Un lavadero con agua caliente solar, y su tratamiento en el círculo de plátanos

En una esquina del huerto Fukuoka cultivado con agricultura natural, diseñamos un círculo de plátanos que se alimenta de agua gris, desde el lavadero de platos eficiente; funciona con agua caliente solar de bajo costo.

El círculo de plátanos es un recurso muy usual en la Permacultura, empleado para regenerar aguas grises e incluso negras. Esta planta macrófita transforma las sucias aguas en bananas deliciosas y saludables. A mayor abundancia de aguas grises, mejores y más lindas plataneras. Es la ley…

Aprovechamos el maravilloso clima de esta zona, Tumbabiro, Urcuquí, Chachimbiro ya que afortunadamente, en Ajumbuela tenemos un poco de todos. Los plátanos siempre fueron un sueño postergado con intentos fallidos hasta este diseño permacultural que es plenamente sustentable.

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En esta oportunidad describiremos paso a paso cómo funciona el lavadero demostrativo eficiente.

El agua caliente proviene de mangueras negras que se colocan en el techo cercano al lugar de la instalación. Hay que usar mangueras para agricultura, evitando las de luz. Una primera experiencia falló al estallar el sistema por la fuerza del agua.

Se enrollan en un círculo con una estructura de aluminio como base.

 

Luego, se colocan en el techo de la instalación o junto a la misma y cerca de la fuente de agua. El mueble tiene tres tinas, en la primera va la llave de agua caliente, a la que colocamos agua jabonosa una vez llena. La segunda tina tiene agua tibia limpia para enjuagar, en la tercera se escurren los platos.

El agua gris resultante va al círculo de plátanos que tiene un agujero de un metro y medio cavado en el centro y cubierto con rastrojos. Por ahora llega manualmente, pero en breve se hará con un tapón y desagüe. El círculo de plátanos “aguanta todo”, es decir todo tipo de desperdicios y grasas de la cocina, incluso transforma y digiere jabones, con excepción del cloro. El mueble de la instalación está hecho con madera plástica y polialuminio reciclado de tetrapack. No hay problema con el desgaste por los elementos, el daño de los materiales o su oxidación.

 

 

El ahorro de agua usando este sistema hídrico permacultural es muy notable, todos podemos percibirlo, ya que usualmente gastamos un promedio de 80 litros en la cocina para lavar cien platos, y en este caso el requerimiento se reduce a 10 litros, que además son aprovechados por las plantas.

 

Manual: paso a paso en tu huerto urbano

Por fin decidiste convertirte en un sano productor de tus propios alimentos y plantas medicinales, aunque sea en pequeña escala, y necesitas algunos consejos para empezar. Te propongo considerar los siguientes pasos que te ayudarán a llegar con éxito total a la primera cosecha. Nada igualará la emoción ni el sabor de los rábanos, rúcula y lechugas o bien del perejil, hierba buena y flores comestibles de tu próxima ensalada orgánica después de 28 días.

Paso 1: Diseñar el huerto

dibujo del huerto

Observa atentamente el entorno y registra la orientación, dónde se encuentra el este, cuánto sol tendrán las plantas; si hay una pared para colocar una instalación vertical, cuales son las dimensiones; si hay viento y es fuerte, por dónde llegan las heladas; si hay polución que hará necesario sembrar plantas limpiadoras del ambiente, desde dónde se siente y cuál es su dirección. Mira atentamente el lugar dónde sembrarás y planifica los cultivos que convienen al nuevo huerto. Realiza un dibujo y recuerda: eres el diseñador de tu sueño y lo harás realidad planificando cada detalle.

Realiza una lista de las plantas que quisieras sembrar y averigua cuanto tiempo necesitan para crecer, observa su tamaño final, será esencial a la hora de plantar.

Es muy importante que diseñes el riego, aclarando cómo lo harás y también que coloques las plantas cerca de una fuente de agua. Sin agua los cultivos no prosperarán. Si es posible, ubica un recipiente o contenedor con el líquido vital para humedecer el ambiente de un jardín a cielo abierto en horas de sol.

Paso 2: Elegir las plantas y sus contenedores

Con amor y cuidados, las plantas de tu huerto urbano se harán grandes y hermosas. Selecciona macetas profundas, al menos de 50 o 60 centímetros, de modo que las raices se sientan bien y puedan crecer hacia abajo con fuerza.

Busca plantas que vayan bien juntas. Lee en el blog de la finca los artículos sobre asociación de cultivos. Por ejemplo, tomate con albahaca, lechugas y ají.

Prefiere plantas medicinales que protejan a las nuevas y pequeñas del jardín como hierba buena, toronjil, matico, tomillo, orégano y menta.

Paso 3: Preparar el suelo y los abonos para alimentar a las plantas.

Tu suelo necesita descomponer minerales para que las plantas puedan tomarlos y producir la deliciosa comida que podrás saborear en poco tiempo. La calidad de los cultivos dependerá del abono que aportes en las camas, bancales, huachos o en los contenedores de tu huerto.

En la ciudad puedes preparar buen abono saliendo de excursión hacia una quebrada antigua o hasta encontrar tierra de bosque que contenga microorganismos en forma de micelios o filamentos blancos, que puedes localizar bajo la hojarasca húmeda y descompuesta de mucho tiempo.

Mezcla un quintal de tierra de bosque con quince libras de carbón y ceniza molidas, dos docenas de cáscaras de huevo secas y molidas, medio quintal de cascarilla de arroz, cuatro tazas de cascaras de plátano secas y trituradas, quince libras de cualquier tipo de abono animal bien seco: gallinaza, caballo, vaca, cuy, o bien abono de lombriz, quizás tierra de champiñón.

Como fertilizante, haz una solución de leche descompuesta, usa solo el suero que se separa de la grasa; mezcla un litro en cinco litros y fumiga con bomba después de un mes de haber sembrado.

Si tienes un jardín y puedes plantar en el suelo, prepara la tierra en huachos para vegetales de ciclo medio como maíz, papas, camote, jícama, yuca, cúrcuma, zanahoria blanca, entre otros.

Construye camas de cultivo, bancales, camas de doble excavación o camas calientes para contener el abono y la cobertura de los cultivos más delicados.

