Noviembre, con Alma Calenda en el huerto

La luna llena se hizo presente el treinta y uno de octubre, de modo que noviembre se presenta muy propicio para sembrar raíces, rizomas, tubérculos y bulbos en cuarto menguante, desde la primera semana. Esta súper Luna azul llegó con agua y es probable que se mantenga así durante dos semanas hasta el cambio de su ciclo el día quince, buen momento para evaluar cómo avanza tu chacra y qué puedes hacer para garantizar mucho abono en tus cultivos antes de la Luna nueva.

Octubre en el huerto con Alma Calenda permacultural

En este mes nos encontramos con dos lunas llenas, lo cual nos da la oportunidad de sembrar con gran fuerza tanto las plantas que crecen hacia arriba del suelo, como las raíces, rizomas, tubérculos y bulbos. Sigue a la Luna tanto para cuidar el huerto, como para mantener la salud con un buen Detox de clorofila que obtienes de las hojas verdes crudas. Para ello, en cuarto menguante selecciona kale, coles, rúcula, taraxaco, consuelda mayor, acelga, hojas de brócoli. Licua con una fruta como manzana o babaco y añade miel de abejas orgánica. Este jugo de nutrientes aporta magnesio que te ayudará a mantener la salud celular.

Septiembre, el mes de la chacra y su calendario

Agosto nos dejó lindos tomates y una que otra lluvia intensa como resultado del cambio climático. No hubo cometas ni miel de abejas porque nuestras queridas amigas, con las justas tienen para sobrevivir en este año con pocas flores y mucho frío.

Un antes y un después nos marca este mes, pues en agosto había que preparar el suelo, limpiar, abonar, rotular, almacenar y ahora septiembre llega con la esperanza de la chacra, un cultivo milenario de maíz, fréjol, sambo, calabazas, jícama, zanahoria blanca, camote, ají, amaranto, papa y todas las buenas hierbas de este ciclo.

En septiembre ponemos maíz y sambo. En octubre ponemos fréjol. En noviembre va la papa, en diciembre completamos con abundante ají, y todas las demás plantas van en las esquinas de un lindo campo rotulado. Cultivamos en huachos. Si pudiéramos, como en San Pablo del Lago hace mil años, haríamos montículos tan grandes como bancales y el agua del lago pasaría regando los cultivos donde podríamos recoger camarón de agua dulce y doradillas.

Hoy tenemos la certeza de que si sembramos con el calendario solar ancestral en septiembre, diciembre, marzo y junio, tendremos alimento de la chacra todo el año.

Septiembre nos pide abonar mucho, sembrar en abundancia, soñar sin perder la ilusión. Vamos a poner la fe y el azadón en la tierra.

Cuando La Viuda explotó

CUENTOS DE LA VIDA Y EL TERRITORIO CHACHI – Doris Arroba

La montaña de donde brotan las milagrosas aguas de Chachimbiro es un volcán que podría tener más de un millón de años. En ese tiempo, las montañas vivían con el corazón y amaban profundamente, podían ser hombre o mujer, creados a la semejanza del Gran Espíritu del Universo. Ella era una de las más hermosas, siembre verde y de larga cabellera llena de nogales, que hasta el día de hoy se puede ver desde Kawaskí.

Su marido fue el Cotacachi, gigante y hermoso, entonces tenía nevado el penacho de su cumbre y atraía a todas las montañas con la luz de su brillo de hielo, era más elevado y poderoso que el Imbabura, dispuesto a demostrar quién dominaría el valle de Chachimbiro para siempre.

Ella tuvo mucha paciencia, durante siglos espero que el Cotacachi la amara como se merecía, y aunque las habladurías eran innumerables sobre sus amantes secretas, trató de ignorarlas y siguió esperando que un día le fuera fiel. Ese día desgraciadamente nunca llegó, pero sí el tiempo final de su espera. 

Aquel amanecer todo parecía igual que siempre, las montañas preparaban nuevos paisajes con ríos y lagos de agua dulce y fresca, muchos animales fueron convocados para pastar, volar, y reptar en los suelos fértiles de Chachimbiro. De pronto una nube negra inundó el espacio de un día perfecto y ella explotó con tanta rabia contenida que todo voló por los aires, como en el instante mismo de la creación. 

Su furia alcanzó al Cotacachi y lo empujó fuera de su vida y de su territorio, decidida como estaba a no vivir la desgracia del engaño y el mal trato de su veleidoso corazón. 

Así fue como él murió para siempre como hombre y ella se convirtió en viuda. 

Desde el centro de su pecho se abrió una fuente de lágrimas saladas y brotó el río más caudaloso del valle. A borbotones salió el agua santa de sus entrañas, salada y dulce al mismo tiempo, llena de medicina para las personas que pronto vivirían una nueva historia junto a ella, bendecidos con la magia de sus aguas curativas. 

Esto pasó según nos cuentan los abuelos y abuelas chachis desde una memoria antigua, hace cuatro mil ochocientos años, y concluyen la historia al reconocer a la loma Chachimbiro como su nuevo compañero, amigo y amor que la confortaría hasta el día de hoy. También es un volcán que empezó su vida de esta manera, y por ahora está dormido.

El Gran Espíritu le dio a La Viuda un nuevo marido y al Cotachachi una vida distinta como mujer sagrada. La convirtió en la Máma del pueblo Chachi, conocida en adelante como María Isabel de las Nieves, la eterna madre montaña.

