Llegaron las abejas: cómo cuidarlas y vivir con ellas en armonía

El domingo de Pascua entró un enjambre en la caja, que esperaba pacientemente su llegada. Las pecoreadoras merodearon alrededor durante una semana y, a las dos de la tarde, una nube zumbadora precedió al panal con cincuenta mil abejas y una nueva reina, dispuesta a fecundar a toda la colmena durante cinco años.

Durante los últimos seis hemos tenido abejas o ellas nos han tenido a nosotros, pues si les disgusta un lugar, no dudarán en irse luego de unos días de descanso. He contado en este blog cómo se reproducen las abejas, esto es, haciendo enjambres con una nueva reina que necesita otra casa. Ahora me centraré en lo que podemos hacer para ofrecerles un espacio habitable y cómodo que luego de unos meses, se llenará de rica miel medicinal, pólen, propóleo y, con el tiempo, jalea real.

Al convivir con abejas sabemos que son mansas, si tienen siempre agua abundante a disposición, muchas flores de todo tipo y buena salud. Para garantizar esto, las visitamos cada quince días y ahumamos con varas de lavanda y de romero que ayudan a prevenir cualquier enfermedad y desinfectan el panal.

Hablemos sobre atrapar abejas

Nunca compres un panal, es una forma terrible de matar abejas. Ellas van a viajar hasta el cansancio y a caer literalmente muertas, si no encuentran sus flores. Con suerte vivirá el 30% de la población y su producción será mínima durante un año. Por eso es mejor atrapar abejas, de esa manera las librarás de un destino cruel en medio de la ciudad, presas bajo un tejado. Inclusive una caja en la terraza o en el balcón podría llamar abejas, si vivieramos en un medio amigable y comprensivo hacia ellas. Esto no ocurre frecuentemente, por eso es indispensable encontrales un buen lugar.

A continuación, agunos consejos:

Ubica el mejor lugar, donde hayas visto abejas cerca o existan muchas flores variadas de las que se puedan alimentar, y una vegetación frondosa, al pie de un árbol es el lugar ideal. Coloca agua a disposición cerca del sitio, puede ser una bandeja con agua y piedras donde puedan llegar para disponer siempre de su líquido vital. Debes saber que una abeja necesita beber casi su peso en agua, cada día.

  1. Usa dos varas de radiestesia para encontrar un buen lugar. Estas tienen forma de L, exactamente, con un lado de cuarenta centímetros y el otro de quince. Las varitas pueden ser de cualquier metal, las mías fueron encontradas en un deshuesadero cerca de Ibarra.

La radiestesia es una disciplina muy interesante que ubica ciertos puntos energéticos de la Tierra, dado que ella y nosotros somos eléctricos y magnéticos. Cada una de nuestras células tiene un punto negativo y otro positivo, Ella también los tiene, y entre esos puntos existe una red que forma su estructura energética. En los cruzamientos de estas líneas, reales y palpables con la radiestesia y métodos tecnológicamente desarrollados, las abejas encuentran su mejor lugar.

Ubícate en dirección norte y camina lentamente con las varitas, pensando en encontrar las líneas Hartman (mejor orientadas para ellas… En mi Blog encontrarás más información).

Cuando las varitas se crucen sin la intervención de tu voluntad estarás en el lugar exacto. Hay líneas cada cinco metros aproximadamente, de modo que hallarás la que más convenga.

  1. Coloca una caja antigua, que haya sido habitada y tenga restos de miel, sobre un soporte elevado. Ubica un panal de abejas que tuvo actividad en el pasado y contenga al menos un marco con restos de miel o de cera.
  2. Dirige la piquera o entrada del panal hacia el NOR-ESTE. Si no fuera posible, entonces la segunda opción sería el SUR-ESTE. Recuerda que son seres solares y necesitan la luz del padre Inti para vivir y trabajar.
  3. Usa una sola caja, es decir el primer piso y no dos. El paso del primero al segundo piso llevará a las abejas al menos seis meses con buena floración y condiciones favorables.
    En la caja de este primer piso se ubicará la colmena realmente. El segundo piso contendrá la reserva de miel, sin crias, de la que tú podrás disponer varios litros cada dos o tres meses.

Cuando la cámara de cria esté completa, llena de crias y miel, coloca en el segundo piso una «media alza», en lugar de un «alza completa». Si la colmena nueva no es muy fuerte, es decir que las crías no son numerosas pero necesita espacio, es mejor probar una caja de menor dimensión, para que hagan su trabajo sin estrés.

  1. Cosecha a tiempo. Cuando solo sacas la miel y dejas la cera, las abejas se verán impulsadas por su naturaleza a preparar la que necesitan para sobrevivir en épocas de escasez. Si no retiras la miel cada dos meses, ellas buscarán otra casa y para ello dividirán el panal con la mitad de abejas, exactamente. Tu colmena peligrará.

Las obreras crearán una nueva reina de una de ellas, alimentándola con jalea real. Esta operación debe ser anticipada por ti en las revisiones: si hay más de un tercio de nidos de zánganos en todo el panal, si hay varios nidos de reinas que son enormes en relación con los demás, es el momento de sacar la jalea real y estudiar lo que ocurre: poca floración, por lo cual quizás hay que sacar el segundo piso o «alza». Pocas crías, en cuyo caso debemos alimentarlas con miel de abejas diluida al 30%. En Shungo Tola siempre guardamos veinte litros al año para alimentar los panales en verano.

Si el panal se divide y las abejas no son suficientes para mantener la temperatura necesaria adentro, morirán; y te encontrarás con una triste caja vacía sobre un cementerio de miles.

  1. Conoce la ubicación de los cuadros dentro de la colmena y no los cambies. La lógica de las abejas no puede ser alterada, de modo que los marcos con larvas van al centro y los que están llenos de su alimento se ubican al exterior. Son diez en total.
  2. Elimina los marcos con cera de color oscuro, indican dificultades de limpieza que pueden traer enfermedades Es mejor ayudarlas a eliminar este problema colocando cera nueva, que puedes comprar a tu proveedor apícola.
  3. Usa el equipo apícola adecuado. Necesitas un velo para proteger la cara y el cuello, un traje apícola, guantes y botas de caucho. Es esencial contar con un ahumador, instrumento que genera humo con la combustión de ramas muy finas y secas como lavanda y romero, de preferencia. Este humo elimina parásitos como varroa y loque, tan comunes actualmente.

Nunca uses químicos en tus colmenas, la miel es un producto muy delicado que se contamina con el empleo de plástico, azúcar, antibióticos, y otros insumos empleados comercialmente.

  1. Limpia la colmena con cuidado y recoge el propóleo con un cuchillo apícola (o uno bien afilado), limpia los bordes de la caja y forma una bolita que puedes consumir a diario, el tamaño de un grano de arroz. Diluye en alcohol etílico y tómalo en gotas después de seis meses.
  2. Siembra flores y plantas melíferas como el nabo forrajero, gordolobo, botón de oro, albahaca, capuchinas, rúcula. Si hay cítricos cerca, la miel tendrá un sabor inigualable.
  3. Para rescatar una colmena por pedido de algún vecino, ubícala en una caja enjambradora asegurando que esté la reina adentro. Sacude o mueve el enjambre dentro de la caja, usando el atuendo adecuado. Por la noche, después de las 18.00h, cierra la piquera con una malla fina o tela y envuelve la caja en un velo; asegúrala con cuerdas para moverla si es indispensable su traslado de un cobertizo o techo, a un lugar más adecuado.

Octubre en el huerto con Alma Calenda permacultural

En este mes nos encontramos con dos lunas llenas, lo cual nos da la oportunidad de sembrar con gran fuerza tanto las plantas que crecen hacia arriba del suelo, como las raíces, rizomas, tubérculos y bulbos. Sigue a la Luna tanto para cuidar el huerto, como para mantener la salud con un buen Detox de clorofila que obtienes de las hojas verdes crudas. Para ello, en cuarto menguante selecciona kale, coles, rúcula, taraxaco, consuelda mayor, acelga, hojas de brócoli. Licua con una fruta como manzana o babaco y añade miel de abejas orgánica. Este jugo de nutrientes aporta magnesio que te ayudará a mantener la salud celular.

Septiembre, el mes de la chacra y su calendario

Agosto nos dejó lindos tomates y una que otra lluvia intensa como resultado del cambio climático. No hubo cometas ni miel de abejas porque nuestras queridas amigas, con las justas tienen para sobrevivir en este año con pocas flores y mucho frío.

Un antes y un después nos marca este mes, pues en agosto había que preparar el suelo, limpiar, abonar, rotular, almacenar y ahora septiembre llega con la esperanza de la chacra, un cultivo milenario de maíz, fréjol, sambo, calabazas, jícama, zanahoria blanca, camote, ají, amaranto, papa y todas las buenas hierbas de este ciclo.

En septiembre ponemos maíz y sambo. En octubre ponemos fréjol. En noviembre va la papa, en diciembre completamos con abundante ají, y todas las demás plantas van en las esquinas de un lindo campo rotulado. Cultivamos en huachos. Si pudiéramos, como en San Pablo del Lago hace mil años, haríamos montículos tan grandes como bancales y el agua del lago pasaría regando los cultivos donde podríamos recoger camarón de agua dulce y doradillas.

Hoy tenemos la certeza de que si sembramos con el calendario solar ancestral en septiembre, diciembre, marzo y junio, tendremos alimento de la chacra todo el año.

Septiembre nos pide abonar mucho, sembrar en abundancia, soñar sin perder la ilusión. Vamos a poner la fe y el azadón en la tierra.

Calendario lunar de agosto: algunas claves en el huerto

Agosto es un mes especial, con fuertes vientos que alejan las nubes y nos recuerdan la importancia de cuidar el agua. Es el momento de diseñar un pequeño estanque o espejo que brinde humedad a nuestra huerta.

Por otro lado, hay algunas reglas específicas del calendario lunar, que comparto con ustedes:

1. Luego de la siembra de plantines en junio, la luna nueva del mes pasado nos mostró su desarrollo radicular con el esperado estirón de sus tallos y hojas. Pongamos atención a este cambio cada mes, para saber cuáles van bien y si crecen en proporción a nuestras expectativas.