UNA CAMA DE DOBLE EXCAVACIÓN: caba con un pala afilada, azadón y barra, un agujero de 2 metros por 1,20 y 60 centímetros de profundidad. Realiza huecos con la barra para suavizar aún más la tierra que pueda estar compactada. Coloca dentro ramas de podas y rastrojos secos, abono, tierra de bosque, tierra del agujero y alguna cobertura o mulch para cubrir bien el suelo abierto. Este bancal de cultivo necesita una estructura para sostener los abonos que se irán añadiendo, la misma evitará que las lluvias se lleven nutrientes y el viento arrastre el mulch.

UNA CAMA DE PERMACULTURA: coloca cartón grueso y firme sobre el suelo donde plantarás. Morirá la vegetación existente, incluso el kikuyo. Sobre el cartón ubica el abono y tierra de jardín, cubre con rastrojo seco y siembra.

SIEMBRA EN HUACHOS: realiza montículos de tierra abonada y coloca las semillas o plantas en la parte superior.

UNA ESPIRAL DE PLANTAS MEDICINALES: si tienes espacio suficiente prepara un espiral que te permitirá sembrar muchas plantas en un espacio reducido. Lee el siguiente artículo del blog que te indica cómo hacerlo:

Un espiral aromático y jardín de flores

UN HUERTO VERTICAL: si tienes una pared, esta es la mejor solución, puedes usar mallas, pallets, polialuminio reciclado, tubos de PVC, en el blog de la finca te proponemos un sistema sencillo y de bajo costo. Puedes leer detalles en el siguiente artículo del Blog:

El huerto vertical y sus cuidados

En este tipo de huerto lo ideal que las raices de las plantas puedan interactuar; hay un mito erróneo sobre el daño que se harían unas a otras, esto solo pasaría si hay alelopatía negativa o asociación inconveniente; las raíces irán tranquilamente donde hay agua de modo que un riego uniforme y buen abono harán que todas convivan, en lugar de morir lentamente en una bolsa de cultivo, sin interacción, cómo las gallinas de una granja industrial y los animales enjaulados. Debemos recordar que emulamos al bosque y tratamos de acercarnos todo lo posible a la “senda natural del cultivo”*.

Paso 4: Preparar fungicidas naturales y sistemas de protección de los cultivos

La mejor forma de proteger las plantas de tu huerto es que siembres en policultivos combinados, de modo que el aroma de las plantas más sabrosas no llegue a los depredadores hambrientos.

Si hay plagas, revisa el lugar dónde sopla el viento; trae enfermedades, creen los campesinos y no les falta razón. El viento debilita a las plantas y sucumben rápidamente a las esporas de los hongos más agresivos que se transportan por este medio.

Para evitarlo prepara una cortina de viento si es necesario, puede ser otra planta más elevada a una distancia apropiada, especialmente si son frágiles lechugas o delicados tomates. Quizás sea necesaria una malla, un armazón de bambú que podrás poblar de achogchas o carrizos y pallets. Usa tu imaginación y frena el camino del viento hasta tus cultivos.

CALDO DE CENIZA Y AZUFRE PARA MARIPOSA BLANCA: diluye 1/4 de jabón azul, que debe su color al azufre que lo compone, con media taza de ceniza de cualquier tipo, en tres tazas de agua y lleva a ebullición en fuego bajo, aproximadamente durante media hora. Apaga la mezcla cuando el jabón saponifique y suba como espuma. Deja enfriar por 8 horas y luego cierne en un colador fino. Mezcla en cinco litros de agua y fumiga las plantas sin sol, al anochecer. Lava con agua limpia al amanecer, eso evitará que el azufre queme las hojas por efecto de la luz solar.

BIOL DE PLANTAS ANTISÉPTICAS PARA HONGOS: medio kilo de ajiés, una cuarto de kilo de ajos, cuatro pimientos verdes medianos, dos cebollas paiteñas. Coloca los ingredientes bien troceados en un recipiente con cinco litros de agua fría, tapa con una malla y guarda en un lugar oscuro y seco. Al día 6, pasa por un colador fino y mezcla esta preparación en cinco litros de agua. Fumiga una vez por semana hasta que desaparezca el problema.

En todos los casos también deberás aplicar más abono seco o líquido, de bocashi, microorganismos, suelo de champiñón o de lombriz, pues el ataque de hongos indica alguna carencia en las raíces.

Si dispones, siembra semillas de rúcula y mostaza que combaten nemátodos evitando que los mismos dañen tus cultivos.

Paso 5: Calcular la distancia de las plantas para sembrar

Recuerda que en la naturaleza, cómo es arriba es abajo, de modo que las raíces crecerán tanto cómo la amplitud de la planta que coseches, por ello calcula el tamaño final de cada una para sembrar los plantines o las semillas.

Empieza por las plantas más grandes y de ciclo medio o largo y en medio de ellas sitúa las de ciclo corto, termina con semillas de rábano que cosecharás en 28 días. La clave de esta cama productiva intensiva es que siempre tengas comida fruto de las semillas primero, y luego de las plantas.

UN EJEMPLO:

  • Cada 60cm: calabacín, alcachofas, tomates, brócoli o coliflor, acelga.
  • Cada 30cm: lechugas, nabos, rúcula, mostaza, coles, kale.
  • Cada 15cm: semillas de zanahoria y al boleo, semillas de rábano, perejil y culantro.
  • En una esquina, tomillo y en la otra, albahaca.

Paso 6: Sembrar y regar

Los agujeros de siembra deben ser amplios, de modo que las raíces se extiendan cómodamente. Coloca un poco de tu mezcla de abono para que ayude a las nuevas amigas a crecer y cubre bien con mulch para guardar la humedad. Puedes usar cascarilla de arroz, tamo de cultivos antiguos, papel o cartón picado, aserrín grueso que no sea de eucalipto o pino.

Siembra de todo y siempre con semillas de ciclo corto como rábanos, zanahorias, rúcula. No te limites si pones las plantas en macetas, lo importante, como mencioné antes, es la profundidad de los contenedores, para tener las raíces contentas buscando minerales cada vez más hacia dentro del suelo. No te olvides de las plantas medicinales que ayudarán a tus cultivos y te darán salud.