Los sitios de Chachimbiro, Urcuquí, San Blas, Tumbabiro, Pantaví y Ajumbuela se asientan en el territorio que construyó La Viuda con tan poderosa explosión; este río eterno de aguas subterráneas forma el valle más fértil de la sierra norte de Ecuador conocido como El Chota, si bien éstas son salobres y aptas solo para el cultivo de caña de azucar y alfalfa, su poder curativo es enorme porque las sales minerales de las termas de Chachimbiro alivian dolores de huesos, debilidad de varios órganos, especialmente el hígado y los riñones; también fortalecen el corazón y dicen que curan el mal de amores.

Ajumbuela, San Miguel de Urcuquí, agosto de 2020

Alma Calenda de julio: cómo sembrar en el verano ecuatorial

El mes que concluye nos ha dejado muchas enseñanzas, al notar las señales del Inti Raymi en el huerto. Este es un calendario lunar y no solar, pero el taita Inti es un referente eterno. En este año sembramos justamente en el equinoccio de marzo, como lo hacían los caranquis y los incas. Nuestra chacra de maíz morado, papas orgánicas (un trueque por miel de abejas), vainita amarilla, jícama, puerros, camote y flores va muy bien. No hay plagas que nos sorprendan.

La Luna se siguió al pie de la letra en el cielo, porque sembramos en cuarto creciente el maíz y en cuarto menguante las papas, porque tuvimos suerte con el agua en cuarto menguante pero también porque planeamos el riego en cada cambio de luna.

Alma Calenda también nos recuerda cuándo y cómo cuidar nuestra salud. Hemos olvidado lo que decían los abuelos y abuelas, por ejemplo, mi tía Carmelita me instruyó sobre el corte de cabello y la atención a ciertos días de cuidado al cuerpo; mi madre me habló de la siembra con la luna cuando regaba sus plantas en el jardín y yo era apenas una niña. La Luna ha estado ahí, misteriosa y presente siempre en mi vida, pero apenas en el año 2015 comencé la tarea de desentrañar los ciclos lunares mediante la referencia de un curso con Jairo Restrepo Rivera en Argentina, y su libro «La Luna, el sol nocturno en los trópicos y su influencia en la agricultura». Desde ese momento, que marcó un hito en mi vida, he registrado cada señal en el aire, los sapos cantando, el sonido de los pájaros, el aroma del suelo, los días de eclosión de huevos en el gallinero, mi cuerpo, mi cabello, la piel… Señales de la Luna que podemos desentrañar si observamos atentos.

La luna de Alma Calenda de julio nos marca el tiempo de siembra de todo tipo de vegetales y verduras, y también el momento de descanso de la chacra. NO es un buen mes para sembrar el maíz, la papa, la jícama, la yuca, el camote, el frejol y el sambo. Los antiguos dejaban la tierra en barbecho, El Inti mejorará el clima en septiembre para la chakra, y mientras tanto la Luna nos ayudará en el cultivo de nuestra comida orgánica para los próximos seis meses.

Deseo sinceramente que este acompañamiento dure todo el mes de julio, al mirar cómo asciende la abuela en el cielo nocturno. La podemos acompañar en el eclipse penumbral del 5 de julio que será visible en toda América. Dicen que no es buen augurio un eclipse, lo que aseguro es que el clima variará lo suficiente para que «paramee» en julio, y si tenemos buena cobertura (sin dejar el suelo pelado), buen abono (bocashi de preferencia) y ponemos atención a las señales de nuestro cultivo, habrá rábanos y lechugas para cosechar a los veinte y ocho días.

Buen tiempo y buena mar, desde este rincón del océano cósmico.

Ajumbuela, San Miguel de Urcuquí, Imbabura, 30 de junio de 2020

2. Estructura y función de nuestro sistema inmunológico

 

Carlos Álvarez Unda – Finca Permacultural Shungo Tola  – Proyecto: “Sistema Integral de Salud Preventiva”

Por el lapso de millones de años de evolución, el organismo humano ha desarrollado poderosos sistemas y ejércitos de protección en respuesta defensiva y ofensiva, ante la agresión externa e interna de agentes o sustancias tóxicas. Fortalezas y maquinaria de combate, que garantizan la sobrevivencia y continuidad de la especie.

Nuestro Sistema Inmune (Si) está formado por órganos como el timo y la médula ósea, allí nacen huestes celulares inmunes y actúan a través del bazo y ganglios linfáticos; también hay una gran cantidad de tejidos linfoides de defensa y barreras biológicas naturales de bloqueo asociadas a la saliva, boca, faringe, amígdalas, piel, mucosas gástrica, intestinal y pulmonar; hay un amplio espectro de glóbulos blancos, verdaderos ejércitos y soldados celulares de combate presentes en la sangre, como neutrófilos, eosinófilos, basófilos, linfocitos, monocitos macrófagos, formando líneas de defensa, anticuerpos y sustancias tóxicas de respuestas inmune.

Todos los sistemas de nuestro organismo, el respiratorio, digestivo, circulatorio, linfático, óseo, muscular, nervioso, tegumentario, están diseñados y revestidos con arsenales inmunológicos; ejercen incluso ciertas funciones inmunitarias. El (Si) actúa concomitantemente, en paralelo al despliegue de funciones fisiológico metabólicas de todos los sistemas, órganos, tejidos y células. Está diseñado para dar respuesta general inmediata y en desarrollo, respuestas específicas desde estudios inteligentes del estado de situación del conflicto y la naturaleza del agente agresor. Depuraciones de nuestro organismo, así como depuraciones asistidas, tienen un rol relevante en el (Si).

Parte consustancial en el (Si), es el subsistema microbiológico bacteriano benéfico existente en todo nuestro organismo. Hay 10 veces más microbiología que células en nuestro cuerpo (100 billones por 10 billones), desempeñando funciones vitales, metabólicas, inmunológicas. Vivimos en simbiosis mutualista con billones de microbios. La fortaleza de nuestra salud está anclada y depende de la salud integral de nuestra flora intestinal.

