade 300ml de agua de arroz anteriormente creada (una taza). Deja reposar a temperatura ambiente por un periodo de 24h. o hasta que la leche se cuaje: verás separada una cuajada, del líquido donde se encuentran los lactobacilos.

4º.- Con una cuchara o jeringuilla extrae y separa el líquido, reserva en el refrigerador. Puedes mantener las bacterias en estado de letargo durante tres meses, para que realices las siguientes diluciones:

MULTIPLICACIÓN DE LAS BACTERIAS ÁCIDO LÁCTICAS

Toma una taza de este preparado y mezcla con una taza de melaza en cinco litros de agua, cubre con una tela, asegura con una liga y guarda por 24h. en lugar fresco y seco.

Toma una taza de esta última dilución y mezcla en 20 litros de agua, tendrás una buena cantidad de microorganismos para llevar la vida sana al huerto.

No puedes verlas, pero las bacterias ácido lácticas se habrán reproducido por millones gracias a la melaza y continuarán en ese proceso si las animas con otra dosis.

APLICACIÓN EN EL HUERTO

Coloca una dilución de los lactobacilos en una bomba o rociador y aplica en hojas y tallos. Riega, colocando en el suelo un litro por planta grande o árbol y una taza por hortalizas o verduras. Aplica cuando los plantines hayan brotado, rocía el suelo luego de colocar las semillas, también en la tomatera si ves ataque de áfidos, estas bacterias los atrapan y ahogan. Si hay plagas aplica una vez por semana, en cuarto creciente, y en cuarto menguante, alguno de los días que te sugiero en el calendario Alma Calenda Permacultural.

CALENDARIO ABRIL 2020

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Haz probióticos y chukrut

Una querida amiga me consulta sobre la producción de probióticos para mejorar las funciones del sistema digestivo. Confiesa que los traía del extranjero. Me sorprendo. Todos podemos hacer probióticos saludables para el organismo, como por ejemplo el chuckut, excelente alimento fermentado, colonizado por estos importantes microorganismos eficientes que conocemos como probióticos o favorecedores de la vida.

No puedo dejar de admirar a las bacterias. Ellas nos curan, ellas nos enferman, si faltan podemos tener problemas graves desde el nacimiento, como el autismo. Se ha demostrado que curando el intestino de bacterias nocivas y colonizando con probióticos, esta enfermedad puede mejorar mucho.  Se propone que la restauración de un correcto equilibrio microbiano podría aliviar algunos de los síntomas conductuales típicos del autismo.

Propiedades de los probióticos: chukrut o col fermentada

  • Contiene ácido láctico, de gran importancia para las bacterias que tenemos en el intestino y estómago, favoreciendo las digestiones y la absorción de nutrientes.
  • Ayuda a eliminar o mejorar los síntomas y las alergias.
  • Su gran aporte en enzimas beneficia al hígado y al páncreas.
  • Favorece el buen estado de la piel y las mucosas.
  • Tiene efecto remineralizador sobre el organismo.
  • Nos aporta grandes cantidades de vitamina C, que favorece la absorción de otras vitaminas y minerales.
  • El chucrut es muy útil y efectivo para combatir los gases que se generan durante la digestión así como la hinchazón.
  • Recomendado para personas que han estado medicadas con antibiótico.
  • Ejerce un importante efecto depurativo sobre el organismo.
  • Muy beneficioso para personas con ácido úrico y que tienden a retener líquido.

Receta:

  • Una col blanca o col morada grande.
  • 18 gramos de sal marina, un cuarto de taza aproximadamente.
  • Una cucharadita de comino.
  • Una cucharadita de semillas de hinojo.

Procedimiento:

Mezcla perfectamente los ingredientes y amasa la col con manos limpias durante una hora. Notarás que exuda líquido que se hará cada vez más abundante. Envasa en frascos de vidrio y déjalos medio abiertos sobre un plato hondo durante ocho días hasta que se produzca la fermentación, evidenciada en una actividad burbujeante al interior de los frascos y el derramamiento constante de un poco de líquido.

¡Listo! Ya tienes chukrut. Esta receta nos la pasó una voluntaria residente en Dinamarca, de origen malasio. Gracias Karen por tu aporte.