Riega bien y establece cada riego en función del clima; lo importante será mantener humedad para que el agua diluya cada vez más minerales que las plantas necesitan. Garantiza un buen drenaje pues todos los vegetales envían fuera de su sistema los minerales que no requieren y si las raíces se empozan, literalmente se ahogarán. Para garantizar un buen drenaje en macetas coloca cascajo grueso y mezcla la tierra del fondo con cascajo fino. Haz agujeros suficientes para que los líquidos drenen hacia un desagüe.

Paso 7: Observar el crecimiento y los cambios

Las plantas crecerán rápidamente sobre un suelo bien abonado. Si colocaste también semillas de rábano, rúcula y plantas de lechuga, podrás cosechar desde los 28 días.

Al sembrar nuevas semillas cada luna creciente y llena, siempre tendrás comida deliciosa en tu huerto. Saca una planta y coloca una semilla, disfruta de un  cultivo intensivo en el suelo o en contenedores; y siempre aprecia el clima, calcula la época de lluvias, mantén la humedad, cubre, cuida y antes de comer agradece al Gran Espíritu por cada alimento que te regala.

Observa el tiempo de la última cosecha. Para los antiguos estaba marcado por el Inti Raymi, celebra esta fiesta y deja a la Tierra todo lo demás. Permite que tu suelo dé malas hierbas y saca solamente el kikuyo. Deja que los rábanos se hagan arbustos con flores y en tres meses cosecha tus propias semillas.

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En esta época continúa manteniendo la humedad, no siembres más, recoje las alcachofas y últimos calabacines, únete a la Madre Tierra y prepara tu nueva siembra con las primeras lluvias de septiembre o en octubre, a más tardar. El tiempo de barbecho o descanso del suelo era respetado en la antigüedad. Intenta aprender del ritmo natural de los cultivos y aplícalo en el huerto urbano.

En caso de ataques de hongos usa el Biol que te propongo en esta nota, así como el caldo ceniza para eliminar cochinillas, mariposas blancas, arañuelas rojas y otros visitantes del huerto urbano que no cuentan con depredadores suficientes como pájaros, mariquitas y gallinas, que son comunes en el campo y dan buena cuenta de ellos.

Paso 8: Cosechar con buena Luna

En Luna llena, cuando la sabia de las plantas está arriba al igual que la Abuela en el cielo, cosecha los mejores frutos y hojas.

En Luna menguante, cuando la sabia de las plantas está abajo al igual que la Vieja Sabia, cosecha los mejores tubérculos, raíces y bulbos.

Sigue a la Luna y sabrás de cosechas más ricas y nutritivas, llenas de minerales. Esto es lo que buscamos para fortalecer la salud y la vida de la humanidad.

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LECTURA RECOMENDADA: *”La senda natural del cultivo”  de Masanobu Fukuoka. *Agricultor y filósofo japonés quién inició la propuesta regenerativa del suelo usando las asociaciones de cultivos y la observación de la naturaleza como métodos de enriquecimiento de las cosechas, en lugar de los productos químicos propios de la naciente “revolución verde”. En 1988 obtuvo el equivalente al Nobel de los países asiáticos por duplicar la producción de arroz en combinación con cebada y trébol.

*El libro tiene una circulación amplia en la red, puedes conseguir un pdf, aunque recomiendo que tengas una buena edición impresa de esta joya de la agroecología.

 

Un huerto vertical con plástico reciclado

No tengo espacio, apenas una pared. Es lo que nos comentan los amigos y amigas que viven en la ciudad. Interesados en el tema diseñamos un prototipo de huerto vertical de alta eficiencia, que en lugar de ubicar plantas coloridas en diseños sofisticados, incluye variedades comestibles, medicinales y ornamentales, combinadas por asociación. Una jungla, un pequeño bosque, un recuerdo de la naturaleza en la pared y también un lugar productivo dónde recoger las hojas para hacer infusiones, condimentar y por qué no, comer deliciosos tomates y lechugas o fresas, que adoran colgarse de las ventanas del jardín.

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Tomamos en cuenta el tamaño de las raíces, el tiempo que les toma a las plantas desarrollarlas y su movimiento natural en busca del agua. Ubicamos plantas de raíces fuertes abajo como helechos, ruda, hierba luisa y rastreras de crecimiento lento; en el medio, una gran variedad de medicinales como manzanilla, salvia, orégano, menta piperita, hierba buena, tomillo, perejil, culantro, toronjil, con lechugas, tomate cherry, fresas; y arriba, una buena cantidad de flores comestibles como calangone y pensamientos, capuchinas, caléndulas;  trébol que aporta mucho nitrógeno, y la cobertura de diversas variedades arbustivas.

La estructura

Diseñamos el jardín con materiales reciclados como madera plástica y polialumnio, que se obtiene de envases de tetrapak.

Conscientes del impacto del plástico en el daño de los ecosistemas decidimos usarlo como recurso y evitar que cada vez más toneladas inunden el mar. Es nuestro pequeño grano de arena y si somos cada vez más, haremos la diferencia.

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Detrás de la estructura colocamos mangueras negras con riego por goteo, que fijamos con el plástico del mismo material. Este sistema funciona abriendo una llave de paso  para que las raíces se saturen de agua, una vez cada semana, entre dos a cinco minutos, dependiendo del clima. Es decir que no consume mucha agua, no necesita una bomba, únicamente la conexión y un desagüe mínimo.

 

Laminamos y pintamos el material para darle mayor durabilidad y un tiempo máximo de resistencia al ambiente.

 

Un pequeño bosque comestible en la pared

Este huerto vertical y jardín puede estar dentro o fuera de tu casa. Imagina sembrar todo el tiempo y cosechar tus propias plantas medicinales, flores comestibles y verduras saludables en un pequeño espacio. Ahora es posible con los recursos de la Permacultura, como este pequeño modelo autosustentable. En el espacio inferior tiene una compostera incluida que usa abono de oveja de descomposición lenta, y arriba sostenemos a las plantas con humus de lombriz. El alimento será suficiente para ellas por tres años, de manera que los minerales se irán solubilizando poco a poco para alimentar las raíces, hasta de las más pequeñas. Te sorprendería conocer cómo se apoyan en un bosque para convivir juntas y en armonía.