Somos una entidad electro-bio-química con funciones fisiológico metabólicas, que se activan desde una base estructural de minerales. Todo ser vivo, incluido el humano, en rigor, es una estructura de minerales animados. La carencia o exceso de uno u otro mineral deviene en debilitamiento de nuestro (Si) y se expresa en diversas patologías.

Somos además, una vital integridad de cuerpo, mente y espíritu interdependiente de un contexto familiar y social. Impactos negativos en nuestra esfera emocional sensible, incluido el estrés, debilitan nuestro (Si). El 95% de enfermedades están, según estudios, asociadas a temas emocionales, no siendo necesariamente causantes de ellas.

La calidad de nuestro sueño incide directamente en la capacidad y habilidad de regeneración de órganos, tejidos, células desgastados en el día, pasando el sistema nervioso activo a su función pasiva durante el sueño, para lo cual requiere materia prima de reparación. Un sueño no reparador reduce el (Si)y nuestro potencial energético por deficiencias en la reparación, afectando por ende nuestra salud.

Nuestro cuerpo está diseñado anatómica y fisiológicamente para estar en vigilia móvil permanente. Su anatomía funcional no ha cambiado en millones de años desde la hominización. El sedentarismo e inmovilidad extrema modernos o paro forzoso en una silla de escritorio, inactiva y debilita nuestro SI, impactando negativamente en la salud.

Debilitamos nuestro sistema inmune vía ingestión habitual de “alimentos” imbuidos de tóxicos y por no cumplir requisitos nutricionales en macro y micronutrientes, por la calidad del aire que respiramos, por ingreso de toxinas al torrente sanguíneo vía nuestra piel, por impactos negativos en la esfera psíquico-emocional. Así, un (Si) débil no cumple un rol protector al organismo en sus funciones fisiológico metabólicas. Por el contrario, presta condiciones ideales para la colonización de virus, bacterias, hongos y patologías diversas. La robustez del (Si), marca la diferencia entre salud y enfermedad.

Resumiendo: varios frentes conforman nuestro sistema inmunológico, sobre los cuales vamos a actuar e incidir fortaleciéndolos. a) El frente inmunológico asociado a las funciones, fisiología y metabolismo de nuestros sistemas, órganos, tejidos, células. b) El frente microbiológico benéfico de nuestro organismo. c) El frente de micronutrientes minerales, vitaminas, aminoácidos, oligoelementos, que deben estar presentes, en proporciones adecuadas. d) El frente de nuestra salud mental, inmersa en bio-ambientes sanos, creativos, incidente directo en la calidad del sistema inmune y en la de nuestro equilibrio. e) El frente de motricidad, motilidad y movilidad cardiovascular integral, refuerzo contundente para robustecer el (Si) y nuestra salud.

Todos forman la integración sistémica de inmunidad, en defensa y protección del organismo. La relación salud-enfermedad no se puede entender fuera del estado de situación en que se halla nuestro (SI) al momento de un impacto-afección. Por ello vemos salir invictos con medidas no convencionales a pacientes de un cáncer, o podemos ver un 97% de contagios por el virus COVID-19, de ellos un 80% asintomático, que lo sobrevive. Los voceros de la pandemia se reducen a contabilizar y a especular en torno al 3% de decesos, nosotros contabilicemos al 97% de vivos,  auscultemos su por qué, extraigamos enseñanzas claves para la vida. La asistencia médica externa enfrenta emergencias. ¡Trabajemos en el destino de nuestra salud preventiva!.

 

NOTA:En próximas entregas plantearemos alternativas naturales sustentadas en una conjugación de conocimientos sobre medicina ancestral y alternativa, contrastadas con estudios y datos científicos de prestigiosos institutos de investigación médica regenerativa, sobre cómo y desde qué áreas esenciales fortalecer el (Si), escudo protector interno a partir de los 5 frentes planteados. Hoy es imprescindible este abordaje al entrar a una fase compleja de distanciamiento activo. Si el COVID-19 llega, que nos encuentre con un (SI) robusto. ¡Sobrepasarlo y salir invictos, así como también de toda potencial patología, es el objetivo de la vida que nos habita!

1. La paranoia del Covid-19 vs. el fortalecimiento de nuestro sistema inmune

 

Finca Permacultural Shungo Tola – Proyecto: “Sistema Integral de Salud Preventiva” Carlos Álvarez Unda

Primera parte: Planteamiento del problema

La población humana, confinada en cuarentena, está informada sobre el quehacer, ante la pandemia del  COVID-19. Cada quien, sabe como armar su escudo protector “EXTERNO”, aplicando una docena de medidas, que detengan su avance estadístico.

Gobernantes, políticos, científicos, médicos, medios de comunicación, redes sociales, vocerías de todo orden, abundan en estadísticas, opiniones, análisis, pronósticos y proyecciones, sobre la trayectoria de la pandemia en el mundo, su evolución y cómo enfrentarla; a más de previsibles colapsos en todos los ámbitos de vida. Voceros de la pandemia, van orquestando, a tenor de miedos y pánico, una suerte de paranoia delirante, que no nos deja ver, ni hacer, más allá de lo que nos exhiben y es permisible.

Poco o nada se dice de cómo reconstruir y fortalecer el Escudo Protector “INTERNO”, nuestro Sistema Inmunológico. Desde allí podemos actuar y salir del estatismo inmóvil, pasivo, de la cuarentena. Incidir en mejorar ostensiblemente, nuestras condiciones de salud, complementando el escudo “EXTERNO”. Acción prioritaria e imprescindible,  en la que brilla por ausencia y autoexclusión, información, orientación y acciones precisas.