2. El mejor tiempo para cosechar es Luna Llena si lo que queremos es beneficiarnos de todos los nutrientes del agua celular de las plantas, en este momento nuestro astro guía se encuentra en período extensivo aguas arriba. Pero si lo que buscamos es deshidratar y guardar en conservas, tanto frutos como plantas medicinales, el mejor momento de cosecha es al final de menguante, casi en Luna Nueva. La razón es sencilla: habrá menos agua celular en tallos y hojas, por lo cuál, lo que cosechamos se secará más rápido.

3. El mejor momento para trasplantar o sembrar plantas que crecen del suelo hacia arriba es cuarto creciente, pero si buscas detener el crecimiento de las lechugas para que no lleguen enseguida a flor, o si quieres plantas de maíz pequeñas con frutos más grandes, siembra en cuarto menguante estas dos específicamente.

¡Bienvenida Luna Llena de agosto!, compartiré los descubrimientos que nos traigan las noches iluminadas junto a ti, en esta Nave Tierra.

Alma Calenda de julio: cómo sembrar en el verano ecuatorial

El mes que concluye nos ha dejado muchas enseñanzas, al notar las señales del Inti Raymi en el huerto. Este es un calendario lunar y no solar, pero el taita Inti es un referente eterno. En este año sembramos justamente en el equinoccio de marzo, como lo hacían los caranquis y los incas. Nuestra chacra de maíz morado, papas orgánicas (un trueque por miel de abejas), vainita amarilla, jícama, puerros, camote y flores va muy bien. No hay plagas que nos sorprendan.

La Luna se siguió al pie de la letra en el cielo, porque sembramos en cuarto creciente el maíz y en cuarto menguante las papas, porque tuvimos suerte con el agua en cuarto menguante pero también porque planeamos el riego en cada cambio de luna.

Alma Calenda también nos recuerda cuándo y cómo cuidar nuestra salud. Hemos olvidado lo que decían los abuelos y abuelas, por ejemplo, mi tía Carmelita me instruyó sobre el corte de cabello y la atención a ciertos días de cuidado al cuerpo; mi madre me habló de la siembra con la luna cuando regaba sus plantas en el jardín y yo era apenas una niña. La Luna ha estado ahí, misteriosa y presente siempre en mi vida, pero apenas en el año 2015 comencé la tarea de desentrañar los ciclos lunares mediante la referencia de un curso con Jairo Restrepo Rivera en Argentina, y su libro «La Luna, el sol nocturno en los trópicos y su influencia en la agricultura». Desde ese momento, que marcó un hito en mi vida, he registrado cada señal en el aire, los sapos cantando, el sonido de los pájaros, el aroma del suelo, los días de eclosión de huevos en el gallinero, mi cuerpo, mi cabello, la piel… Señales de la Luna que podemos desentrañar si observamos atentos.

La luna de Alma Calenda de julio nos marca el tiempo de siembra de todo tipo de vegetales y verduras, y también el momento de descanso de la chacra. NO es un buen mes para sembrar el maíz, la papa, la jícama, la yuca, el camote, el frejol y el sambo. Los antiguos dejaban la tierra en barbecho, El Inti mejorará el clima en septiembre para la chakra, y mientras tanto la Luna nos ayudará en el cultivo de nuestra comida orgánica para los próximos seis meses.

Deseo sinceramente que este acompañamiento dure todo el mes de julio, al mirar cómo asciende la abuela en el cielo nocturno. La podemos acompañar en el eclipse penumbral del 5 de julio que será visible en toda América. Dicen que no es buen augurio un eclipse, lo que aseguro es que el clima variará lo suficiente para que «paramee» en julio, y si tenemos buena cobertura (sin dejar el suelo pelado), buen abono (bocashi de preferencia) y ponemos atención a las señales de nuestro cultivo, habrá rábanos y lechugas para cosechar a los veinte y ocho días.

Buen tiempo y buena mar, desde este rincón del océano cósmico.

Ajumbuela, San Miguel de Urcuquí, Imbabura, 30 de junio de 2020

Calendario lunar Alma Calenda permacultural de junio

El mes del Inti Raymi es buen momento para compartir Alma Calenda, el almanaque y calendario permacultural de la finca Shungo Tola.

Esta es una versión libre que interpreta los datos divulgados por nuestro maestro Jairo Restrepo, admirable y valiente guerrero en favor de la agricultura orgánica. En su libro «La Luna» de divulgación amplia en Internet, él la define como el sol nocturno y efectivamente, sus rayos iluminan el huerto por la noche en cuarto creciente mientras potentes influjos gravitacionales mueven la savia de las plantas y hacen más abundante la sangre en las personas.

El ciclo lunar de este mes, por ejemplo, es perfecto para ilustrar lo que pasa en el cielo durante una Luna, que empieza con cuarto creciente, el ataque de insectos encantados con el dulce jugo de hojas y tallos o la primera siembra del mes o la germinación de semillas, hasta el cuarto menguante en el que conviene cortarse el cabello para favorecer su fuerza en la raíz, y podar las ramas de las plantas enfermas porque la savia está descendiendo y se hará menos daño a sus tallos y hojas.

La Luna nos acompañará en este Blog cada mes, con este calendario que empiezo a compartir en junio de 2020.

Diseña un huerto y cambia tu estilo de vida con la Permacultura

Si vemos a nuestro huerto como un organismo vivo o un ecosistema en constante construcción, y a la vez tratamos de interpretar los deseos de la Madre Naturaleza, vamos a diseñar nuestros espacios de habitat y siembra para que Ella actúe de la manera más productiva y a la vez, más regenerativa posible.

Como permacultores aplicados trataremos de hacer lo menos y dejaremos todo en sus manos. Ella puede con eso y mucho más, pero: ¿Tiene agua con para mantener hidratados los cultivos? ¿Hay materia orgánica suficiente que se autosustenta como en un bosque? ¿Hay en la tierra muchos microorganismos que entreguen minerales a las plantas? ¿Puede regenerarse el ecosistema sin nuestra ayuda?

Cuando le entreguemos las condiciones suficientes para responder afirmativamente a estos requerimientos, la Pachamama hará maravillas.

Pero todo lo tenemos que proveer nosotros, en principio, como arquitectos y arquitectas de un estilo de vida distinto, logrando que nuestro diseño permacultural dure décadas, cientos y quizás mil años. Así diseñaron los incas y los habitantes de Quito milenario; reproducir tal cosa será dificil pero a mínima escala, una buena cama de cultivo de doble excavación puede darnos comida por tres años y un estanque bien sembrado y en equilibrio, vive solo sobre los veinte años. 

A veces se hace necesaria la filosofía de estas acciones para fundamentarlas, entonces siempre acudo al espíritu de Masanobu Fukuoka, quién observó cómo crece y se desarrolla la espiga de arroz salvaje y reprodujo este ecosistema logrando las mejores cosechas de Japón en 1950, sin pesticidas, sin químicos sintetizados, sin agricultura industrial. Acércate a la forma natural y tendrás la clave del éxito en tu entrega a la nueva agri-cultura, perma-cultura. 

Así que siembra tomates junto a plantas que den flores y colócalos en la zona dos, porque en la zona uno ubicarás los cultivos que usas a diario, aquellos que debes regar, vigilar constantemente, y te sirven para alimentarte o hacer infusiones, condimentar las comidas y preparar una deliciosa ensalada.

Para hacer realidad tus sueños, primero debes aplicar un buen diseño a tu sitio, de modo que realices el menor trabajo posible y logres la mayor efectividad a la hora de cosechar y aprovechar tus cultivos. Para ello considera los elementos de la Madre Tierra, en primer lugar. Recuerda que las hortalizas y verduras no soportan bien el viento y todas necesitan buen sol. 

Así pues: 

– Por dónde viene el viento… para colocar una barrera.

– Por dónde sale el sol… para sembrar las plantas más delicadas del huerto garantizándoles al menos seis horas de luz y calor.

– Por dónde llega el agua… si hay riego mejor, pero si no, cómo asegurarás suficientes puntos en las zonas de diseño permacultural.

– Cuáles son las dimensiones, las formas, los estilos de tus instalaciones, para ello dibuja y pinta, cómo sueñas tu espacio ideal. No olvides que las mejores obras han nacido de planear con visión de futuro, por lo cual sería bueno que proyectes tu lugar al menos a diez años del día de hoy.  Mira los arbolitos grandes y las consecuencias de su ubicación. Diseña espacios pequeños primero y luego imagina su ampliación. ¡Nuestro diseño está llegando a su ejecución completa recién a los cinco años!, pero cada nueva instalación obedece a un diseño de 2015 que progresa en función de la realidad.

dibujo del huerto

A continuación te muestro nuestra zonificación, considera que su lógica responde a las necesidades de atención diaria de cada una de las áreas diseñadas.

La zona cero. En Permacultura es nuestro hogar, desde dónde nos proyectamos y vivimos en consecuencia, es el lugar sagrado donde se enciende el fuego de Vesta, y vibran los espíritus en las brasas de Ometeotl: están los hornos, cocina, el espacio del descanso, la vigilia y el estudio. En la finca Shungo Tola es la Casa de Intercambio de Saberes, su posada, el Dojo, que se activan a diario con nuestra presencia.

casa nueva shungo

Nuestra zona uno. En Permacultura se dedica a los cultivos que consumimos a diario. Perejil, rúcula, acelgas zanahoria, pac-choy, kale, cebollas, ajos, puerros, nabos de hoja y rabanitos se alojan junto a la cocina, al alcance de la mano. Completa esta zona plantas medicinales para hacer ricas infusiones somo hierba luisa, cedrón, manzanilla, gordolobo, toronjil, tomillo, menta, orégano y stevia.HUERTO ZONA UNO

Las instalaciones que convienen en esta zona son espirales de aromáticas, camas de permacultura, camas calientes y huertos con abundante materia orgánica. Debes garantizar un riego abundante y constante, casi diario para nuevas plántulas. Consume todo lo que puedas, pero recuerda: deja siempre una parte para tus semillas, una para los pájaros y otra para nuevos cultivos y verás que cada seis meses, toda tu zona uno renacerá

Nuestra zona dos. En Permacultura se dedica a las plantas medicinales, cultivos de ciclo medio y el vivero o guardería de casi todas las plantas: sambo, papitas, maíz, variedad de frijoles, chia, arbolitos como chihualcán, eugenias, coles y lavanda. Todo desordenado y como en botica.