 

 

 

Vino de romero para mejorar la memoria

En la sierra norte de Ecuador se cultivan deliciosas uvas negras, pequeñas y dulces, que sirven de maravilla para hacer este vino que aprovecha las propiedades del romero sobre la memoria y la salud general, por lo cual bien vale la pena intentarlo. La preparación pasa por un proceso de fermentación que genera un mínimo grado de alcohol y resulta rico en vitaminas y antioxidantes.

¿Qué necesitas?

  • Una libra de uvas negras del norte de Ecuador.
  • Un puñado de retoños de romero. Busca y corta solo los brotes más tiernos en las puntas de las ramas.

¿Cómo se hace?

vino romero 2

Muele en la piedra, las uvas con cáscaras y semillas, junto a los brotes tiernos de romero, hasta que tengas un líquido morado lleno de taninos saludables.

Envasa el resultado en un frasco de vidrio y tapa. Notarás un ligero proceso de fermentación que madurará en cuatro días. Destapa a diario para evitar que el frasco estalle por la presión.

Al quinto día, pasa el frasco por baño maría para sellarlo al vacío, si quieres guardarlo por un año sin refrigeración.

¡Este vino está listo! Toma una cucharada en ayunas todos los días y refrigera una vez abierto. Las vecinas del campo lo dan a sus hijos pequeños antes de ir a la escuela, aseguran que mejora su rendimiento en el aula y su atención.

Tomillo para cuidar tu energía vital y sistema inmunológico

Tomillo o ThimoEs sumamente recomendable sembrar tomillo, de thimus en latín,  nombre asociado a la glándula del timo, cuya energía vital se mantiene o cura con esta planta según el griego Teofrasto en su libro Historia Plantarum. Lo hace gracias a que mejora el sistema inmunológico, tanto de las personas como de las viviendas; por eso se usaba como incienso en la Edad Media, sobre todo en época de enfermedades y graves epidemias de salud pública. Aún hace poco tiempo nunca faltaba en la despensa, y en casos de debilidad o fatiga, las abuelas recetaban tomillo a diario por nueve días. Durante el verano el problema más grave que tenemos es la falta de agua; sin embargo, con el método de cobertura permanente o mulch es posible mantener cultivos como el tomillo sin riego por casi un mes y aún así, guardar humedad suficiente en el suelo para esta planta de origen europeo y clima seco.

Así se cultiva:

La mejor forma para iniciar este cultivo es obtener el tomillo a partir de una planta madre en algún vivero de confianza, que luego se reproducirá por esquejes o bien, separando una parte de su raíz para sembrar hijuelos en otro lado. Cuando las plantas crezcan se obtendrán semillas esperando con paciencia que se sequen bien sus flores. Cosecharás  unas diminutas bolitas negras que puedes germinar en buen sustrato, con ambiente cálido y húmedo. Es un excelente cultivo para macetas grandes y vivirá feliz en asociación con una planta de clavel. No olvides cubrir bien el cultivo con rastrojo seco de cualquier tipo una vez que hayas regado para mantener la humedad de la tierra. Puedes usar paja, hojas y si no hay, hasta una alfombra vieja, cartón o papel, son adecuados para no dejar el suelo descubierto.

Así se usa:

Como condimento: El tomillo es una hierba medicinal y aromática muy buena para condimentar y curar todo tipo de carnes. Se puede usar en sopas y guisos de varias clases, tomando la planta fresca o bien cuando se ha secado a la sombra durante dos semanas. Se usa una pequeña cantidad, apenas el equivalente a media cucharadita, pues tanto su aroma como el sabor son preponderantes. Hace una buena combinación, además de saludable, con el romero y la albahaca.

En incienso purificador para la casa: deja secar un manojo de tomillo en un lugar freso y seco, coloca la planta boca abajo para que los aceites esenciales se concentren en las hojas. Puedes añadir romero, albahaca y salvia con la misma intención. Después de diez días prepara un atado ajustado, en todo el cuerpo del incienso, con hilo de algodón, y enciéndelo desde la parte superior usando carbón o palo santo. Lleva el incienso a los lugares que quieras purificar o limpiar. Es importante que el atado sea firme para que las plantas se quemen lentamente.

incienso de tomillo

En infusión: coloca media cucharadita de tomillo fresco o seco en dos tazas de agua que ha hervido y apaga el fuego. Deja reposar por cinco minutos y bebe la infusión por la mañana durante nueve días.