Entre las medidas “EXTERNAS”, eficaces, está el lavado de manos con jabón. El virus está constituido por proteína, glucosa y grasa. La acción del jabón, en tan solo 20 segundos, químicamente, rompe la cadena estructural del revestimiento graso del virus y lo disuelve, destruyendo las espigas con las que éste se ensambla a la célula pulmonar humana; luego disuelve el tejido graso del cuerpo del virus, destruyéndolo.

Lo que llama la atención, frente a esta sencilla acción, es la alta fragilidad del “poderoso” virus. Surgen las preguntas: ¿qué acciones podemos tomar, a partir de este dato relevante?, ¿es posible, traducirlo y aplicarlo en nuestro frente “INTERNO”? ¿Si se hace externamente, con acciones simples, porqué no incidir internamente, con acciones eficaces tendientes al fortalecimiento de nuestro Sistema Inmune?.

El virus es letal en una media del 3 al 5%, de la población contagiada, el restante 95% (95 personas de 100), sea por asistencia médica, o por no presentar síntomas, no evolucionan a estadísticas de mortalidad. ¿Porqué la afección letal, no es tan alta, en un 50, 60% o más?. ¿Qué significa, estar contagiado por el COVID-19 y ser asintomático, es decir, no presentar fiebre ni otros síntomas?. ¿La razón acaso no está ligada directamente a niveles, altos o bajos, del sistema inmunológico, en cada caso?

Cientistas, médicos, y epidemiólogos, conjeturan que del 100% de contagios, el 80%, sale invicto por“propia cuenta” (¿?), sin intervención, ni asistencia médica.Del 20% restante, alrededor del 15% presenta casos agudos y de asistencia médica inmediata, en tanto que, un 3%, promedio, fallece de complicaciones por comorbilidad asociada.

Abundando en nuestro argumento, salir invicto por “cuenta propia”, sin asistencia médica, aplicando recursos propios, debe leerse como una victoria contundente e incuestionable del Sistema Inmune de éste 80% de contagios,  en su épica guerra, Vs. COVID-19. ¿Acaso una vacuna, no estimula la activación del sistema inmune, creando éste, anticuerpos celulares de defensa y ataque contra agresiones externas e internas? ¿No es el sistema inmune, el único,que en fin de cuentas, resuelve la batalla interna?

El Instituto Nacional de Salud Italiano, observa en un estudio que, de las 355 primeras muertes por COVID-19, el 08%, menos del 1%, muere, no por comórbilidad asociada, mientras el 99,2% fallece de 1, 2 y más enfermedades asociadas, todas con polifármacos, o exceso de medicamentos. Ello dicta que, a más enfermedades, más débil es el sistema inmunológico, mayor es la propensión a ser presa del corona virus.

¡Ojo!, quien tenga debilitado su sistema inmunológico entra en los Grupos de Riesgo, no solo el adulto mayor, por presentar su sistema inmunológico quebrantado; por ello, que no nos asombre mirar en pantallas a flamantes centenarios, (como en el caso de Italia, personas con sus 110 años de vida), saliendo victoriosos de esta siniestra y silenciosa batalla, en la que está vitalmente en cuestión, el sistema inmunológico humano.

NOTA:En nuevas entregas, abordaremos temas sobre estructura y funcionamiento de nuestro sistema inmunológico, para en las subsiguientes, plantearnos alternativas naturales, de cómo y desde qué áreas clave fortalecer este escudo interno, nuestro sistema inmune y el de nuestra familia, desde casa, en plena cuarentena anti COVID19. La intención es: Ser sujetos activos en la crisis; y, sensibilizar el espíritu de los gestores de salud, propiciando reencuentros entre la ciencia médica oficial y la medicina natural.

Nuestro Temazcal curativo

El Temazcal es un antiguo método para curar que se practicó especialmente en América, Europa y Asia, desde tiempos inmemoriales. El popular baño sauna actual tuvo su precursor en una cámara usada para sanar dolencias reumáticas, problemas de circulación, bronquiales, digestivos y de otro orden, siempre con vapor y piedras calientes.

En América, desde Alaska hasta la Patagonia, el Temazcal se usa también para curar el alma. En contacto directo con la Madre Tierra, dentro de la construcción circular de barro, al inhalar el vapor de plantas medicinales y de las abuelas piedras, en pleno contacto con uno mismo, recordamos de dónde venimos y a dónde vamos.

El temazcal de Shungo Tola se ha construido con barro y bahareque, usando una estructura de caña guadua, como seguramente hicieron los primeros pueblos sedentarios para mantener y cuidar la salud. Era tan importante y eficiente el método, que las tribus nómadas lo levantaban en cada refugio de su viaje por la madre Tierra usando pieles de animales para cubrirlo.

Hasta el día de hoy se conserva la memoria de esta ceremonia ancestral, que en México se consolidó al reunir las formas del norte de América y del sur de la Patagonia. Los mayas y mexicas fueron, probablemente, quienes hicieron más completo el ciclo de la curación del cuerpo y del alma con un procedimiento que se mantiene en los círculos de medicina del Camino del Corazón hasta el día de hoy. Es el que practicamos con amor y constancia.

temazcal shungo 1

En el exterior, una Abuela Tortuga cuida el paso hacia el interior de la Madre Tierra. Antes de la ceremonia recibe los objetos sagrados de la gente: cuarzos, piedras especiales, el tambor y la sonaja para el canto y las hierbas se se usarán para limpiar, como cedro o ciprés, romero, arrayán, hierba buena, cedrón, borraja; dependiendo de las necesidades.