 

Agua y amor será lo único que te pidan para darte belleza, alegría y alimento.

Jalea Real, medicina poderosa de nuestras colmenas

En la primavera ecuatorial, cuando hay flores y llueve, las abejas tienen suficiente alimento y la naturaleza las impulsa a reproducirse. La forma como estos seres maravillosos comprenden el mandato de la Madre Tierra es poniendo nidos de reinas nuevas, que al nacer abandonarán la colmena como un enjambre, en busca de su casa. Entonces podemos actuar haciendo un nuevo panal con la reina virgen o bien cultivaremos Jalea Real en huevos artificiales colocados al borde de los cuadros, con miel y cera que las abejas reconocerán como la suya. Las nodrizas verán una ventaja que  las copas estén listas para alimentar a nuevas posibles regentes de la colmena.

En un panal es posible obtener hasta seis nidos de reina que las abejas alimentarán con Jalea Real, colocando una larva que genéticamente es idéntica a las obreras, pero a diferencia de ellas, la mantendrán viva exclusivamente con este alimento.

Cada tres días será necesario revisar el crecimiento de las larvas y el estado de las copas reales. Aquellas a punto de ser selladas para su nacimiento, se retirarán y cosecharán. Si es necesario dividir la colmena quedará un nido real, que al nacer buscará lugar en una nueva casa, la cual se puede disponer cerca. También es posible que la nueva reina enfrente a la anterior si tiene más de tres años, matándola en combate,  quedándose sola, como la nueva dueña y señora de la colmena.

La Jalea Real no requiere procesamiento alguno, se recolecta en un frasco de 10ml o 20ml máximo, y se refrigera entre cinco a siete grados para obtener todos sus beneficios hasta en tres meses. Irá degradándose lentamente, siendo tan potente que guardará varios compuestos esenciales hasta un año.

Tan extraordinaria es su capacidad para estimular el crecimiento, que consigue que en tres días el peso de una larva se multiplique por mil. Aunque muchos componentes todavía no han sido descifrados científicamente, estos datos son suficientemente reveladores como para comprender el importante aporte de nutrientes que supone tomarla o aplicarla directamente sobre la piel. Más impactante es todavía el hecho de que las larvas obreras, alimentándose con tres días de jalea real, vivan cuarenta o cincuenta días mientras que las reinas, alimentadas de jalea real durante toda su vida, puedan vivir hasta cinco años con gran vitalidad y capacidad de reproducción.

Según diversos estudios, la Jalea Real tiene un efecto estimulante, tonificante y reequilibrante del sistema nervioso, mejora la concentración y potencia los niveles de energía, pero además el conjunto de sus nutrientes ejerce una acción de refuerzo del organismo ante las agresiones externas, por esta razón muchas personas toman Jalea Real antes del invierno para prevenir catarros e infecciones.

La Jalea Real actúa sobre el organismo humano como un estimulante, mejora el estado general, otorga mayor vigor, aumenta la capacidad de trabajo psíquico e intelectual y transforma en forma positiva los estados de animo. También provoca un aumento temporario del metabolismo de base que combate las infecciones presentes en el cuerpo.

En la tercera edad ayuda a recuperar la memoria y ejerce una acción favorable en las personas que padecen arteriosclerosis, angina de pecho, úlceras, anemia, estados depresivos y fatiga general. Por sus diversos componentes cubre las insuficiencias alimentarías de aminoácidos, vitaminas, proteínas y sales minerales.

Por su acción estimulante está particularmente indicada para los convalecientes, combinada con los remedios tradicionales, la Jalea Real mejora el estado general de los enfermos con ulcera en el duodeno y por lo tanto favorece su curación.

Es el alimento ideal en la tercera edad, no encontrarán en la Jalea Real el secreto de la eterna juventud, pero si hallarán en ella un elemento que combate la senilidad prematura y que protege al organismo contra todas las formas de envejecimiento.

La Jalea Real enriquece los tejidos de reposición y crecimiento, favorece la digestión y mejora la memoria y la vista. Y ya que hablamos de la tercera edad, médicos investigadores del tema afirman que este alimento es un capital en la lucha contra la arteriosclerosis, el mayor azote de los países civilizados y patrimonio de las personas de edad. Según lo expresado por médicos investigadores del tema como Masaki Kamakura de Japón, y varios alemanes y suizos a inicios del siglo pasado, la Jalea Real ejerce una acción estimulante y tonificante, mejora el organismo en general, disminuye las acciones vasculares y regulariza la presión sanguínea siendo un arma poderosa contra la anemia, pues ayuda a restablecer el número de glóbulos rojos en periodos cortos.

 Este súper alimento contiene hormonas que potencian la acción de las vitaminas, por lo cual está muy indicado antes de un buen desayuno saludable que será doblemente asimilado por efectos de esta cualidad. No necesita de la digestión, es totalmente asimilable y pasa directamente a la sangre para enriquecer los tejidos de reposición y de crecimiento. Detiene las enfermedades degenerativas, de modo que su altísimo poder antitumoral lo hace indicado para combatir casos de cáncer.

La Jalea Real contiene los siguientes elementos conocidos y una buena parte de compuestos todavía no identificados:

  • Agua: 60%.  La sustancia más abundante en la Jalea Real es el agua.
  • Proteínas: 13%.  Es un alimento muy rico en proteínas y contiene aminoácidos esenciales.
  • Ácidos grasos: 5%.  Los ácidos grasos de la Jalea Real tienen un gran valor biológico, gracias a sus propiedades antifúngicas y antibacterianas que proporcionan su gran capacidad de conservación.
  • Hidratos de carbono: 13%.  Los hidratos de carbono de la Jalea Real son azúcares simples como la fructosa, glucosa, maltosa, etc. Sin embargo, está recomendada en personas diabéticas.
  • Vitaminas:  Contiene una buena cantidad de vitaminas como A, C, D, E y sobre todo vitaminas del grupo B (B1, B2, B5, B8, B12, ácido fólico).
  • Minerales:  Tampoco hay que olvidar el aporte de minerales y oligoelementos como hierro, sodio, calcio, cobre, potasio, magnesio y manganeso.
  • Otros elementos todavía están por descubrir y varios analizados son sorprendentes, como las hormonas que potencian la acción de las vitaminas en el cuerpo.