HUERTO ZONA DOS

Debes garantizar buen riego, buen sol y sombra de acuerdo a las necesidades de las plantas. Es el lugar ideal para que el sambo colonice el suelo aportando humedad si logras controlarlo y lo podas cada cierto tiempo. Necesitas un punto de agua el el vivero.

Nuestra zona tres. En Permacultura se dedica a los cultivos intensivos que nos mantienen todo el año. Se trata de camas de alto rendimiento donde sembramos de manera escalonada: brócoli, coliflor, col morada, col rizada, remolacha, apio, pepinillo, zucchini, tomate de varios tipos, alcachofa, brucelas, zanahoria, granadilla, aguacate, limón, naranja, lima, mandarina, fresas, arándanos, frambuesa, mora, plantas medicinales y muchas flores. 

HUERTO ZONA TRES

Puedes diseñar esta zona con un huerto mandala o camas de doble excavación y muchas flores, esta zona necesita alejar pulgones, orugas, babosas e insectos que consumen los cultivos. 

Cada siete días necesita abundante agua, de preferencia por inundación y/o aspersión. Para cultivos en sitios extensos o con mínima cantidad de agua se podría aplicar el goteo, pero especialmente debes garantizar la ubicación de tanques, estanques y zanjas de infiltración, saparios y pequeños reservorios de agua.

Nuestra zona cuatro. En Permacultura es el área destinada a los insumos orgánicos, abonos y soporte para todos los cultivos. Las cuyeras, gallineros, conejeras y tanques con tilapias forman parte de ella, se completa con un círculo de plátanos (oritos muy ricos), que procesan aguas grises, y un lavadero eficiente con agua caliente solar.

ZONA CUATRO

Esta zona puede estar alejada de tu centro pero debes garantizar su seguridad, especialmente si tienes animales y existan depredadores que puedan atacarlos. Los animales se alimentan a diario, con excepción de los peces a quienes harás un ecosistema adecuadao para que vivan sin tu intervención. Las composteras pueden requerir cuidados especiales de limpieza por lo que tienes que garantizar un punto de agua en el sitio. En la finca existe un lavadero eficiente que tiene tres tinas y permite lavar mucha vajilla y todo tipo de cosas de modo que en la primera enjabonas, en la segunda eliminas el jabón, y en la tercera enjuagas. Puede ser útil, como en nuestro diseño, tener agua caliente solar y un círculo de plátanos que vive y se alimenta de aguas grises.

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Nuestra zona cinco. En Permacultura está dedicada a los cultivos que no requieren mayor atención, árboles maderables, árboles frutales de producción bianual o anual. En la finca tenemos café caturro rojo de altura, uvas, higos, zanahoria blanca, camote, jícama, y arbolitos como durazno, manzana ana, papaya, chirimoyas y nísperos.

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En esta zona se ubican también las colmenas de abejas, hacia la periferia de la propiedad y alejadas de las miradas curiosas que pudieran perturbar su paz. Garantizarás un punto de agua para regar dos veces al mes.

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No te olvides que también diseñas para los pájaros y todos los seres

Ciertamente si tu huerto es suficiente para mantenerte y lo tienes bien abonado, cosechando siempre semillas, compartirás todo con los pájaros. En principio intentarás que no sea así hasta que comprendas que ellos son los verdaderos arquitectos de tu huerto jungla; así pues, debes diseñar y sembrar para todos en tu chacra, duendes incluidos.

Abonos, fungicidas y fertilizantes sencillos para hacer sin salir de casa

Uno de las mayores alegrías en la huerta es consumir lo que hemos sembrado con nuestras manos y todo el amor; el mayor de los temores es no saber cómo mantener la vitalidad y salud de las plantas, hasta llegar a ese dorado momento.

«Póngale nomás Ranger y matará las malas hierbas», «aplique Karate un mesecito y verá, se morirán todos los gusanos, las mariposas blancas, las cochinillas», y las… plantas.

Para no salir corriendo a buscar una solución química de laboratorio para las plagas o las enfermedades de nuestro querido huerto, es importante recordar algunas cosas:

Las plagas atacan a las plantas débiles de los monocultivos, o mal acompañadas o mal situadas. En el primer caso, vale la pena tomar en consideración que lo que atrae a muchos insectos, como por ejemplo a la langosta, es el aroma dlicioso de mil plantas de cebada brillando en la ladera.  En el segundo caso, mantener a dos de ellas compitiendo entre sí por el mismo espacio y alimento no es buena idea. Finalmente, pensemos que nuestras amigas y benefactoras prosperan en buenas condiciones de clima, humedad y sol. Muchas veces una plaga se elimina cambiando la planta de lugar o colocando una compañera a su lado; por ejemplo, al sembrar tabaco en el borde del huerto para eliminar la mosca blanca.

Sin embargo, gracias al movimiento de la savia en cuarto creciente, que responde al ascenso de la Luna en el cielo, los insectos buscan alimentarse de las vitaminas y minerales que abundan. En cuarto menguante, por el contrario, los hongos «hacen su agosto» gracias a las condiciones de humedad que pomueve esta fase lunar.

En todos estos casos podemos ayudar al cultivo y posiblemente salvarlo de una muerte segura en manos de ávidos depredadores. 

Con muy poco dinero y recursos que conseguimos en casa, podemos actuar rápidamente para llegar a una cosecha exitosa en el menor tiempo posible. La agricultura orgánica nos da esa opción al incluir en el menú de trabajo diario minerales como potasio, calcio, nitrógeno, fósforo, silicio, úrea y otros indispensables para mantener la salud del huerto.

  • CENIZA, AGUA Y CAL: Agua de vidrio, receta de Ignacio Simón, microbiólogo, México. Ferlilizante, insecticida, fungicida

Esta receta aporta silicio y calcio a las plantas, la cal le da adherencia a la mezcla de modo que puede mantenerse sobre los tallos y hojas incluso después de la lluvia. Su aplicación en una emergencia, una vez por semana por el ataque de gusanos, los deseca y elimina en cuatro aplicaciones.  A la vez de ser un fungicida es un excelente fertilizante y da una mejor estructura a cualquier cultivo.

La cantidad a emplear depende siempre del tamaño de la planta.  Aplicar hasta humedecer con un rociador fino una vez por semana, puede ser suficiente en un pequeño huerto.

Ingredientes:

  • Cinco gramos de cal
  • Cingo gramos de ceniza de fogón
  • Un litro de agua

Procedimiento:

  • Mezclar, cernir y diluir en veinte litros de agua.
  • Aplicar con una bomba o mediante un rociador fino.

 

  • ORINA HUMANA Y CENIZA: Úrea orgánica                                                                         La orina humana es una fuente de minerales y su uso en el huerto es milenario. La úrea se aplica cuando las hojas de las plantas o árboles se enrrollan, en caso de manchas en los frutos y cuando estos se caen antes de madurar.

Ingredientes:

  • Medio litro de orina humana
  • Media taza de ceniza
  • Veinte litros de agua

Procedimiento:

  • Recoger la primera orina de la mañana en un contenedor de vidrio.
  • Añadir la ceniza.
  • Dejar reposar cinco días.
  • Diluir en veinte litros de agua.
  • Se aplica directamente al suelo, un litro por planta grande en el huerto, Dos a tres litros en árboles frutales

 

  • BICARBONATO DE SODIO Y AGUA: Fungicida que elimina manchas, mildiu, tizón y hongos del tomate

El bicarbonato de sodio tiene un poder bactericida y antifúngico importante. Controla el moho y la mayoría de hongos del tomate.

Ingredientes:

  • 10ml de bicarbonato (una cucharita).
  • 1000ml (un litro) de agua.

Procedimiento

Aplicar una vez cada semana hasta que desparezca el problema y repetir solo cuando sea necesario. En plantas pequeñas, colocar proporcionalmente a su tamaño.

  • CASCARAS DE HUEVO Y CÁSCARAS DE PLÁTANO TRITURADAS: Fertilizante orgánico de potasio y calcio, con trazas minerales

Ingredientes:

  • Cáscaras de huevo
  • Cáscaras de plátano

Procedimiento:

Secar las cáscaras de huevo y de plátano al sol un mínimo de quince días o hasta que se puedan pulverizar.

Aplicar en polvo, directamente al suelo. 

En combinación, este polvo es un excelente fertilizante de tomateras, brócoli, coles, fresas y plantas que necesiten un buen aporte de minerales.

  • JABÓN AZUL EN BARRA Y AGUA: Insecticida de amplio espectro

El azufre contenido en el jabón azul de lavar ropa es el ingrediente principal de esta receta, de modo que no conviene cambiarlo por otro tipo. Combate con mucho éxito la mariposa blanca, el pulgón, la cochinilla en los cítricos y otras plantas.

Ingredientes:

  • Un cuatro de barra de jabóin azul.
  • Cinco litros de agua.

Procedimiento:

  • Diluir bien y realizar una aplicacion foliar sin sol. 

* Es importante que nunca se coloquen productos a pleno sol pues los estomas de las plantas estan cerrados para proteger las hojas de la deshidratación. La industria química emplea adherentes y nitrógeno que obliga a las plantas a abrirse para recibir los venenos, pero estas recetas son totalmente biológicas y orgánicas, de modo que es mejor empléalas al amanecer o por la tarde.

Café de tu producción: cómo hacerlo.

El bonito café de altura del Carchi resulta ser uno de los mejores del país, con un estupendo aroma y sabor inigualable, como el más puro arábigo de lejanas tierras. Adaptado a un altitud impresionante puede prosperar a 2800 y 3000 metros sin problema, siempre que tenga abundante sol, agua pura, abono y amor.