IMG_0281

Las abuelas piedras entran al centro del domo de barro en grupos de siete. Se limpian con cedro y una vez adentro, reciben el agua medicinal que hirvió en la misma fogata.

Cuatro son las ruedas de la vida, las vueltas del Temazcal y los cantos sagrados de medicina que alivian y esperanzan.


Calientito, calientito, calientito el Temazcal/ es el vientre de la madre Tierra/


Agua vital purificame/
fuego del amor, quema mi temor/
viento del alba, llévame al altar/
madre Tierra vuelvo a mi hogar/
en el Temazcal/
en el Temazcal/
El nacimiento, la juventud, la madurez y la ancianidad se reconocen, pidiendo a la Madre que bendiga cada momento de nuestro paso por la vida.
Buscando buscando yo nunca encontré/
lo que yo buscaba siempre ha estado aquí/
dentro, muy dentro de mi.
Los cantos de suceden unos a otros y también los pedidos de sanación; transcurre el silencio y la purificación, el copal y el palo santo limpian y protegen.
La ceremonia dura dos horas y media, más o menos, en ella pueden participar niños y bebés. Si el calor fuera extremo para alguien, podría salir con permiso de quien dirige el proceso.
Luego de la experiencia se comparte un ágape ritual en honor a la Tierra.
pachamanca

Huertos en la escuela

TALLER DE HUERTOS ESCOLARES CON MANUALES DE CULTIVO: MI PRIMERA SEMILLA

Para ganar condiciones de sustentabilidad y resiliencia, una persona debería ser capaz de cultivar al menos doce clases de alimentos por si misma, y para ello necesitaría conocer también cómo obtener semillas. Este taller está dirigido a alumnos desde los diez a los diez y ocho años, y a sus maestros, quienes quizás nunca han tenido contacto directo con la siembra y la cosecha sistemática de alimentos para sustentarse.

¿Qué logran los alumnos?

  • Para ser resilientes, comprenden que es urgente aprender a cultivar el alimento por si mismos y descubren cómo lo pueden hacer, con las siguientes plantas comestibles: tomate, lechuga, rúcula, sambo, zapallo, cebolla, rábano, brócoli, coliflor, mostaza, papa, maiz, amaranto, tomate de árbol, cítricos, higos, lavanda. Pueden descargar una ficha didáctica del manual de cultivo de la finca Shungo Tola, para conocer en detalle cada una de las plantas de este taller, mira los modelos en los siguientes links:
  • Claves para el cultivo del brócoli en tu huerto                                                         Cultivar higos en el huerto urbano                                                                               Cultivos ancestrales en el huerto de hoy                                                                        Cómo cultivar amaranto, paso a paso
  • Aprenden que todas las semillas pueden germinar. Durante una semana antes del taller recogen todas las que se encuentran en alimentos crudos que comen en la escuela y en la casa. Emplean las instrucciones de la siguiente ficha didáctica que se puede descargar de este blog:  Cómo cultivar semillas para el huerto urbano
  • Ya que necesitan conocer todo el ciclo completo para mantener alimentos saludables, descubren las claves para hacer abonos biofermentados y cultivar microorganismos para mejorar la calidad del suelo.
  • En un aprendizaje significativo deben hacerlo por si mismos, así pues, elaboran una cama de cultivo con todos los materiales necesarios entregados por la Finca Shungo Tola, lo único que pone la escuela o el colegio es tierra de un lugar destinado para el huerto escolar. Entregamos todas las semillas orgánicas necesarias y las instrucciones para mantener el cultivo por un año, además de consultas permanentes a este blog educativo de la finca Shungo Tola. La escuela y los alumnos pueden consultar en el siguiente link, las propiedades de los alimentos y las variedades de semillas que ofrece la Finca Shungo Tola a la institución educativa: 150 variedades y semillas orgánicas de Shungo Tola

Metodología: trabajamos en dos grupos, con monitores y docentes que abordan de manera teórica y práctica, los siguientes temas:

  1. Cultivos con la luna para cosechar semillas, cómo germinar, hacer esquejes y sembrar bulbos, tubérculos, rizomas.
  2. El suelo, los abonos y fungicidas: paso a paso en el bocashi, dos caldos minerales, cultivo y cuidado de microorganismos eficientes para mejorar la calidad del suelo.
  3. Una cama de cultivo para vegetales: cómo construirla paso a paso con algún tipo de estructura del medio. Haremos un modelo con carrizo.

Tenemos dos plenarias de treinta minutos cada una, para poner en común los descubrimientos y hacer en conjunto el diseño del huerto de la escuela.

La finca Shungo Tola lleva a la escuela todos los materiales necesarios, así como las herramientas de trabajo. La escuela habilita un espacio para el huerto con tierra fértil, es decir dónde sea posible sembrar.

Valores y condiciones:

  • Valor: $25 por persona.
  • Duración: seis horas.
  • Fecha de este taller: cuando se alcanza el cupo
  • Cupo: mínimo diez y máximo treinta alumnos.

Consultas: Doris Arroba: dorisleonora@gmail.com – watsapp: 0992731276 –                        FaceBook – Messenger: Finca Shungo Tola, Casa de Intercambio de Saberes

Diseña este taller: Doris Arroba*

*Tiene treinta años de experiencia en el diseño de programas de educación y capacitación para niños, jóvenes y adultos, con énfasis en materiales educativos. Conoce el currículo de Ecuador en todos sus niveles,  para adecuar los contenidos del taller a cada rango de edad y necesidades de los alumnos.