Entre todas las ventajas reconocidas de este súper alimento cabe citar las siguientes:

  • Proporciona una gran cantidad de energía y mejora notablemente los cuadros de fatiga.
  • Estimula el sistema nervioso.
  • Refuerza el sistema inmunitario.
  • Aumenta la oxigenación del cerebro.
  • Aumenta el número de glóbulos rojos y leucocitos.
  • Mejora el estado de la piel, su hidratación y elasticidad, retrasando el envejecimiento.
  • Favorece los impulsos nerviosos en el cerebro gracias a la acetilcolina.
  • Ayuda en numerosos procesos metabólicos.
  • Contiene sustancias protectoras del hígado.
  • Estimula la fertilidad.
  • Estimula el crecimiento de los niños.
  • Aumenta el apetito.
  • Es antitumoral.
  • Regula la presión sanguínea.
  • Es desintoxicante.
  • Es vasodilatadora, muy beneficiosa para personas con afecciones coronarias.
  • Protege de los rayos X y sus efectos.
  • Mejora la actividad de las glándulas suprarrenales.

 

¿Cómo se toma?

La dosis para una persona adulta es del tamaño de un garbanzo en una cucharita o palo de madera, colocada bajo la lengua. No conviene tocar la jalea con metales para evitar su oxidación, ya que al igual que la miel tiene la capacidad increíble de absorber las propiedades de aquello dónde es contenida. Evita el plástico para guardarla, es mejor en frascos de vidrio, que contengan máximo cinco copas reales.

  • Otra posibilidad es tomar la cantidad de un grano de arroz hasta tres veces al día, siempre de manera sublingual.
  • Debe mantenerse refrigerada entre cinco a siete grados.
  • Para niños, la cantidad indicada será la mitad.

¿Hay contraindicaciones?

Prácticamente ninguna, pero es mejor probar una cantidad menor e ir incrementando la dosis hasta la cantidad máxima. Hemos recogido información sobre la contraindicación de dosis demasiado altas, que pueden producir molestias generales en el organismo como dolor de cabeza, aumento de la tensión arterial, aumento del ritmo cardíaco y nauseas.

Las abejas guían mi camino

Imagino un mundo ideal en el cual las abejas hicieran sus enjambres dentro de troncos antiguos,  libres y fuera del contacto humano. Sin embargo, aún en aquel paraíso, algún día, alguien descubriría la medicina más especial y única que pudiera imaginar.    De la abeja es bueno todo, decía Galeno y empleaba sus regalos tan preciados en tónicos, pomadas, y más pócimas curativas. Hablamos de la miel de abejas, la cera, el polen, la jalea real, los propóleos, e incluso el veneno de abeja, la apitoxina que deja esta bella amiga a cambio de su vida.

Adoptar abejas es algo que me gusta más que atrapar abejas, el método con el cual atraemos enjambres perdidos, que todavía buscan hogar en las montañas de Chachimbiro.

Para empezar con algunos consejos aprendidos en los últimos años, puedo sugerir que si quieres tener abejas no las compres. Su cambio de hábitat es peligroso y son más frágiles de lo que imaginas. Las abejas adoran su lugar, conocen cada flor y cada planta que necesitan para vivir, se especializan en aromas y sabores que les darán la mejor miel. Cuando un panal se traslada de manera arbitraria a cualquier parte, la mayoría de las abejas podría morir al aventurarse a buscar su antiguo bosque de flores y plantas amadas por más de cinco kilómetros, antes de caer muerta.

Lo mejor es seleccionar el lugar ideal para ellas y ponerles una casa de buena madera, que haya sido colmena en el pasado, con diez marcos llenos de cera hecha a su gusto en algún momento, muy juntos, como los necesitan para no sucumbir al frío y mantener los 35 grados de su hábitat.

Formar una cámara de cría será lo mejor, en una caja que se conoce como colmena de cuadros móviles, inventada por un apicultor alemán a inicios de 1900. Antes de su gran idea, las abejas eran exterminadas para obtener la miel tan preciada. En la misma época se descubrió el ahumador, que es la forma más amigable de acercarse a las colmenas sin causar un ataque masivo, con razón. El humo las hace percatarse de una posible emergencia y se apresuran a comer toda la miel que pueden obtener para salvarla de una pérdida irreparable. Cada gota de miel se fabrica con el néctar de 2000 flores, así de preciada es su gran obra.

Las abejas pueden ser mansas y dedicarse exclusivamente a su tarea de fabricar tantas maravillas a menos que tengan sed (beben agua todo el día), podrían estar enfermas o ser obligadas a poner más miel de la que quieren y necesitan.

Esta última obligación fue un invento de un apicultor allá a inicios del siglo XX, creando la cera estampada. Es conocido que las abejas fabrican todos los productos de la colmena sobre una forma hexagonal que reproducen en el interior de sus casas. ¿Y si la hacemos más grande tendremos más miel? Efectivamente, las abejas trabajan incesantemente para llenar cada nido con su preciosa medicina y esto las hace agresivas y débiles.

La Permapicultura que intentamos explorar evita someter a las abejas a formas predeterminadas y las deja hacer, según sus necesidades, los cuadros de cera más pequeños pero justos para alimentar a las diminutas larvas con jalea real durante cuatro días, polen durante dos, néctar por un día y miel hasta que alcanzan la belleza que las caracteriza al nacer en el doceavo día.

El nido de una reina nueva será distinto. Casi dos veces más grande, solo colmado con jalea real hasta que la real abeja salga a la luz y siga comiendo este súper alimento durante toda la vida, es decir cinco años en lugar de cuarenta y cinco días, el ajustado tiempo de las demás.

Si hay suerte y estamos bien orientados, un enjambre con la reina virgen y recién nacida colonizará la caja y los cuadros usando de nuevo la cera antigua, mientras más, mejor. Si el lugar es viable las abejas llamadas pecoreadoras buscarán flores específicas,  y si la caja se ubicó estratégicamente en una buena plantación de aguacate preferirán estas flores y las buscarán por cuatro kilómetros a la redonda. Cuando las recibas en una quebrada buscarán la pacunga, casha uvilla, arrayán, uña de gato, mosquera, chilca, y todas las pequeñas flores llenas de vitaminas y minerales. Es cierto, ellas prefieren las floraciones específicas y gustan de ellas por toda la vida de la colmena. De ahí que si faltan, su existencia misma estará en peligro.