Si sembraste estos arbolitos de Shungo Tola en tu jardín pronto tendrás una buena cantidad de frutos, ¿Pero qué hacer cuando los lindos cafetos se llenen de granos rojos y jugosos? Lo primero será probarlos, estarán listos cuando tengan un punto dulce de golosina.

Procede de la siguiente manera para producir tu propio café:

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  1. Saca los granos de café maduros y colócalos dentro de una olla grande o mejor aún, en tu piedra favorita.
  2. Con una roca mano, «chanca» un poco los granos para que se rompa la cáscara sin afectar las semillas.
  3. Coloca agua en la olla hasta cubrir el café. Deja en un lugar fresco y aireado por cinco días. La oxidación y el fermento separarán la pulpa, del grano de café.
  4. Pasa los granos por un cedazo grueso hasta que se desprendan bien de la carnosidad.
  5. Lava las semillas con abundante agua  y colócalas una junto a otra en bandejas, en una mesa de madera, en el piso de cerámica limpio de un patio… Deja al sol durante tres semanas. Recoge si llueve y vuelve a tender el café hasta que esté completamente seco.
  6. Tuesta los granos en una paila de acero inoxidable, bronce o hierro, a fuego lento sin aceites (exclusivamente las semillas), mezclando constantemente hasta obtener un color «café».
  7. Procesa los granos tostados en un molino, procesador o licuadora.
  8. ¡Bebe y disfruta esta bebida deliciosa y saludable!

Siembra nuevas plantas y sigue procesando tu propio café. ¡Verás que quieres cada vez más!

café en flor

 

 

Cómo cultivar tus arbolitos frutales

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Arbolitos frutales nativos de la Sierra Norte

Estamos en un lugar privilegiado, muy poco conocido y cada vez más visitado. El rincón norte de esta Tierra de la Mitad, habitada antes por caranquis, chachis, quitu-caras, grupos muy organizados que ejercían su lengua chachi, cha’apalachi, t’safiqui, con palabras presentes en nombres como PantaVi o Casa del Agua, ViChincha o Montaña de la lluvia, y Chachi’nViro o Fuerza de la Gente Chachi.

¿Cómo eran sus bosques? Cuándo caminaban, ¿por dónde lo harían? Qué recogerían entre los prados de amaranto, que hasta hoy crece silvestre en estas montañas. Descubrimos una pequeña muestra en lo profundo del monte, a pie desde la finca por senderos escarpados: porotón, chihualcán y nogales gigantes conviviendo cerca de ríos y cascadas en Chachimbiro. Guayaba perita como la de casa, pero con ochenta años más; carrizos y nísperos,  chirimoyas, aguacates enormes de aquella pulpa verde y deliciosa, aunque de «pepa» descomunal. Descubrimos también plátano, tomate y una gran variedad de moras.

Chihualcán

Sí que nos maravilló la diversidad de árboles frutales nativos en esta parte de nuestra casa ecuatoriana. Muchos de ellos, casi todos estaban puestos cuando habitamos la pequeña finca en el año 2015. El trabajo grande y sistemático que aún nos ocupa a diario ha sido abonar lo suficiente, regar lo suficiente y comprender a cada arbolito en su necesidad para lograr frutos más jugosos, dulces y sanos. Aprendimos a injertar cítricos y aguacates; duraznos y manzanas y aguacate Pinkerton, variedad que reprodujimos en media docena y luego en otra media más de manera orgánica.

Con paciencia de santo hicimos esquejes de todo lo que pudimos, injertos en frutales de la zona, pruebas de germinación de café y papaya, duraznos, claudia, tomate de árbol.

Cuatro años después están listos nuestros arbolitos, luego de germinar porotón por esquejes y semillas, criar chihualcán en zanjas de infiltración, al cabo de tener paciencia con los nogales y sus tóctes, dispuestos a salir recién a los seis meses. ¿El secreto? Cuatro año del mejor abono para germinar que podemos recomendar y hemos usado: nuestro sanitario compostero humano. Cada ocho meses tuvimos y tenemos esta tierra que tiene un olor y textura similares a las del bosque. Pueden saber cómo compostamos los desechos humanos en el blog de la finca:

El sanitario compostero: excelente abono para frutales luego de ocho meses

Vamos a continuar con esta estrategia de reproducirlo todo desde esa matriz que es el vivero de Shungo Tola.

MANUAL BASICO PARA SEMBRAR ARBOLITOS Y ARBUSTOS FRUTALES

¡Muy importante! Distancia para plantar: 

  • Aguacates, chirimoyas, guayabas, guabas, ovos, nogales: seis metros.
  • Cítricos, manzanas, duraznos, claudias: cuatro metros.
  • Tomates de árbol, uvas, plátanos, babacos, papaya: dos metros y medio.
  • Café caturro rojo de altura: un metro y medio.
  • Arándanos, frambuesa Taiberry: un metro.

Condiciones de clima y agua: es necesario considerar el riego diario durante la primera semana de siembra y luego, hacerlo cada cuatro o cinco días. Resulta muy importante mantener los arbolitos siempre cubiertos con paja o rastrojo de podas seco, para evitar que se evapore la humedad. Cada tres meses en árboles nuevos y seis meses en el segundo año, hay que retirar la capa de rastrojo en plena formación de compost y, si todo va bien, habrá que cuidar las lombrices para que no mueran mientras ponemos una capa de abono, de preferencia bocashi o biofermentado.

TRANSPLANTE

Agujeros y abono: haz un agujero cuadrado de 80cm. de profundidad y saca la tierra en dos partes, coloca de la mitad hacia arriba en un costado y de la mitad hacia abajo en otro costado.  Deja una semana cómo mínimo sin cubrir. Se formará una capa dura que impedirá la entrada de raíces y malas hierbas. Puedes dejar el agujero que se «cure» durante un mes.

Pon una parte de tierra de arriba: veinte centímetros para asentar al arbolito. Luego, él mismo, y  suma a esta tierra, abono muy rico en nutrientes como bocashi, humus, majada de animal bien seca y desmenuzada o de cuy recién hecha, a la que puedes añadir, una parte en cuatro de cascarilla de arroz. Puedes incluir una parte de carbón triturado, lo cual dará más temperatura al suelo en las noches frías y protegerá al arbolito de las heladas.

Sobre el suelo añade una capa de diez centímetros de cascarilla de arroz o rastrojo de caña, hojas secas, podas de césped por arbolito y listo. ¡A disfrutar mirando cómo crece y florece!

El abono de los arbolitos es indispensable y debe ser permanente. Será menos necesario a medida que crezcan y se hagan fuertes. Sus raíces descenderán buscando agua y nutrientes, de modo que abonar cada tres meses será indispensable y mantener el abono húmedo, además de bien cubiertos los microorganismos del suelo, será esencial. Sigue colocando rastrojo seco de podas cuando el anterior se vaya convirtiendo en alimento de las lombrices, quienes habitarán naturalmente la corona del arbolito. No necesitas colocarlas, llegarán. Confía y mantén la humedad.

Para el cultivo en maceta busca un contenedor de sesenta a ochenta centímetros de profundidad.  Esto es lo realmente importante al sembrar de esa manera, pues las raíces tendrán suficiente espacio para extenderse por varios años.

CUIDADOS ESPECIALES

Podar o no podar: Hay arbolitos que necesitan una buena poda para volver a cargar, se trata de aquellos de cuatro estaciones como el durazno, la uva, la manzana. Luego de cada cosecha se recomienda podar de manera profunda en cuarto menguante y luna nueva, cuando la sabia está en las raíces y el corte causará menos impacto. Cada herida deberá curarse para evitar la entrada de bacterias y hongos que podrían causar enfermedades. En la finca colocamos propóleo.

Recomendamos podar lo menos posible los aguacates y cítricos, solo para dar forma si es necesario. El aguacate, especialmente puede adquirir una enfermedad grave llamada «tristeza» que puede matar al árbol en tres meses.

Calidad de la tierra y cómo mejorarla: si vives en un lugar como el valle de los Chillos, de tierra muy compacta, arcillosa, tipo cangahua, asegura que el suelo esté bien triturado y mezcla una parte de arena fina en dos partes de tierra y una parte de abono. Plantas como las uvas, ovos, papayas y plátanos agradecerán que les ayudes de esta manera. Normalmente esta tierra tendrá minerales solubles y será rica en nutrientes pero tenderá a empozarse y endurecer sus capas internas.

En lugares secos y arenosos, coloca más cantidad de abono para los arbolitos, mezclando dos partes con dos de tierra.

Abonar: esta operación es esencial en cualquier suelo porque los minerales que obtiene el arbolito con sus raíces deben ser solubilizados constantemente con microorganismos que pondrán a disposición lo que necesita. El abono debe ser orgánico: lombriz, compost, baño seco, champiñón o la solución que prefieras, siempre y cuando no coloques químicos que, en un primer momento harán a las plantas crecer como nunca, y en seis meses demandarán este recurso artificial que mata la vitalidad del suelo, dando paso a enfermedades y un círculo vicioso de más químicos y nuevos problemas en las plantas.

Puedes consultar las recetas de abonos y fungicidas sencillos como jabón azul y ceniza en el blog de la finca:

El huerto urbano: abonos y fungicidas naturales

ALGUNOS CONSEJOS  PARA TUS ARBOLITOS

Al cultivar arbolitos frutales nativos estás haciendo una obra importante porque todos, sin excepción, están en peligro de desaparecer.

El Porotón. Será un árbol grande con el tiempo y dará frutos en dos años: deliciosos frijoles gigantes, con los que podrás alimentar a tu familia de proteína natural.   No requiere cuidados especiales, carga dos veces al año.

All-focus

El Chihualcán. Es un papayuelo nativo de Loja al igual que el babaco y otros. Será un árbol grande con el tiempo y en seis meses empezará a cargar ricos frutos constantemente. Necesita mucha agua, recomiendo sembrarlo cerca de una fuente, estanque, arroyo, zanja que puedes hacer tú mismo. Le va bien a pleno sol y en el jardín. Cobertura permanente para que no se evapore el líquido vital, es el consejo para este arbolito que vivió en la sierra desde 800 a 3200 metros en todas las quebradas.