Cómo es y cómo funciona un horno andino

El primer horno que tuvimos en Shungo Tola vino con la finca, en la casita de tapial de 1960 que había sido abandonada por dos años, y antes por cinco años. Así sucesivamente. En la emoción por el hallazgo del nuevo espacio para hacer realidad nuestra permacultura, nos pareció todo maravilloso, incluyendo al horno tradicional andino que encontramos abandonado y destruido. Don Juan Fernandez había construido la casa y colocó el horno en un lugar preferencial, junto a la cocina, en un pequeño patio al abrigo de los elementos. Cada casa en la comuna tiene uno y muchos han sido hechos por don Juan, autor de más de cincuenta casas de la zona, y de tantos hornos que ya no los recuerda a todos.

Nos entregó la propiedad en mayo del año 2015, en una fiesta organizada para toda su familia de ocho hijos, que se criaron en la casa campesina hasta su partida buscando otros horizontes. Muy temprano en la mañana abrió un agujero de ochenta por ochenta centímetros, puso majada de caballo, paja triturada, la misma tierra y con agua hizo una mezcla para juntar los ladrillos rotos de la puerta y hacer un revoque.

La cúpula del horno había permanecido intacta por sesenta años, así como el piso de ladrillo, la base de piedra y barro del lugar.

Al día siguiente había que prenderlo y era nuestra primera vez, así que nos enseñó cómo.

Primeramente colocó una carga de leña de espino muy considerable, suficiente para encender un buen fuego dentro de la cúpula de barro. La leña debe quemarse por completo hasta que solo queden brasas, más o menos durante tres horas.

Mientras esto ocurría, doña Digna preparó una escoba de chilca, enrollada y sujeta con un alambre al palo más largo y firme que pudo encontrar. La escoba de chilca tiene múltiples usos, entre ellos barrer las malas energías de una casa nueva, limpiar enfermos de espanto y encender el horno de leña.

IMG_3560

Cuando la leña se consumió por completo, partió con una pala larga todos los pedazos y los distribuyó en el piso del horno, dejándolos por veinte minutos.

Finalmente barrió las brasas hacia el costado, donde se encuentra la ventana de aire. La escoba de chilca chisporroteó y saltó, el aroma a la planta inundó el espacio y las brasas de arrinconaron para dar paso al asado: pollos de campo y un chanchito de Urcuquí, alimentado con aguacates y fruta de los huertos campesinos.  Se cerró la ventana y empezó la fiesta. Mientras el horno probaba su calidad, cocinamos en una tulpa, papas, choclos, habas, mellocos, y la familia preparó salsas de pepa de zambo y ají con tomates de árbol.

Luego de tres horas estaba listo el festín y el horno había probado, una vez más, ser el fuego que junta a la familia para celebrar los acontecimientos más importantes.

Luego de aquella primera vez prendimos el horno en cada celebración familiar; hicimos asados, pizzas, pan de maíz con la receta de doña Maritza, pan de trigo maravilloso, verduras asadas y hasta cazuelas con todo tipo de verduras del huerto.

Aprendimos que el horno se puede aprovechar por dos días completos, así es la potencia que se concentra en la cúpula de fuego; por eso no es raro que luego del asado entre mucho más. Lo usamos para deshidratar fruta en las últimas horas de calor e incluso hacemos papas chuño, que pierden la humedad lentamente durante una noche.

El horno andino de Shungo Tola se usa menos ahora, desde que construimos un rocket de alta eficiencia, pero cada vez que lo prendemos es un ritual que recuerda la forma como lo han hecho los comuneros por cien años. Nuestra próxima tarea es remodelarlo por completo, hacerle un revoque fino y pintarlo con cal, para dejarlo como seguramente fue en 1960.

¿Qué sembrar en el 2017?

El 2017 es el año que puede marcar el comienzo de una nueva vida en el huerto. Si tienes un pequeño espacio o un gran lugar, lo más importante es el diseño de lo que puede ser el jardín comestible que te dará salud y alegrías.

¿Cómo hacerlo?

Primero mira la Luna, sí efectivamente, la luna creciente es la gran compañera en los afanes del jardín comestible. En marzo te dará buenos resultados sembrar desde el 5 hasta el 15, es decir en cuarto creciente y luna llena.

  1. Selecciona tres tipos de plantas:
  • a. De ciclo corto, como lechugas por ejemplo, que cosecharás en un mes.
  • b. De ciclo medio, como tomates, pimientos, pepinillos, berenjenas.
  • c. De ciclo largo, como un frutal que puedes tener en maceta, especialmente limón, higo, granadilla, maracuyá o fresas.

Para sembrar debes tener semillas o plantas. Trata de que sean orgánicas o que las obtengas tú mismo.

  1. Prepara el sustrato: para ello mezcla una porción de la tierra de tu jardín con una cantidad igual de abono de tu preferencia, media de cascarilla de arroz o algún tipo de rastrojo seco y una porción de cáscaras de huevo secas y trituradas (seis huevos por cinco kilos de tierra).
  2. Prepara el contenedor con macetas, cajas de madera reciclada cubiertas de plástico negro, botes que puedas reciclar o una jardinera. Cuida que haya siempre suficiente drenaje con agujeros por los que escape el exceso de agua.
  3. Siembra las plantas en combinación, por ejemplo, tomates con lechugas, ajos, cebollas, cilantro y albahaca: crecerán juntas maravillosamente y te darán deliciosos resultados. Mira en el blog las mejores asociaciones para sembrar.

Observa que las plantas reciban sol y riego para mantener el sustrato húmedo.

¡Disfruta al verlas crecer!