Tanta maravilla y perfección de las abejas debe ser conocida y respetada, aún en el caso de obtener la miel que ellas guardan para la reserva en tiempos difíciles. De ahí la responsabilidad de este hermoso oficio apicultor, de cultivar cada día más plantas melíferas, sin químicos sintetizados, cuidando la Tierra con renovado amor.

El objetivo de este primer acercamiento a la crianza de abejas es confesar que las abejas guían mi camino, solamente porque soy humana como todos quienes lean estas lineas y sabrán como yo, que al desaparecer, nos quedaría poco tiempo de subsistencia en el planeta, sin el 75% de plantas que polinizan, es decir casi todo lo que sembramos en el huerto y nos ha alimentado desde que encontramos miel en el paraíso, aquel día, cuando encontramos la primera colmena.

 

 

 

Nuestro Temazcal curativo

El Temazcal es un antiguo método para curar que se practicó especialmente en América, Europa y Asia, desde tiempos inmemoriales. El popular baño sauna actual tuvo su precursor en una cámara usada para sanar dolencias reumáticas, problemas de circulación, bronquiales, digestivos y de otro orden, siempre con vapor y piedras calientes.

En América, desde Alaska hasta la Patagonia, el Temazcal se usa también para curar el alma. En contacto directo con la Madre Tierra, dentro de la construcción circular de barro, al inhalar el vapor de plantas medicinales y de las abuelas piedras, en pleno contacto con uno mismo, recordamos de dónde venimos y a dónde vamos.

El temazcal de Shungo Tola se ha construido con barro y bahareque, usando una estructura de caña guadua, como seguramente hicieron los primeros pueblos sedentarios para mantener y cuidar la salud. Era tan importante y eficiente el método, que las tribus nómadas lo levantaban en cada refugio de su viaje por la madre Tierra usando pieles de animales para cubrirlo.

Hasta el día de hoy se conserva la memoria de esta ceremonia ancestral, que en México se consolidó al reunir las formas del norte de América y del sur de la Patagonia. Los mayas y mexicas fueron, probablemente, quienes hicieron más completo el ciclo de la curación del cuerpo y del alma con un procedimiento que se mantiene en los círculos de medicina del Camino del Corazón hasta el día de hoy. Es el que practicamos con amor y constancia.

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En el exterior, una Abuela Tortuga cuida el paso hacia el interior de la Madre Tierra. Antes de la ceremonia recibe los objetos sagrados de la gente: cuarzos, piedras especiales, el tambor y la sonaja para el canto y las hierbas se se usarán para limpiar, como cedro o ciprés, romero, arrayán, hierba buena, cedrón, borraja; dependiendo de las necesidades.

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Las abuelas piedras entran al centro del domo de barro en grupos de siete. Se limpian con cedro y una vez adentro, reciben el agua medicinal que hirvió en la misma fogata.

Cuatro son las ruedas de la vida, las vueltas del Temazcal y los cantos sagrados de medicina que alivian y esperanzan.


Calientito, calientito, calientito el Temazcal/ es el vientre de la madre Tierra/


Agua vital purificame/
fuego del amor, quema mi temor/
viento del alba, llévame al altar/
madre Tierra vuelvo a mi hogar/
en el Temazcal/
en el Temazcal/
El nacimiento, la juventud, la madurez y la ancianidad se reconocen, pidiendo a la Madre que bendiga cada momento de nuestro paso por la vida.
Buscando buscando yo nunca encontré/
lo que yo buscaba siempre ha estado aquí/
dentro, muy dentro de mi.
Los cantos de suceden unos a otros y también los pedidos de sanación; transcurre el silencio y la purificación, el copal y el palo santo limpian y protegen.
La ceremonia dura dos horas y media, más o menos, en ella pueden participar niños y bebés. Si el calor fuera extremo para alguien, podría salir con permiso de quien dirige el proceso.
Luego de la experiencia se comparte un ágape ritual en honor a la Tierra.
pachamanca

El riego en vasija para un jardín de flores

El agua es protagonista de nuestros sistemas de permacultura. No existe una instalación que no la tome en cuenta, tanto la que bebemos como la usada para cocinar, limpiarnos, y por supuesto, aquella que se necesita para regar.  En tiempo de sequía el riego por capilaridad es un recurso muy valioso, un cuenco de barro no esmaltado, quemado al horno pero sin barnices, resulta ideal para ser enterrado, llenándolo con agua cada cinco días. Los antiguos, que nos enseñaron muchas cosas regaron con pondos de barro. Se enterraban grandes vasijas en las huertas al hacer viajes largos tanto en el actual Ecuador como en todos los Andes. Sobre otras culturas, su uso se registra por ejemplo en China con esta finalidad durante cuatro mil años.

Tomates mexicanos

Atrapa-niebla de micromalla

Este jardín comestible de bambú tiene en el centro flores que se riegan con la vasija de barro central. Si se llena cada semana, las delicadas flores de caléndula se abrirán en quince días.

Un estanque vivo para regar la chacra andina

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Esta instalación de un tanque de peces con geomembrana permite que disfrutemos de la compañía de cien tilapias rojas que algún día nos alimentarán, y que a la vez reguemos con sus desechos,  la chacra de choclos, frejol y calabazas.  El tanque se encuentra en el borde de una ladera empinada que aprovechamos con el método de huachos para sembrar de manera intensiva a las tres hermanas de la huerta andina, maíz, fréjol, y varios tipos de calabazas.

Las tilapias crecen muy rápido y producen gran cantidad de materia fecal que llena el tanque de nitratos. Estos rápidamente absorben el oxígeno del agua de modo que los peces pueden morir si las concentraciones de amoniaco de sus desechos son muy altas, por lo cual el tanque necesita una renovación del agua y una limpieza constante.

Nuestro pequeño sistema tiene dos mangueras, la una deposita agua reposada y de lluvia en el tanque, la otra lleva agua por gravedad desde el fondo del mismo hasta la chacra, recogiendo la materia orgánica acumulada de nuestras amigas, que la producen en abundancia al alimentarse de los berros que sembramos en la superficie, con microorganismos y proteína.