El Nogal. Será un árbol gigante con mucho tiempo, y cargará en cinco años. Crece muy bien a pleno sol, no necesita cuidados especiales. Habría que escribir un tratado sobre las virtudes medicinales del nogal, prometo hacerlo pronto, si nos ayudas a conservarlo sembrando un arbolito en tu jardín.

El café de altura del Carchi. Será un árbol enano toda su vida y siempre se mantendrá productivo, lleno de frutos rojos y grandes que podrás convertir en tu propio café. La variedad que te ofrecemos es Caturro rojo, un arábigo enano de altísima productividad y delicioso sabor.

Le encanta la sombra de un árbol grande y, si está en maceta, le irá bien pegado a un muro o a una pared orientada hacia el este. En el campo se coloca bajo las guabas y chirimoyas, crecerá feliz siempre que tenga algo de sombra. Necesita riego una vez por semana y abono cada seis meses.

Arbolotos de café Shungo

Los cítricos de la finca: limón Tahití, limón Mayer, naranja Washington, naranja agria, toronja, lima. Serán arbolitos regulares de tamaño, alcanzarán como máximo cuatro metros. Necesitan abundante sol y agua con regularidad, cada semana. Cargan abundantemente desde el primer año. Cuida siempre la corona de los cítricos, recuerda que su raíz se extiende del tamaño de la copa en todas direcciones y odia sinceramente el pasto, césped y kikuyo.

El aguacate Pínkerton. De pulpa cremosa y semilla muy pequeña, será un arbolito de tamaño mediano, cuatro metros en diez años. Mientras tanto, cargará desde el segundo año y será productivo toda su vida. Siempre cubierto con rastrojo seco, siempre húmeda la tierra de su corona, mucho sol, son los consejos para este arbolito. Lo enfatizo porque algunas personas que nos visitan se sorprenden de la salud de nuestros aguacates, ya que se les ha recomendado hacer podas, dejar el suelo pelado junto al tronco para que no se escondan los insectos dañinos (¿?) y poner químicos.

Aguacate Pinkerton de cinco años

La Papaya del Chota y el Babaco. De tamaño mediano, requieren mucho abono y constantemente, para dar frutos. Abona cada quince días y tendrás ricas papayas y babacos. Sol abundante y riego cada semana, son muy recomendables.

El Plátano de la sierra, Orito rojo. De tamaño grande con el tiempo, el primer plátano que siembres sentará raíces en un año. Ten paciencia y coloca mucho abono, Alimentamos los plátanos con aguas grises de la cocina, «sucia» de restos de vegetales y café. Recomiendo que no falte agua y verifiques diariamente la humedad durante los primeros seis meses.

El Ovo del Chota. De tamaño grande a lo largo de muchos años. Necesita pleno sol y no mucha agua. Sobrevive bien en los veranos secos del Norte.

La Guayaba Perita. De tamaño grande luego de muchos años, pobló los bosques del norte antes de ser desplazada por eucaliptos y pinos. Tiene un fruto dulce y jugoso similar a una pera, más dulce que la guayaba común y menos ácida. Crece lentamente pero dará frutos en un año. Necesita mucho sol y riego, una vez por semana.

El Higo Blanco. De tamaño mediano, tres metros de diámetro, este higo no se convierte en breva. De apariencia siempre verde, se va suavizando hasta volverse pálido, lo cual indica que está listo para comer. La pulpa es deliciosa y resulta excelente para hacer sabrosas mermeladas.

dulce de higos

NUEVOS ARBUSTOS EN EL VIVERO DE SHUNGO TOLA

El jazmín officinale. Esta enredadera es la planta madre de las flores para el té y deliciosos aceites perfumados. Crece muy bien con soporte, y se elevará varios metros sobre una pared o estructura, te dará deliciosas flores cada tres meses. Crece maravillosamente si le aportas urea humana: orina, sí, no es nada difícil… Cada tres meses puedes diluir una parte en diez de agua y colocar en el suelo.

La frambuesa Taiberry. Este arbusto pequeño que no alcanza más de un metro de altura te sorprenderá por la cantidad de frutos rojos y deliciosos que siempre tendras para disfrutar. Te recomiendo para este arbusto, agua dos veces por semana y abundante sol. Coloca abono superficialmente en el suelo sin mover la tierra nunca y cubre como te indico en el manual. La frambuesa empezará a darte hijos después de un año. Cada uno es una planta que podrás colocar a un metro de distancia y tendrás pronto un hermoso seto con lindas frambuesas para comer.

El arándano enano. Este arbusto pequeño te dará arándanos tres veces al año, no requiere cuidados especiales más allá de protegerlo del viento y excesiva humedad. Desde el segundo mes de transplante empezará a cargar y será muy fértil si abonas cada tres meses.

La consuelda mayor. Tenemos muchas plantas medicinales en la finca pero reproducir esta maravilla ha sido especialmente gratificante. Contiene hierro en gran cantidad y se come en estofados, sopas, salsas. Pero eso no es todo: cura todas las afecciones de huesos conocidas, incluyendo esguinces, torceduras, dolores musculares, artritis y artrosis. En seis meses podrás empezar a sacar hojas para comer a diario. Necesita abundante agua y plantas compañeras como lechugas y culantro o flores, especialmente mariglodas.

Manual: paso a paso en tu huerto urbano

Por fin decidiste convertirte en un sano productor de tus propios alimentos y plantas medicinales, aunque sea en pequeña escala, y necesitas algunos consejos para empezar. Te propongo considerar los siguientes pasos que te ayudarán a llegar con éxito total a la primera cosecha. Nada igualará la emoción ni el sabor de los rábanos, rúcula y lechugas o bien del perejil, hierba buena y flores comestibles de tu próxima ensalada orgánica después de 28 días.

Paso 1: Diseñar el huerto

dibujo del huerto

Observa atentamente el entorno y registra la orientación, dónde se encuentra el este, cuánto sol tendrán las plantas; si hay una pared para colocar una instalación vertical, cuales son las dimensiones; si hay viento y es fuerte, por dónde llegan las heladas; si hay polución que hará necesario sembrar plantas limpiadoras del ambiente, desde dónde se siente y cuál es su dirección. Mira atentamente el lugar dónde sembrarás y planifica los cultivos que convienen al nuevo huerto. Realiza un dibujo y recuerda: eres el diseñador de tu sueño y lo harás realidad planificando cada detalle.

Realiza una lista de las plantas que quisieras sembrar y averigua cuanto tiempo necesitan para crecer, observa su tamaño final, será esencial a la hora de plantar.

Es muy importante que diseñes el riego, aclarando cómo lo harás y también que coloques las plantas cerca de una fuente de agua. Sin agua los cultivos no prosperarán. Si es posible, ubica un recipiente o contenedor con el líquido vital para humedecer el ambiente de un jardín a cielo abierto en horas de sol.

Paso 2: Elegir las plantas y sus contenedores

Con amor y cuidados, las plantas de tu huerto urbano se harán grandes y hermosas. Selecciona macetas profundas, al menos de 50 o 60 centímetros, de modo que las raices se sientan bien y puedan crecer hacia abajo con fuerza.

Busca plantas que vayan bien juntas. Lee en el blog de la finca los artículos sobre asociación de cultivos. Por ejemplo, tomate con albahaca, lechugas y ají.

Prefiere plantas medicinales que protejan a las nuevas y pequeñas del jardín como hierba buena, toronjil, matico, tomillo, orégano y menta.

Paso 3: Preparar el suelo y los abonos para alimentar a las plantas.

Tu suelo necesita descomponer minerales para que las plantas puedan tomarlos y producir la deliciosa comida que podrás saborear en poco tiempo. La calidad de los cultivos dependerá del abono que aportes en las camas, bancales, huachos o en los contenedores de tu huerto.

En la ciudad puedes preparar buen abono saliendo de excursión hacia una quebrada antigua o hasta encontrar tierra de bosque que contenga microorganismos en forma de micelios o filamentos blancos, que puedes localizar bajo la hojarasca húmeda y descompuesta de mucho tiempo.

Mezcla un quintal de tierra de bosque con quince libras de carbón y ceniza molidas, dos docenas de cáscaras de huevo secas y molidas, medio quintal de cascarilla de arroz, cuatro tazas de cascaras de plátano secas y trituradas, quince libras de cualquier tipo de abono animal bien seco: gallinaza, caballo, vaca, cuy, o bien abono de lombriz, quizás tierra de champiñón.

Como fertilizante, haz una solución de leche descompuesta, usa solo el suero que se separa de la grasa; mezcla un litro en cinco litros y fumiga con bomba después de un mes de haber sembrado.

Si tienes un jardín y puedes plantar en el suelo, prepara la tierra en huachos para vegetales de ciclo medio como maíz, papas, camote, jícama, yuca, cúrcuma, zanahoria blanca, entre otros.

Construye camas de cultivo, bancales, camas de doble excavación o camas calientes para contener el abono y la cobertura de los cultivos más delicados.

UNA CAMA DE DOBLE EXCAVACIÓN: caba con un pala afilada, azadón y barra, un agujero de 2 metros por 1,20 y 60 centímetros de profundidad. Realiza huecos con la barra para suavizar aún más la tierra que pueda estar compactada. Coloca dentro ramas de podas y rastrojos secos, abono, tierra de bosque, tierra del agujero y alguna cobertura o mulch para cubrir bien el suelo abierto. Este bancal de cultivo necesita una estructura para sostener los abonos que se irán añadiendo, la misma evitará que las lluvias se lleven nutrientes y el viento arrastre el mulch.

UNA CAMA DE PERMACULTURA: coloca cartón grueso y firme sobre el suelo donde plantarás. Morirá la vegetación existente, incluso el kikuyo. Sobre el cartón ubica el abono y tierra de jardín, cubre con rastrojo seco y siembra.

SIEMBRA EN HUACHOS: realiza montículos de tierra abonada y coloca las semillas o plantas en la parte superior.