Puedes realizar cualquier consulta al watsapp: 0992731276 o al correo: dorisleonora@gmail.com

¡Conoce cómo sembrar una variedad de plantas en el blog de la finca!

Creando comunidad: ¡salvemos la granadilla!

La Madre Tierra ha empleado miles de años para formar suelo fértil, pocos centímetros cada año en espacios cubiertos por hojarasca. En el plan maestro de la Pachamama no figuró la agricultura, ni se instauraron los cultivos intensivos; estos inventos humanos en realidad alteran el plan del bosque, real construcción de su mano para crear la vida.

Los cultivos intensivos requieren fertilización directa para que las plantas puedan absorber nutrientes, el suelo se desgasta inevitablemente cuando ellas, literalmente los absorben. Así pues, crear un suelo que se regenere a si mismo y siempre sea fértil es el sueño y el objetivo de la agricultura orgánica.

Con ese objetivo cosechamos microorganismos en la tierra fértil y los multiplicamos con bacterias, hongos y levaduras que aceleran el proceso de descomposición de la material orgánica. Los abonos tipo bocashi, con una mezcla de tierra, fermentos, melaza, agua, carbón, excremento, rastrojos y silicio logran reproducir bacterias benéficas que los microorganismos prefieren para multiplicarse creando suelo vivo.

Por esa razón hacemos bocashi constantemente, lo enriquecemos con silicio para dar mayor estructura a los plantines del vivero y siempre intentamos que sea comunitario, con vecinos campesinos, para que todos podamos re-aprender las formas de la Madre Tierra en lugar de aplicar los venenos de la industria.

El caso de la familia Oñate, en la comuna de Ajumbuela – Urcuquí

Don Eduardo y doña Maritza son vecinos de Shungo Tola, viven en la loma de enfrente y  tienen una plantación de quinientas granadillas como monocultivo desde hace cinco años. Las han fumigado de manera sistemática para combatir al trip, que se incrementó casi infinitamente hasta matar más de doscientas cincuenta plantas. Cuando lo conocimos por casualidad estaban por vender la propiedad e irse de Ajumbuela, agobiados por los costos del veneno, casi $90 por fumigación y cada vez con peores resultados.

Se sorprendieron al ver las veinte plantas de granadilla de nuestro huerto, de seis meses de edad de más de tres metros de altura ya rodeando la cerca de bambú que las sostiene.             ¡Imposible! -fue su expresión- las granadillas crecen medio metro cada año. -Es el bocashi     -contesté segura de las bondades del abono orgánico.

Es un hecho, las plantas agradecen inmensamente el aporte de microorganismos y de silicio que confiere buena forma. Nuestros amigos nos acompañaron a producirlo y ahora lo preparan y aplican a los cultivos. Construyeron un galpón donde hacemos bocashi juntos. He ahí un nuevo emprendimiento que empezamos a abonar con muchas ideas comunes y un molino en conjunto, que ahora se han convertido en Biorgániko, abono biofermentado. La familia Oñate después de seis meses está produciendo granadilla orgánica de exportación y redujo sus costos al 10% de lo que acostumbraban.

Estamos felices de pensar en apoyarnos para emprender este nuevo futuro.

 

 

El problema es la solución pues las mariposas monarca, las mariquitas y otros insectos almuerzan trips en los días soleados y se alojan en las hojas de las granadillas libres de químicos. Este comportamiento de los insectos nunca se había presentado en los cultivos de nuestros vecinos porque el veneno no es selectivo y arrasa con todo. Abajo, con ellos hacemos el primer silicio que se prepara con cascarilla de arroz en un tanque de combustión lenta.

 

Un vivero con guadua y barro, de bajo presupuesto y alta productividad

IMG_1436.jpeg

Nuestro pequeño invernadero es el vivero de la finca Shungo Tola, se ha construido con caña brava entera y cortada, plástico para invernaderos, barro y polialuminio reciclado en todos los remaches.

Se colocaron sarán y micromallas para garantizar una buena circulación de aire este – oeste. Además cuenta con ventilación pasiva norte – sur y un sistema sencillo para recoger el rocío de la mañana y el agua de lluvia en un pequeño tanque, usado para regar las semillas, las plantas y los plantines. En camas con bochashi a los extremos se cultivan tomates cherry amarillos, ajos, cebollas, albahaca y fresas en cada luna creciente. La cama que se observa para el cultivo del tomate tiene cartón en la base y mucha tierra abonada, lo cual dio excelentes resultados.

IMG_1444img_4539

Algunos detalles constructivos

La caña guadua se cortó en tiras delgadas con las cuales se formó un túnel. Las tiras han sido sostenidas por bases de caña entera, barro y piedras. Para unir los materiales se usó una grapadora neumática y retazos de polialuminio.

Levantamos una cama elevada en el centro del invernadero para colocar los nuevos plantines, que se hizo enteramente con caña guadua y carrizo.

Un año después de la construcción del vivero podemos dar varios consejos:

Usa solamente plástico de invernadero. La primera versión se armó con plástico normal de construcción y duró seis meses. Tuvimos que cambiar todo el sistema por un material resistente a los rayos UV.

Cuida que el plástico no esté en contacto con salientes o partes cortantes que puedan dañarse por roce constante con la fuerza del viento. Actualmente en el 2017, las uniones se envolvieron o aislaron con polialuminio, sarán y plástico.

