Septiembre, el mes de la chacra y su calendario

Agosto nos dejó lindos tomates y una que otra lluvia intensa como resultado del cambio climático. No hubo cometas ni miel de abejas porque nuestras queridas amigas, con las justas tienen para sobrevivir en este año con pocas flores y mucho frío.

Un antes y un después nos marca este mes, pues en agosto había que preparar el suelo, limpiar, abonar, rotular, almacenar y ahora septiembre llega con la esperanza de la chacra, un cultivo milenario de maíz, fréjol, sambo, calabazas, jícama, zanahoria blanca, camote, ají, amaranto, papa y todas las buenas hierbas de este ciclo.

En septiembre ponemos maíz y sambo. En octubre ponemos fréjol. En noviembre va la papa, en diciembre completamos con abundante ají, y todas las demás plantas van en las esquinas de un lindo campo rotulado. Cultivamos en huachos. Si pudiéramos, como en San Pablo del Lago hace mil años, haríamos montículos tan grandes como bancales y el agua del lago pasaría regando los cultivos donde podríamos recoger camarón de agua dulce y doradillas.

Hoy tenemos la certeza de que si sembramos con el calendario solar ancestral en septiembre, diciembre, marzo y junio, tendremos alimento de la chacra todo el año.

Septiembre nos pide abonar mucho, sembrar en abundancia, soñar sin perder la ilusión. Vamos a poner la fe y el azadón en la tierra.

Alma Calenda de julio: cómo sembrar en el verano ecuatorial

El mes que concluye nos ha dejado muchas enseñanzas, al notar las señales del Inti Raymi en el huerto. Este es un calendario lunar y no solar, pero el taita Inti es un referente eterno. En este año sembramos justamente en el equinoccio de marzo, como lo hacían los caranquis y los incas. Nuestra chacra de maíz morado, papas orgánicas (un trueque por miel de abejas), vainita amarilla, jícama, puerros, camote y flores va muy bien. No hay plagas que nos sorprendan.

La Luna se siguió al pie de la letra en el cielo, porque sembramos en cuarto creciente el maíz y en cuarto menguante las papas, porque tuvimos suerte con el agua en cuarto menguante pero también porque planeamos el riego en cada cambio de luna.

Alma Calenda también nos recuerda cuándo y cómo cuidar nuestra salud. Hemos olvidado lo que decían los abuelos y abuelas, por ejemplo, mi tía Carmelita me instruyó sobre el corte de cabello y la atención a ciertos días de cuidado al cuerpo; mi madre me habló de la siembra con la luna cuando regaba sus plantas en el jardín y yo era apenas una niña. La Luna ha estado ahí, misteriosa y presente siempre en mi vida, pero apenas en el año 2015 comencé la tarea de desentrañar los ciclos lunares mediante la referencia de un curso con Jairo Restrepo Rivera en Argentina, y su libro «La Luna, el sol nocturno en los trópicos y su influencia en la agricultura». Desde ese momento, que marcó un hito en mi vida, he registrado cada señal en el aire, los sapos cantando, el sonido de los pájaros, el aroma del suelo, los días de eclosión de huevos en el gallinero, mi cuerpo, mi cabello, la piel… Señales de la Luna que podemos desentrañar si observamos atentos.

La luna de Alma Calenda de julio nos marca el tiempo de siembra de todo tipo de vegetales y verduras, y también el momento de descanso de la chacra. NO es un buen mes para sembrar el maíz, la papa, la jícama, la yuca, el camote, el frejol y el sambo. Los antiguos dejaban la tierra en barbecho, El Inti mejorará el clima en septiembre para la chakra, y mientras tanto la Luna nos ayudará en el cultivo de nuestra comida orgánica para los próximos seis meses.

Deseo sinceramente que este acompañamiento dure todo el mes de julio, al mirar cómo asciende la abuela en el cielo nocturno. La podemos acompañar en el eclipse penumbral del 5 de julio que será visible en toda América. Dicen que no es buen augurio un eclipse, lo que aseguro es que el clima variará lo suficiente para que «paramee» en julio, y si tenemos buena cobertura (sin dejar el suelo pelado), buen abono (bocashi de preferencia) y ponemos atención a las señales de nuestro cultivo, habrá rábanos y lechugas para cosechar a los veinte y ocho días.

Buen tiempo y buena mar, desde este rincón del océano cósmico.

Ajumbuela, San Miguel de Urcuquí, Imbabura, 30 de junio de 2020

2. Estructura y función de nuestro sistema inmunológico

 

Carlos Álvarez Unda – Finca Permacultural Shungo Tola  – Proyecto: “Sistema Integral de Salud Preventiva”

Por el lapso de millones de años de evolución, el organismo humano ha desarrollado poderosos sistemas y ejércitos de protección en respuesta defensiva y ofensiva, ante la agresión externa e interna de agentes o sustancias tóxicas. Fortalezas y maquinaria de combate, que garantizan la sobrevivencia y continuidad de la especie.