UNA ESPIRAL DE PLANTAS MEDICINALES: si tienes espacio suficiente prepara un espiral que te permitirá sembrar muchas plantas en un espacio reducido. Lee el siguiente artículo del blog que te indica cómo hacerlo:

Un espiral aromático y jardín de flores

UN HUERTO VERTICAL: si tienes una pared, esta es la mejor solución, puedes usar mallas, pallets, polialuminio reciclado, tubos de PVC, en el blog de la finca te proponemos un sistema sencillo y de bajo costo. Puedes leer detalles en el siguiente artículo del Blog:

El huerto vertical y sus cuidados

En este tipo de huerto lo ideal que las raices de las plantas puedan interactuar; hay un mito erróneo sobre el daño que se harían unas a otras, esto solo pasaría si hay alelopatía negativa o asociación inconveniente; las raíces irán tranquilamente donde hay agua de modo que un riego uniforme y buen abono harán que todas convivan, en lugar de morir lentamente en una bolsa de cultivo, sin interacción, cómo las gallinas de una granja industrial y los animales enjaulados. Debemos recordar que emulamos al bosque y tratamos de acercarnos todo lo posible a la «senda natural del cultivo»*.

Paso 4: Preparar fungicidas naturales y sistemas de protección de los cultivos

La mejor forma de proteger las plantas de tu huerto es que siembres en policultivos combinados, de modo que el aroma de las plantas más sabrosas no llegue a los depredadores hambrientos.

Si hay plagas, revisa el lugar dónde sopla el viento; trae enfermedades, creen los campesinos y no les falta razón. El viento debilita a las plantas y sucumben rápidamente a las esporas de los hongos más agresivos que se transportan por este medio.

Para evitarlo prepara una cortina de viento si es necesario, puede ser otra planta más elevada a una distancia apropiada, especialmente si son frágiles lechugas o delicados tomates. Quizás sea necesaria una malla, un armazón de bambú que podrás poblar de achogchas o carrizos y pallets. Usa tu imaginación y frena el camino del viento hasta tus cultivos.

CALDO DE CENIZA Y AZUFRE PARA MARIPOSA BLANCA: diluye 1/4 de jabón azul, que debe su color al azufre que lo compone, con media taza de ceniza de cualquier tipo, en tres tazas de agua y lleva a ebullición en fuego bajo, aproximadamente durante media hora. Apaga la mezcla cuando el jabón saponifique y suba como espuma. Deja enfriar por 8 horas y luego cierne en un colador fino. Mezcla en cinco litros de agua y fumiga las plantas sin sol, al anochecer. Lava con agua limpia al amanecer, eso evitará que el azufre queme las hojas por efecto de la luz solar.

BIOL DE PLANTAS ANTISÉPTICAS PARA HONGOS: medio kilo de ajiés, una cuarto de kilo de ajos, cuatro pimientos verdes medianos, dos cebollas paiteñas. Coloca los ingredientes bien troceados en un recipiente con cinco litros de agua fría, tapa con una malla y guarda en un lugar oscuro y seco. Al día 6, pasa por un colador fino y mezcla esta preparación en cinco litros de agua. Fumiga una vez por semana hasta que desaparezca el problema.

En todos los casos también deberás aplicar más abono seco o líquido, de bocashi, microorganismos, suelo de champiñón o de lombriz, pues el ataque de hongos indica alguna carencia en las raíces.

Si dispones, siembra semillas de rúcula y mostaza que combaten nemátodos evitando que los mismos dañen tus cultivos.

Paso 5: Calcular la distancia de las plantas para sembrar

Recuerda que en la naturaleza, cómo es arriba es abajo, de modo que las raíces crecerán tanto cómo la amplitud de la planta que coseches, por ello calcula el tamaño final de cada una para sembrar los plantines o las semillas.

Empieza por las plantas más grandes y de ciclo medio o largo y en medio de ellas sitúa las de ciclo corto, termina con semillas de rábano que cosecharás en 28 días. La clave de esta cama productiva intensiva es que siempre tengas comida fruto de las semillas primero, y luego de las plantas.

UN EJEMPLO:

  • Cada 60cm: calabacín, alcachofas, tomates, brócoli o coliflor, acelga.
  • Cada 30cm: lechugas, nabos, rúcula, mostaza, coles, kale.
  • Cada 15cm: semillas de zanahoria y al boleo, semillas de rábano, perejil y culantro.
  • En una esquina, tomillo y en la otra, albahaca.

Paso 6: Sembrar y regar

Los agujeros de siembra deben ser amplios, de modo que las raíces se extiendan cómodamente. Coloca un poco de tu mezcla de abono para que ayude a las nuevas amigas a crecer y cubre bien con mulch para guardar la humedad. Puedes usar cascarilla de arroz, tamo de cultivos antiguos, papel o cartón picado, aserrín grueso que no sea de eucalipto o pino.

Siembra de todo y siempre con semillas de ciclo corto como rábanos, zanahorias, rúcula. No te limites si pones las plantas en macetas, lo importante, como mencioné antes, es la profundidad de los contenedores, para tener las raíces contentas buscando minerales cada vez más hacia dentro del suelo. No te olvides de las plantas medicinales que ayudarán a tus cultivos y te darán salud.

Riega bien y establece cada riego en función del clima; lo importante será mantener humedad para que el agua diluya cada vez más minerales que las plantas necesitan. Garantiza un buen drenaje pues todos los vegetales envían fuera de su sistema los minerales que no requieren y si las raíces se empozan, literalmente se ahogarán. Para garantizar un buen drenaje en macetas coloca cascajo grueso y mezcla la tierra del fondo con cascajo fino. Haz agujeros suficientes para que los líquidos drenen hacia un desagüe.

Paso 7: Observar el crecimiento y los cambios

Las plantas crecerán rápidamente sobre un suelo bien abonado. Si colocaste también semillas de rábano, rúcula y plantas de lechuga, podrás cosechar desde los 28 días.

Al sembrar nuevas semillas cada luna creciente y llena, siempre tendrás comida deliciosa en tu huerto. Saca una planta y coloca una semilla, disfruta de un  cultivo intensivo en el suelo o en contenedores; y siempre aprecia el clima, calcula la época de lluvias, mantén la humedad, cubre, cuida y antes de comer agradece al Gran Espíritu por cada alimento que te regala.

Observa el tiempo de la última cosecha. Para los antiguos estaba marcado por el Inti Raymi, celebra esta fiesta y deja a la Tierra todo lo demás. Permite que tu suelo dé malas hierbas y saca solamente el kikuyo. Deja que los rábanos se hagan arbustos con flores y en tres meses cosecha tus propias semillas.

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En esta época continúa manteniendo la humedad, no siembres más, recoje las alcachofas y últimos calabacines, únete a la Madre Tierra y prepara tu nueva siembra con las primeras lluvias de septiembre o en octubre, a más tardar. El tiempo de barbecho o descanso del suelo era respetado en la antigüedad. Intenta aprender del ritmo natural de los cultivos y aplícalo en el huerto urbano.

En caso de ataques de hongos usa el Biol que te propongo en esta nota, así como el caldo ceniza para eliminar cochinillas, mariposas blancas, arañuelas rojas y otros visitantes del huerto urbano que no cuentan con depredadores suficientes como pájaros, mariquitas y gallinas, que son comunes en el campo y dan buena cuenta de ellos.

Paso 8: Cosechar con buena Luna

En Luna llena, cuando la sabia de las plantas está arriba al igual que la Abuela en el cielo, cosecha los mejores frutos y hojas.

En Luna menguante, cuando la sabia de las plantas está abajo al igual que la Vieja Sabia, cosecha los mejores tubérculos, raíces y bulbos.

Sigue a la Luna y sabrás de cosechas más ricas y nutritivas, llenas de minerales. Esto es lo que buscamos para fortalecer la salud y la vida de la humanidad.

luna shungo

LECTURA RECOMENDADA: *»La senda natural del cultivo»  de Masanobu Fukuoka. *Agricultor y filósofo japonés quién inició la propuesta regenerativa del suelo usando las asociaciones de cultivos y la observación de la naturaleza como métodos de enriquecimiento de las cosechas, en lugar de los productos químicos propios de la naciente «revolución verde». En 1988 obtuvo el equivalente al Nobel de los países asiáticos por duplicar la producción de arroz en combinación con cebada y trébol.

*El libro tiene una circulación amplia en la red, puedes conseguir un pdf, aunque recomiendo que tengas una buena edición impresa de esta joya de la agroecología.

 

La razón del bosque para asociar cultivos

Imagino mis tribulaciones, si yo fuera planta en un huerto urbano de balcón. Entraría  dentro de una maceta, estaría sola, con mucha comida a mi disposición y nadie con quién compartirla, aunque fuera en el pequeño lapso de mi vida. Algo triste para un tomate especialmente, sobre todo si imaginamos que en su lugar natural es una planta trepadora que crece en las quebradas y se enreda entre las chilcas.

Observa al tomate y entiende su lugar, su vocación, comprende sus afectos y descubre cómo se protege de plagas y depredadores, así cómo en las quebradas de Chachimbiro, dónde cosechamos ya dos variedades de tomates cherry: amarillo y rojo, con sus semillas.

Observa como si estuvieras mirando el bosque, la cañada, la quebrada, el jardín de la Madre Tierra; penetra en ese jardín con tu intuición y sabrás qué hacer… diría Masanobu Fukuoka en su libro «La senda natural del cultivo». De la misma manera como se manifiestan las plantas arriba se vinculan abajo, en el desconocido y fascinante lugar dentro de la tierra; este es un principio universal que las plantas también reconocen. El mismo principio se aplica al hacer un bonsai, y la pericia del jardinero logra un árbol que se va moldeando tanto arriba como abajo, por años.