¡Fuera de eso nada más!! Sorpréndete, el costo de este invernadero es de $30 dólares, en el plástico (lo más caro, $16 dólares para los cinco metros por tres), la caña guadua (cada una de nueve metros vale $3) y la tierra es gratis…

img_4855

El diseño de nuestra soberanía alimentaria

En diciembre del año 2015, luego de siete meses de trabajo en agricultura orgánica produjimos los alimentos suficientes para abastecernos. Tenemos soberanía porque generamos nuestras propias semillas orgánicas que son la base de la producción de la finca, también intercambiamos algunos productos con familias campesinas de la comunidad de Ajumbuela.

 

Para lograr esta meta destinamos 1500 metros de terreno de Shungo Tola al cultivo de verduras, hortalizas y plantas medicinales. Debemos reconocer que sin el apoyo de la Red de Guardianes de Semillas habría sido imposible obtener las simientes de los cultivos orgánicos que debíamos organizar.

El diseño del huerto nos tomó mas o menos un mes. Desde el plano hasta el papel fuimos trazando las líneas del agua key-lines, los espacios para biofiltros, humedal, zanjas de infiltración, tanques y estanques que nos ayudarían a obtener el máximo de humedad pasiva en una zona y en una época muy seca, como la que pasamos al llegar en aquel año preliminar a El Niño, la corriente que azotó con sequías medio planeta.

Las siguiente decisión fue construir estructuras para sostener camas intensivas de doble excavación en buena parte del huerto con la intención de conquistar poco a poco el terreno abandonado de abonos durante años. El diseño previo nos obligó a considerar el tipo de suelo, en este caso calcáreo, arenoso, con una capa limitada de manto pero enorme cantidad de minerales. Aportamos materia orgánica, rastrojo y un quintal de bocashi por cada espacio intensivo de siembra. Las estructuras deberían abastecernos sin, tocar, levantar ni arar el suelo, por un año.

img_3537

Una condición indispensable en el diseño fue adaptarnos a lo existente: las casas en ruinas que restauraríamos, los árboles frutales  y, especialmente, la presencia de la quebrada con su ladera, descubriendo abajo el riachuelo que pasa por un costado de la finca. ¡Bendiciones del Gran Espíritu!

Estudiamos durante un mes la condición y presencia de todos los elementos en el espacio, el comportamiento de las plantas, su afinidad con otras y, finalmente, organizamos intercultivos de familias amigas que fuimos probando durante siete meses, hasta ver florecer todo con tal ímpetu que nos dimos cuenta de estar en el camino correcto.

Desde que empezamos a sembrar, lo hemos hecho con regularidad en cada luna creciente y llena. Sin falta, cuando la Abuela asciende sobre el horizonte nocturno en Urcuquí, al día siguiente ponemos semillas en el vivero y ubicamos nuevos plantines en las camas, en los huachos, en el borde de los caminos y en las laderas, con toda la fe y la esperanza puestas en la Madre Tierra.

IMG_1389

 

 

 

 

Permacultura y agricultura regenerativa

Consideramos que el eje de la Permacultura es el diseño de los aspectos esenciales de la vida; por ello iniciamos con la agricultura trabajando en el logro de nuestra soberanía alimentaria. Creemos que es lo primero que podemos hacer para tener salud y bienestar.

El diseño de huertos comestibles ocupa toda nuestra atención, con policultivos en asociación y  favoreciendo estructuras que sostienen mucho abono y una buena cobertura del suelo, clave para el logro de buenas plantas y mejores frutos.

 

Pero la Permacultura, especialmente, es diseño integrado, de modo que nos obliga a planear el manejo eficiente del agua, las energías, el hábitat de construcción y sus servicios, para que confluyan en el espacio y en el tiempo de manera armónica y eficiente, además de bella, como seguramente busca todo diseñador.

Abajo a la izquierda, el filtro del único punto de agua, donde se lavan platos y circulan grasas, detergente orgánico y más desechos, es una excavación profunda con arena en el fondo y capas de piedras en combinación con otros materiales. También es un espacio de plantas medicinales en la zona 1 de la vivienda campesina donde estamos por ahora: hierba luisa, toronjil, hierba buena, un arrayán enano, hierba maggi, tomillo, ruda, menta y flores, prosperan. La instalación funciona de manera eficiente como un sistema de riego. A la derecha, un estanque de doradillas (peces nativos) elaborado con geomembrana, riega una cama de rúcula, jamaica, naranjilla y coles. Es una zanja de infiltración, pues pequeños agujeros drenan agua hacia los bancales por gravedad. En este caso, también es un estanque con vida.

Nuestro diseño de Permacultura busca establecer espacios productivos de alta eficiencia y buena salud mediante intercultivos, estructuras y micro-ambientes adecuados, para que las plantas prosperen con la menor intervención humana, la mínima cantidad de agua y el menor impacto ambiental.

Si bien usamos productos químicos orgánicos como el azufre, la cal, la ceniza y el silicio que elaboramos con cascarilla de arroz, se ocupan hasta que la presencia suficiente de microorganismos y la compañía de plantas en asociación regulan la síntesis protéica de los cultivos. Este diseño está presente en nuestras camas biointensivas, bancales, camas calientes y jardines comestibles. Siempre partimos de un buen sustrato, abonado con biofermentos como el bocashi que favorecen el desarrollo de los microorganismos regeneradores del suelo.

Abajo,  una asociación de col con alcachofa y eneldo, vainitas y acelga morada es una combinación que funciona muy bien durante largo tiempo. Luego, un girasol en la cama de lechugas las hace fuertes y mejora su tamaño.

Con la permacultura hemos aprendido que todos somos diseñadores o que podemos serlo para organizar nuestra propia vida y favorecer la existencia de una vida en comunidad, solidaria y unida en momentos trascendentales que exigen recuperar el bienestar y la permanencia de siete generaciones más allá de nosotros.