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La manguera transparente nos permite mirar como fluye el agua llena de nitrógeno y microfauna para los cultivos que agradecen el constante riego de alimento de primera calidad. Este sistema de permacultura emplea medios mecánicos para recoger agua en tanques de 95 litros y vaciarla cada tres días, a la vez que se riega el huerto por tres horas.

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La chacra se beneficia del agua llena de alimento que en un sistema convencional se tiraría al vaciar el tanque sin beneficio alguno de un abono muy completo.

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Las tilapias se benefician de los microorganismos que colocamos en el agua de los tanques y que también las alimentan con microfauna. De ese modo completamos el ciclo de la naturaleza y le devolvemos en nutrientes aquello que nos regala en abundancia y se ve como un problema en lugar de la solución.

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Un jardín espiral de plantas aromáticas

Un jardín comestible nos alimenta de hierbas y plantas medicinales, también atrae polinizadores y fascina a las abejas. Es lógico que se encuentre muy cerca de la cocina para abastecernos a la hora de preparar los alimentos diarios, si se quiere hacer una infusión o condimentar los guisos.

Este tipo de jardines se construye en varios niveles y tiene un sistema de riego para todas las plantas, en lo posible.

En nuestro sistema el agua se irriga desde el primero hacia otros niveles con una olla de barro. Mientras se mantenga la olla llena, el agua descenderá por capilaridad hasta lograr una saturación de la tierra del jardín. La cobertura o mulch ayuda a que la humedad se mantenga. La estructura de los niveles se logró usando tejas viejas que se enterraron  veinte centímetros.

En este jardín hemos sembrado pápalo mexicano, muchas flores, rabanitos, salvia, hierba maggi, borraja, stevia y geranio malva.

 

 

 

Un vivero con guadua y barro, de bajo presupuesto y alta productividad

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Nuestro pequeño invernadero es el vivero de la finca Shungo Tola, se ha construido con caña brava entera y cortada, plástico para invernaderos, barro y polialuminio reciclado en todos los remaches.

Se colocaron sarán y micromallas para garantizar una buena circulación de aire este – oeste. Además cuenta con ventilación pasiva norte – sur y un sistema sencillo para recoger el rocío de la mañana y el agua de lluvia en un pequeño tanque, usado para regar las semillas, las plantas y los plantines. En camas con bochashi a los extremos se cultivan tomates cherry amarillos, ajos, cebollas, albahaca y fresas en cada luna creciente. La cama que se observa para el cultivo del tomate tiene cartón en la base y mucha tierra abonada, lo cual dio excelentes resultados.

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Algunos detalles constructivos

La caña guadua se cortó en tiras delgadas con las cuales se formó un túnel. Las tiras han sido sostenidas por bases de caña entera, barro y piedras. Para unir los materiales se usó una grapadora neumática y retazos de polialuminio.

Levantamos una cama elevada en el centro del invernadero para colocar los nuevos plantines, que se hizo enteramente con caña guadua y carrizo.

Un año después de la construcción del vivero podemos dar varios consejos:

Usa solamente plástico de invernadero. La primera versión se armó con plástico normal de construcción y duró seis meses. Tuvimos que cambiar todo el sistema por un material resistente a los rayos UV.

Cuida que el plástico no esté en contacto con salientes o partes cortantes que puedan dañarse por roce constante con la fuerza del viento. Actualmente en el 2017, las uniones se envolvieron o aislaron con polialuminio, sarán y plástico.

¡Fuera de eso nada más!! Sorpréndete, el costo de este invernadero es de $30 dólares, en el plástico (lo más caro, $16 dólares para los cinco metros por tres), la caña guadua (cada una de nueve metros vale $3) y la tierra es gratis…

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Tanques y estanques vivos con peces en la finca

 

Instalación madre para Guppies

Los Guppies son peces muy amigables, pequeños en relación con otros, viven en condiciones poco exigentes como una pecera oxigenada. Emilio nos regaló una pareja y como buena abuela los cuidé mientras volvía de Buenos Aires. Vivieron en la pecera con cambios constantes de agua y limpieza, todo lo que hay que hacer para que puedan existir en el pequeño invernadero de un departamento soleado. Cuando los cambiamos a su estanque definitivo en Shungo Tola se reprodujeron hasta ser casi doscientos ahora mismo.

Los alimentamos con microorganismos eficientes (ME) y también purificamos el agua con ellos. Los machos tienen colas muy coloridas y las hembras son grises, normalmente es mejor tener un solo macho y varias hembras que se reproducirán muy rápido en condiciones adecuadas. Nuestro estanque tiene nenúfares enanos, braquináneas, elodeas y algas comestibles.

 

Un estanque para tilapias.

Las tilapias necesitan un clima cálido y agua no demasiado fría. Construimos una instalación con geomembrana, levantamos la estructura con costales de arena y sembramos calabazas gigantes en sacos de tierra negra con bocashi para que cubran el borde y den abundante sombra.  Tratamos el agua con microorganismos antes de colocar las tilapias, que se alimentan con desechos de la huerta y microorganismos eficientes (ME). Cada cinco días volcamos noventa galones de agua reposada y usamos el excedente para regar una huerta de maíz mediante mangueras que bajan por gravedad, aprovechando así los nitritos del tanque.

 

 

El estanque de truchas, una buen alternativa alimentaria

Las truchas son deliciosas y necesitan seis meses para crecer en condiciones apropiadas. Como se hizo por los humanos antes del tiempo de amnesia colectiva y fábricas, nuestros peces se crían y se sacrifican con un agradecimiento por su vida.

En este estanque albergamos doscientas truchas que necesitan agua corriente siempre fluyendo, para ello aprovechamos el riachuelo que baja de las montañas de Chachimbiro desde la reserva Cotacachi – Cayapas. La temperatura normal es de 12 grados, sumamente fría, pero que estos peces adoran para vivir y prosperar. Lo hicimos a mano con costales de arena y tierra, además de doce metros de geomembrana número cinco y un tubo de dos pulgadas para conducir el agua desde el río hasta el tanque por gravedad.

 

Nuevos inquilinos: las doradillas.