De manera horizontal sobre el suelo, en macetas, contenedores, jardines verticales, espacio mínimo en la ciudad, las plantas adoran estar juntas, literalmente lo disfrutan, salvo en los casos que ejercen una lucha por sobrevivir, tomando el alimento de otras; excepto cuando no reciben suficiente agua y se ven obligadas a usar la de otras. Normalmente compiten entre sí plantas del mismo tipo, de la misma familia, demasiado similares. Por ejemplo fresas y brócoli no prosperarían salvo con químicos, pero si sembramos tomates junto a las primeras y manzanilla o rúcula cerca del anhelado arbolito lleno de minerales, evitaremos plagas y las dos plantas serán bastante felices por el corto tiempo de su ciclo vital. Luego cosecharemos.

Puede ser que una raíz fuerte aporte nutrientes a una planta como la lechuga, solubilizando aquello que sus raices toman de las rocas, una vez que los microorganismos han pulverizado todo hasta el extremo…

Muchas cosas pasan en un bosque, la convivencia armónica y la asociaciónla natural de especies, es lo que hemos sustituido como jardineros. Debemos decidir cómo hacer asociaciones. Lo que la Madre Tierra hace normalmente, habremos de poner en práctica sobre nuestros cultivos y la veremos diseñar maravillas. Una vez más Fukuoka aportó a esta jardinera con sus consejos: no hagas nada.

Wu-wei, llaman los orientales a esta técnica que va de la mano de la observación minuciosa de los eventos naturales, en nuestras tierras era cosa obvia para los antiguos que caminaban o habitaban las quebradas, las montañas, costas, valles y las recorrían comiendo uvillas. Esta memoria olvidada es uno de las graves prejuicios culturales de la revolución verde, que caduca por insostenible.

Estas son algunas asociaciones que recomiendo:

  • Manzanilllas y lechugas.
  • Lechugas con girasol.
  • Tomates y albahacas, rosas y ruda.
  • Tomatillo mexicano y brócoli.
  • Coliflor y brócoli con ají, con cebolla puerro, con cebollín.
  • Fresas y escarolas.
  • Berenjenas y kale.
  • Espinacas con nabos.
  • Alcachofas y coles de brucelas.
  • Todas ellas aderezadas con abundante rúcula y mostaza.

Hay caso en los cuales es necesario actuar en una asociación para frenar el crecimiento de alguna planta, la mejor manera es cosechándola. Cuando decidimos ser jardineros y semilleros habrá que tener cuidado con algunas plantas como el eneldo, por ejemplo, que requiere mucho suelo para hacer sus deliciosas y cotizadas semillas con sabor a anís y usa el alimento de todas las raíces de cuatro metros a la redonda. El eneldo tierno, sin embargo, es el mejor amigo de cualquier planta y solubiliza todos los minerales que sus profundas raíces encuentran hasta a dos metros de profundidad. Las lechugas crecen imparables a la sombra de esta planta madrina.

Escuchar la razón del bosque parece ser la solución más cuerda, y cultivar sin fumigar, cómo en aquellos tiempos de cazadores y recolectores que ponían semillas de tomate a enredarse en las quebradas.

 

 

Un huerto vertical con plástico reciclado

No tengo espacio, apenas una pared. Es lo que nos comentan los amigos y amigas que viven en la ciudad. Interesados en el tema diseñamos un prototipo de huerto vertical de alta eficiencia, que en lugar de ubicar plantas coloridas en diseños sofisticados, incluye variedades comestibles, medicinales y ornamentales, combinadas por asociación. Una jungla, un pequeño bosque, un recuerdo de la naturaleza en la pared y también un lugar productivo dónde recoger las hojas para hacer infusiones, condimentar y por qué no, comer deliciosos tomates y lechugas o fresas, que adoran colgarse de las ventanas del jardín.

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Tomamos en cuenta el tamaño de las raíces, el tiempo que les toma a las plantas desarrollarlas y su movimiento natural en busca del agua. Ubicamos plantas de raíces fuertes abajo como helechos, ruda, hierba luisa y rastreras de crecimiento lento; en el medio, una gran variedad de medicinales como manzanilla, salvia, orégano, menta piperita, hierba buena, tomillo, perejil, culantro, toronjil, con lechugas, tomate cherry, fresas; y arriba, una buena cantidad de flores comestibles como calangone y pensamientos, capuchinas, caléndulas;  trébol que aporta mucho nitrógeno, y la cobertura de diversas variedades arbustivas.

La estructura

Diseñamos el jardín con materiales reciclados como madera plástica y polialumnio, que se obtiene de envases de tetrapak.

Conscientes del impacto del plástico en el daño de los ecosistemas decidimos usarlo como recurso y evitar que cada vez más toneladas inunden el mar. Es nuestro pequeño grano de arena y si somos cada vez más, haremos la diferencia.

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Detrás de la estructura colocamos mangueras negras con riego por goteo, que fijamos con el plástico del mismo material. Este sistema funciona abriendo una llave de paso  para que las raíces se saturen de agua, una vez cada semana, entre dos a cinco minutos, dependiendo del clima. Es decir que no consume mucha agua, no necesita una bomba, únicamente la conexión y un desagüe mínimo.

 

Laminamos y pintamos el material para darle mayor durabilidad y un tiempo máximo de resistencia al ambiente.

 

Un pequeño bosque comestible en la pared

Este huerto vertical y jardín puede estar dentro o fuera de tu casa. Imagina sembrar todo el tiempo y cosechar tus propias plantas medicinales, flores comestibles y verduras saludables en un pequeño espacio. Ahora es posible con los recursos de la Permacultura, como este pequeño modelo autosustentable. En el espacio inferior tiene una compostera incluida que usa abono de oveja de descomposición lenta, y arriba sostenemos a las plantas con humus de lombriz. El alimento será suficiente para ellas por tres años, de manera que los minerales se irán solubilizando poco a poco para alimentar las raíces, hasta de las más pequeñas. Te sorprendería conocer cómo se apoyan en un bosque para convivir juntas y en armonía.

 

Agua y amor será lo único que te pidan para darte belleza, alegría y alimento.

Cultiva en asociación, como la Madre Tierra

Imagina cómo fueron los primeros bosques de la Madre Tierra. En función de las condiciones del lugar como el suelo, el clima, la composición mineral, la luz solar y más razones fundamentales, las plantas se organizaron en comunidad, se protegieron unas a otras, crecieron y prosperaron hasta nuestro días.

Masanobu Fukuoka es el maestro japonés que intentó acercarse a las formas y maneras del bosque. Miró con cuidado en otra dirección, cuando estaba despertando al mismo tiempo la agricultura química con todo su paquete de venenos. Esto ocurrió al final de la segunda guerra mundial.

Fukuoka ganó un premio nacional por incrementar cuatro veces la cantidad de los cultivos de arroz, observando el comportamiento natural de este cereal. Para evitar que el suelo pierda humedad lo asoció con cebada, que brotó de inmediato, sobre sus rastrojos lanzó las semillas de arroz y de trébol. Estas crecieron en suelo fértil y húmedo, con abundante nitrógeno aportado por las plantas de la suerte… Su legado a sido una serie de libros sobre las formas y maneras de la agricultura natural, las asociaciones favorables de plantas, la necesaria observación atenta y meditativa de los comportamientos naturales, y la conciencia clara sobre la vocación del lugar para seguir sus pistas y lograr, al fin, un bosque.

Si quieres alcanzar cultivos excepcionales que se acerquen a la manera natural y espontánea de la sabia naturaleza, usa la asociación de cultivos como método para hacer tu huerto.

Esta cama de cultivo tiene mucho ají rocoto, que aleja las plagas y las confunde con su aroma a capsaicina. El brócoli prosperó junto a los apios, y cuando sus plantas empezaron a dar flores salieron los tomates, cuyas semillas nacieron del compost que las gallinas desmenuzaron tenazmente.

En los bordes brotó la rúcula, en medio de muchas malas hierbas que no prosperaron gracias a la cobertura o mulch de caña de azúcar. Lo importante en este caso es que el suelo esté cubierto por rastrojo seco de algún tipo, cartón, papel picado, tela, o cualquier material orgánico se se descomponga lentamente y guarde la humedad.

rúcula

A continuación te ofrezco una tabla de asociación de cultivos que seguí al pie de la letra durante un año.  Luego, la práctica te enseñará algunas claves importantes.

Por ejemplo:

No siembres juntas plantas de la misma familia, las únicas que pueden convivir en el huerto son el ají y el tomate.

Siembra plantas de alturas diferentes, recuerda que cómo son arriba son abajo, y que sus raíces tomarán minerales de diferentes niveles subterráneos.

Siembra como te gustaría que las legumbres y verduras vayan en el plato, es decir que la ensalada va bien en el huerto y en tu mesa.

Siembra plantas medicinales y deja prosperar las malas hierbas, normalmente todas estas mal tratadas maravillas son medicinales, como el diente de león, el llantén, los bledos, la pacunga, el paico…

Deja prosperar al eneldo en todas tus camas de cultivo, sus raíces diminutas y numerosas bajarán casi un metro bajo la tierra extrayendo minerales que adoran las coles, los rábanos, las lechugas, las alcachofas e incluso el brócoli y la coliflor. El eneldo es el comodín de las asociaciones y a la vez, la planta más amable con sus hermanas del huerto, pues les entrega todos los nutrientes que le sobran, y son muchos.

Evita solamente el pasto. Aquel césped verde se lleva todos los minerales de tu comida y adora envolver las raices de tus mejores plantas para extraerles todo el alimento.

 

asociación de plantas 1

 

Brócoli con éxito, un reto bien abonado

El brócoli es uno de los super-alimentos más importantes en nuestra dieta. Un vegetal anticancerígeno, gracias a una cantidad de minerales, vitaminas y oligoelementos curativos. Por esa razón no será difícil suponer que necesita una enorme cantidad de abono, recordemos que es una maravillosa planta que absorbe todos los elementos que necesita del suelo y de la luz del sol.

El brócoli necesita un sustrato muy bien abonado, las alternativas para conseguirlo son:

  1. Un buen bocashi.
  2. Un buen abono de otro tipo pero con abundante excremento seco.
  3. Una buena dosis de posos de café, cáscaras de plátano y cáscaras de huevo secas y trituradas, mezcladas con buena tierra. Sería ideal añadir excremento animal seco de gallina, caballo o vaca muy bien triturado, aunque sea en una pequeña cantidad.