En conservas: es excelente para usarlo como condimento liberando a la vez sus aceites esenciales en combinación con chiles o ají, cebollas cortadas en trozos, zanahorias y pimientos.

Prepara un vinagre suave:

  • dos tazas de vinagre blanco de frutas
  • una taza de agua
  • una cucharada de sal marina
  • una cucharadita de azúcar morena o panela
  • una ramita de tomillo
  • un saquito de especias: pimienta de olor, un clavo, un anis estrellado,                           una hoja de laurel

Coloca los vegetales a hervir en la mezcla durante cinco minutos, como máximo. Retira del fuego y llena un frasco de conservas limpio con tapa hermética, acomodando a tu gusto las verduras en su interior. Luego, añade el vinagre hirviendo hasta el borde. Tapa y voltea el frasco para esterilizarlo. ¡Listo! En un mes disfrutarás de la esencia de tomillo y deliciosas  conservas.

En tintura: el tomillo en esta forma es muy fuerte por lo cual bastará una gota sobre la piel para curar una herida, por ejemplo, o bien tomarla diluida en una taza de agua tibia por la noche para aliviar los síntomas de la gripe o llamar al sueño.

  • 80 gramos de planta de tomillo fresca
  • una taza de alcohol etílico o vodka
  • una botella oscura con tapa y capacidad de 250ml

Corta el tomillo en trozos pequeños y colócalo en la botella presionando bien hasta llenarla. Completa con la taza de alcohol etílico o vodka, cierra bien y conserva en un lugar oscuro y seco por un mes. Luego, filtra la mezcla que estará lista para usar.

En miel de abeja: coloca dos o tres ramas de tomillo en un frasco de vidrio de 120ml aproximadamente. Llénalo con miel de abeja fresca y cierra herméticamente. Deja reposar el frasco en un lugar fresco y seco hasta que la miel se solidifique, es decir, por un mes. Toma esta miel de tomillo en una infusión. Según Hipócrates, es una buena cura para problemas bronquiales.

 

 

 

Conservas de chiles o ají.

Una vez que hemos alcanzado un huerto autoabastecido de manera constante es indispensable pensar en conservar los excedentes para disfrutarlos en épocas de escasez o por el hecho de apreciar su belleza, resulta muy bonito ver la cantidad de colores y variedades que además, nos alimentan.  Los fermentos son una fuente de salud al reproducir bacterias benéficas para el organismo. Las conservas biofermentadas se han empleado desde la antigüedad para mantener las propiedades de las cosechas, pueden clasificarse en general por cinco formas: en aceite, en vinagre, en sal, en azúcar o miel y en una combinación de todos los procesos.

conservas shungo 2

Los prebióticos son alimentos que mejoran la función intestinal y preparan el camino para la colonización de microorganismos benéficos, que se multiplican en los fermentos de las conservas por un largo tiempo.

A continuación, una receta sencilla de ajíes en vinagre suave que elaboramos con excedentes de la finca, usando una mezcla de chiles mexicanos jalapeños y serranos bien maduros.

Conservas de chiles o ají:

  • Tres partes de vinagre.
  • Una parte de agua.
  • Azucar morena o panela.
  • Sal marina al gusto. Depende de cómo te gustaría, si un poco dulce o una conserva  más salada.
  • Ajíes o chiles de distinto tipo, rojos y maduros hasta cubrir el líquido, cortados con sus tallos verdes.
  • Un saquito de tul con especias: pimienta dulce, anís estrellado, clavo (con cautela) una rama de tomillo, hojas de albahaca fresca o seca, hojas de laurel.

Hazlo así:

  1. Cocina a fuego lento desde que de un hervor, durante cinco minutos aproximadamente, con el saquito de hierbas amarrado en un asa de la olla de conservas (acero inoxidable, con doble fondo).
  2. Coloca los ajíes en un frasco de conservas con tapa hermética y sello de vacío, sin el vinagre. Adorna el frasco con el contenido del saquito de hierbas decorando a tu gusto.
  3. Vierte el vinagre hirviendo poco a poco hasta el límite extremo superior del frasco.
  4. Cierra la tapa con fuerza y coloca el frasco «de cabeza», para que la tapa se esterilice. En una hora voltea, es posible que el vacío se haga en ese momento o bien, que llegue cuando el frasco se enfríe.
  5. Guarda durante un mes en la despensa antes de consumir. Esta conserva se mantiene bien durante un año, al menos.

conservas shungo ají