Estos peces diminutos, muy parecidos a los guppies son oscuros, de grandes ojos y colas bifurcadas coloridas con tonalidad dorada. Los trajimos a la finca desde el río dulce de las termas de Chachimbiro, donde los tienen en un tanque enorme para alimentar tilapias. Son muy voraces y se alimentan también de otros peces, es la ley de las especies marinas…

Tuvimos que separarlos de los guppies y ponerlos en un tanque distinto porque amenazaron de muerte a todo el cardumen en una semana.

Nos entusiasma saber que podemos reproducir una especie que se encuentra en extinción y antes poblaba toda la sierra de Ecuador. Hay indicios de que se sembraban doradillas en los camellones andinos inundados con agua para garantizar su cultivo.

 

El diseño de nuestra soberanía alimentaria

En diciembre del año 2015, luego de siete meses de trabajo en agricultura orgánica produjimos los alimentos suficientes para abastecernos. Tenemos soberanía porque generamos nuestras propias semillas orgánicas que son la base de la producción de la finca, también intercambiamos algunos productos con familias campesinas de la comunidad de Ajumbuela.

 

Para lograr esta meta destinamos 1500 metros de terreno de Shungo Tola al cultivo de verduras, hortalizas y plantas medicinales. Debemos reconocer que sin el apoyo de la Red de Guardianes de Semillas habría sido imposible obtener las simientes de los cultivos orgánicos que debíamos organizar.

El diseño del huerto nos tomó mas o menos un mes. Desde el plano hasta el papel fuimos trazando las líneas del agua key-lines, los espacios para biofiltros, humedal, zanjas de infiltración, tanques y estanques que nos ayudarían a obtener el máximo de humedad pasiva en una zona y en una época muy seca, como la que pasamos al llegar en aquel año preliminar a El Niño, la corriente que azotó con sequías medio planeta.

Las siguiente decisión fue construir estructuras para sostener camas intensivas de doble excavación en buena parte del huerto con la intención de conquistar poco a poco el terreno abandonado de abonos durante años. El diseño previo nos obligó a considerar el tipo de suelo, en este caso calcáreo, arenoso, con una capa limitada de manto pero enorme cantidad de minerales. Aportamos materia orgánica, rastrojo y un quintal de bocashi por cada espacio intensivo de siembra. Las estructuras deberían abastecernos sin, tocar, levantar ni arar el suelo, por un año.

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Una condición indispensable en el diseño fue adaptarnos a lo existente: las casas en ruinas que restauraríamos, los árboles frutales  y, especialmente, la presencia de la quebrada con su ladera, descubriendo abajo el riachuelo que pasa por un costado de la finca. ¡Bendiciones del Gran Espíritu!

Estudiamos durante un mes la condición y presencia de todos los elementos en el espacio, el comportamiento de las plantas, su afinidad con otras y, finalmente, organizamos intercultivos de familias amigas que fuimos probando durante siete meses, hasta ver florecer todo con tal ímpetu que nos dimos cuenta de estar en el camino correcto.

Desde que empezamos a sembrar, lo hemos hecho con regularidad en cada luna creciente y llena. Sin falta, cuando la Abuela asciende sobre el horizonte nocturno en Urcuquí, al día siguiente ponemos semillas en el vivero y ubicamos nuevos plantines en las camas, en los huachos, en el borde de los caminos y en las laderas, con toda la fe y la esperanza puestas en la Madre Tierra.

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Permacultura y agricultura regenerativa

Consideramos que el eje de la Permacultura es el diseño de los aspectos esenciales de la vida; por ello iniciamos con la agricultura trabajando en el logro de nuestra soberanía alimentaria. Creemos que es lo primero que podemos hacer para tener salud y bienestar.

El diseño de huertos comestibles ocupa toda nuestra atención, con policultivos en asociación y  favoreciendo estructuras que sostienen mucho abono y una buena cobertura del suelo, clave para el logro de buenas plantas y mejores frutos.

 

Pero la Permacultura, especialmente, es diseño integrado, de modo que nos obliga a planear el manejo eficiente del agua, las energías, el hábitat de construcción y sus servicios, para que confluyan en el espacio y en el tiempo de manera armónica y eficiente, además de bella, como seguramente busca todo diseñador.

Abajo a la izquierda, el filtro del único punto de agua, donde se lavan platos y circulan grasas, detergente orgánico y más desechos, es una excavación profunda con arena en el fondo y capas de piedras en combinación con otros materiales. También es un espacio de plantas medicinales en la zona 1 de la vivienda campesina donde estamos por ahora: hierba luisa, toronjil, hierba buena, un arrayán enano, hierba maggi, tomillo, ruda, menta y flores, prosperan. La instalación funciona de manera eficiente como un sistema de riego. A la derecha, un estanque de doradillas (peces nativos) elaborado con geomembrana, riega una cama de rúcula, jamaica, naranjilla y coles. Es una zanja de infiltración, pues pequeños agujeros drenan agua hacia los bancales por gravedad. En este caso, también es un estanque con vida.

Nuestro diseño de Permacultura busca establecer espacios productivos de alta eficiencia y buena salud mediante intercultivos, estructuras y micro-ambientes adecuados, para que las plantas prosperen con la menor intervención humana, la mínima cantidad de agua y el menor impacto ambiental.

Si bien usamos productos químicos orgánicos como el azufre, la cal, la ceniza y el silicio que elaboramos con cascarilla de arroz, se ocupan hasta que la presencia suficiente de microorganismos y la compañía de plantas en asociación regulan la síntesis protéica de los cultivos. Este diseño está presente en nuestras camas biointensivas, bancales, camas calientes y jardines comestibles. Siempre partimos de un buen sustrato, abonado con biofermentos como el bocashi que favorecen el desarrollo de los microorganismos regeneradores del suelo.

Abajo,  una asociación de col con alcachofa y eneldo, vainitas y acelga morada es una combinación que funciona muy bien durante largo tiempo. Luego, un girasol en la cama de lechugas las hace fuertes y mejora su tamaño.

Con la permacultura hemos aprendido que todos somos diseñadores o que podemos serlo para organizar nuestra propia vida y favorecer la existencia de una vida en comunidad, solidaria y unida en momentos trascendentales que exigen recuperar el bienestar y la permanencia de siete generaciones más allá de nosotros.