¿Cómo sembrar brócoli desde la semilla?

La planta de brócoli es sumamente generosa, puede regalarte hasta 900 semillas de una sola y buena madre. Ella necesita, sin embargo, condiciones de clima estables y con buena humedad. Riega de manera que el suelo siembre esté húmedo, pero no tanto para que el agua se lleve los minerales del sustrato que has preparado.

Paso a paso:

  1. Coloca dos semillas de la planta en un semillero con lo mejor de tu sustrato. Puedes usar fundas con agujeros, un vasito con huecos en el fondo, a medio centímetro de la superficie, cubriendo con una cantidad mínima de tierra, sin aplastar.
  2. Ubica los semilleros en un invernadero o cualquier lugar soleado y abrigado.
  3. Riega de manera delicada los semilleros si es preciso cada día, revisando que se mantengan húmedos pero no encharcados.
  4. Cuando las plantas broten en dos semanas, prepara el terreno dónde harás el transplante.
  5. Transplanta en un mes, con la siguiente Luna creciente del mes.

Siembra plantas compañeras

Al brócoli le encanta estar junto a la albahaca o al eneldo, puedes plantar también culantro que alejará a las plagas de gusanos encantados con las deliciosas hojas.

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Algunos detalles importantes

  • Siembra cada sesenta centímetros en hileras o en grupos cercados por las plantas compañeras.
  • Verifica que tu cultivo reciba luz solar todo el día.
  • No muevas el sustrato y cúbrelo con rastrojo seco de cualquier tipo (paja, tamo, hierba, cartón, papel picado muy fino)
  • Deshierba solo el kikuyo.
  • Cosecha luego de cuatro meses.

 

 

Uvas en el huerto

La naturaleza es sabia y siempre nos impresiona. De una planta madre pueden salir muchos hijos y crecer, y prosperar. Por ejemplo, las uvas, luego de un buena poda se obtienen plantines que pueden prender raices y tener brotes en dos meses.

Esta planta necesita poda cada vez que termina su ciclo de producción frutal, de modo que queden  solamente las guías, listas para una próxima carga de deliciosas uvas.

Prepara los esquejes de la siguiente manera:

  • Corta trozos del tronco y ramas anchas de la vid recién podada, aproximadamente de veinte centímetros cada una, hazlo arriba o debajo de los nudos.
  • Limpia bien el esqueje de modo que no queden hojas ni hijuelos, de este modo ayudarás a la planta para que concentre su fuerza en hacer crecer las raíces.
  • Deja en remojo los hijuelos por 24 horas.
  • Seca bien y deja sobre una servilleta de papel por una noche.
  • Siembra en contenedores que tengan suficiente tierra bien abonada y espacio para que el esqueje eche raíces, hasta de quince centímetros, en dos meses. Asegura luz del sol y calor durante ese tiempo, será ideal si tienes un lugar abrigado sin corrientes de aire.

Siembra tu nueva vid en un contenedor profundo de 80 centímetros o en la tierra abonada de tu huerto. Tendrás fruta dos veces al año y muchas podas a lo largo de la vida de esta planta perenne, que puede dar uvas durante cien años o más. ¿No es sorprendente?

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Higos en tu huerto urbano

¿Sabías que los higos, tan deliciosos y llenos de vitaminas, son en realidad flores? Esta novedad es una de las maravillas de este arbusto que contiene cobre, calcio, zink, calcio, selenio y casi todas las vitaminas. Es un potente antioxidante y mantiene saludable el sistema digestivo. Los higos también contienen fitoestrógenos, y sus hojas en infusión son excelentes para la salud de las mujeres. Las abuelas lo sabían, solo debemos recordar.

Los higos se reproducen por esquejes o trozos del tronco del arbusto, es decir que, en cada poda de las ramas más antiguas puedes obtener una docena de plantas o más, a continuación te decimos cómo hacerlo:

  • Poda una rama del arbusto de higos, de modo que hagas el corte sobre o bajo el nudo del esqueje. La potencia de la planta está anudada en el corazón del tronco.
  • Prepara esquejes de veinte centímetros aproximadamente. Límpialos bien de modo que no haya ninguna señal de hojas o higos. Queremos que la planta se concentre en formar la raíz. Trata el esqueje tomando en cuenta su cielo y suelo, es decir cuida que la parte a sembrar tenga la dirección correcta, así la savia ascenderá sin problema.
  • Remoja los esquejes durante cuatro horas. Sécalos con una servilleta de papel y acomódalos en hileras, listos para sembrar en un contenedor pequeño, cada uno. Deberán estar en un lugar cálido y soleado durante dos meses con la tierra húmeda.

Y cuando veas los brotes verdes salir de los esquejes, prepárate para lo siguiente:

Realiza un agujero de sesenta por sesenta y llénalo de buena tierra, abono orgánico, bocashi o lo que tengas a mano. Recuerda que le darás al higo nutrientes para crecer. La tierra sola no es suficiente para saciar su hambre y entregarte las vitaminas y minerales que tiene en cantidades tan importantes.

También puedes plantarlo en maceta. Yo tuve en la terraza una higuera por diez años y siempre me dio maravillosos higos, además de hojas para tisanas saludables. Cada cierto tiempo el higo perderá sus hojas y será el momento de abonar la tierra para que salgan más verdes y hermosas.

Siempre cubre el suelo con rastrojo seco, paja, recortes de hierba. No dejes prosperar las malas hierbas pues el higo prefiere pocas plantas compañeras. Prueba con el perejil.

Si la tierra está bien abonada puedes tener higos en un año. ¡Disfrútalos!

 

Frutillas, desde las semillas

Seguramente sabes que las fresas y frutillas son fuente de antioxidantes, muchos minerales y vitamina C. Sin embargo, aquellas que venden en la calle resultan peligrosas por la cantidad de químicos que contienen. Así que es el momento de cultivar tus propias frutillas o fresas, verás que resulta sencillo y es más seguro que comprarlas por ahí. Conoce un poco más sobre sus propiedades para la salud.

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¿Que necesitas?

Una frutilla o fresa organica que no haya sido fumigada.

¿Cómo lo puedes hacer?

  • Deja madurar bien la frutilla que más te gustó por su sabor y fragancia, resérvala en la sombra sobre un plato de loza o barro. En cinco días estará lista para darte semillas de al menos veinte plantas.
  • Coloca la frutilla en un colador fino y cierne hasta obtener las semillas, que son muy pequeñas. Otra opción es colocar la frutilla en la licuadora con un poco de agua y        prender-apagar el motor por tres o cuatro veces. Deja reposar la mezcla y cuela.
  • Lava bien las semillas sobre el colador, para que no queden residuos de la pulpa.
  • Extiende las semillas en una servilleta blanca de cocina y cubre con otra, dobla y deja en un lugar fresco y seco por diez días.
  • Prepara un semillero para tus plantas con abono de lombriz, tierra negra, tierra de tu jardín a partes iguales y un poco de cascarilla de arroz o rastrojo seco de cualquier tipo. Puedes hacer tu semillero en un recipiente que tenga buen drenaje, como única condición.
  • Haz un super nutriente de minerales con cáscaras de huevo secas, cáscaras de plátano secas y posos de café en partes iguales. Licua esta mezcla con un poco de agua y reserva para abonar.
  • Siembra las semillas sin enterrarlas, cubre con tierra que coloques desde un tamiz, solo para taparlas.
  • Riega y mantén la tierra húmeda por diez días en un lugar calentito y con sol.
  • Las plantas empezarán a brotar en quince días y podrás trasplantarlas en un mes.
  • Abona bien mezclando tu súper nutriente de minerales con la tierra, antes de sembrar en el lugar definitivo de tu huerto.
  • Abona cada dos meses, pues estas plantas necesitan muchos nutrientes para florecer y dar frutos grandes y deliciosos.

¡Felicitaciones!! Ya tienes frutillas orgánicas en tu jardín.

Puedes realizar cualquier consulta al watsapp: 0992731276 o por correo: dorisleonora@gmail.com

¿Qué sembrar en el 2017?

El 2017 es el año que puede marcar el comienzo de una nueva vida en el huerto. Si tienes un pequeño espacio o un gran lugar, lo más importante es el diseño de lo que puede ser el jardín comestible que te dará salud y alegrías.

¿Cómo hacerlo?

Primero mira la Luna, sí efectivamente, la luna creciente es la gran compañera en los afanes del jardín comestible. En marzo te dará buenos resultados sembrar desde el 5 hasta el 15, es decir en cuarto creciente y luna llena.

  1. Selecciona tres tipos de plantas:
  • a. De ciclo corto, como lechugas por ejemplo, que cosecharás en un mes.
  • b. De ciclo medio, como tomates, pimientos, pepinillos, berenjenas.
  • c. De ciclo largo, como un frutal que puedes tener en maceta, especialmente limón, higo, granadilla, maracuyá o fresas.

Para sembrar debes tener semillas o plantas. Trata de que sean orgánicas o que las obtengas tú mismo.

  1. Prepara el sustrato: para ello mezcla una porción de la tierra de tu jardín con una cantidad igual de abono de tu preferencia, media de cascarilla de arroz o algún tipo de rastrojo seco y una porción de cáscaras de huevo secas y trituradas (seis huevos por cinco kilos de tierra).
  2. Prepara el contenedor con macetas, cajas de madera reciclada cubiertas de plástico negro, botes que puedas reciclar o una jardinera. Cuida que haya siempre suficiente drenaje con agujeros por los que escape el exceso de agua.
  3. Siembra las plantas en combinación, por ejemplo, tomates con lechugas, ajos, cebollas, cilantro y albahaca: crecerán juntas maravillosamente y te darán deliciosos resultados. Mira en el blog las mejores asociaciones para sembrar.

Observa que las plantas reciban sol y riego para mantener el sustrato húmedo.

¡Disfruta al verlas crecer!

Puedes realizar cualquier consulta al watsapp: 0992731276 o al correo: dorisleonora@gmail.com

¡Conoce cómo sembrar una variedad de plantas en el blog de la finca!