Nuestro Sistema Inmune (Si) está formado por órganos como el timo y la médula ósea, allí nacen huestes celulares inmunes y actúan a través del bazo y ganglios linfáticos; también hay una gran cantidad de tejidos linfoides de defensa y barreras biológicas naturales de bloqueo asociadas a la saliva, boca, faringe, amígdalas, piel, mucosas gástrica, intestinal y pulmonar; hay un amplio espectro de glóbulos blancos, verdaderos ejércitos y soldados celulares de combate presentes en la sangre, como neutrófilos, eosinófilos, basófilos, linfocitos, monocitos macrófagos, formando líneas de defensa, anticuerpos y sustancias tóxicas de respuestas inmune.

Todos los sistemas de nuestro organismo, el respiratorio, digestivo, circulatorio, linfático, óseo, muscular, nervioso, tegumentario, están diseñados y revestidos con arsenales inmunológicos; ejercen incluso ciertas funciones inmunitarias. El (Si) actúa concomitantemente, en paralelo al despliegue de funciones fisiológico metabólicas de todos los sistemas, órganos, tejidos y células. Está diseñado para dar respuesta general inmediata y en desarrollo, respuestas específicas desde estudios inteligentes del estado de situación del conflicto y la naturaleza del agente agresor. Depuraciones de nuestro organismo, así como depuraciones asistidas, tienen un rol relevante en el (Si).

Parte consustancial en el (Si), es el subsistema microbiológico bacteriano benéfico existente en todo nuestro organismo. Hay 10 veces más microbiología que células en nuestro cuerpo (100 billones por 10 billones), desempeñando funciones vitales, metabólicas, inmunológicas. Vivimos en simbiosis mutualista con billones de microbios. La fortaleza de nuestra salud está anclada y depende de la salud integral de nuestra flora intestinal.

Somos una entidad electro-bio-química con funciones fisiológico metabólicas, que se activan desde una base estructural de minerales. Todo ser vivo, incluido el humano, en rigor, es una estructura de minerales animados. La carencia o exceso de uno u otro mineral deviene en debilitamiento de nuestro (Si) y se expresa en diversas patologías.

Somos además, una vital integridad de cuerpo, mente y espíritu interdependiente de un contexto familiar y social. Impactos negativos en nuestra esfera emocional sensible, incluido el estrés, debilitan nuestro (Si). El 95% de enfermedades están, según estudios, asociadas a temas emocionales, no siendo necesariamente causantes de ellas.

La calidad de nuestro sueño incide directamente en la capacidad y habilidad de regeneración de órganos, tejidos, células desgastados en el día, pasando el sistema nervioso activo a su función pasiva durante el sueño, para lo cual requiere materia prima de reparación. Un sueño no reparador reduce el (Si)y nuestro potencial energético por deficiencias en la reparación, afectando por ende nuestra salud.

Nuestro cuerpo está diseñado anatómica y fisiológicamente para estar en vigilia móvil permanente. Su anatomía funcional no ha cambiado en millones de años desde la hominización. El sedentarismo e inmovilidad extrema modernos o paro forzoso en una silla de escritorio, inactiva y debilita nuestro SI, impactando negativamente en la salud.

Debilitamos nuestro sistema inmune vía ingestión habitual de “alimentos” imbuidos de tóxicos y por no cumplir requisitos nutricionales en macro y micronutrientes, por la calidad del aire que respiramos, por ingreso de toxinas al torrente sanguíneo vía nuestra piel, por impactos negativos en la esfera psíquico-emocional. Así, un (Si) débil no cumple un rol protector al organismo en sus funciones fisiológico metabólicas. Por el contrario, presta condiciones ideales para la colonización de virus, bacterias, hongos y patologías diversas. La robustez del (Si), marca la diferencia entre salud y enfermedad.

Resumiendo: varios frentes conforman nuestro sistema inmunológico, sobre los cuales vamos a actuar e incidir fortaleciéndolos. a) El frente inmunológico asociado a las funciones, fisiología y metabolismo de nuestros sistemas, órganos, tejidos, células. b) El frente microbiológico benéfico de nuestro organismo. c) El frente de micronutrientes minerales, vitaminas, aminoácidos, oligoelementos, que deben estar presentes, en proporciones adecuadas. d) El frente de nuestra salud mental, inmersa en bio-ambientes sanos, creativos, incidente directo en la calidad del sistema inmune y en la de nuestro equilibrio. e) El frente de motricidad, motilidad y movilidad cardiovascular integral, refuerzo contundente para robustecer el (Si) y nuestra salud.

Todos forman la integración sistémica de inmunidad, en defensa y protección del organismo. La relación salud-enfermedad no se puede entender fuera del estado de situación en que se halla nuestro (SI) al momento de un impacto-afección. Por ello vemos salir invictos con medidas no convencionales a pacientes de un cáncer, o podemos ver un 97% de contagios por el virus COVID-19, de ellos un 80% asintomático, que lo sobrevive. Los voceros de la pandemia se reducen a contabilizar y a especular en torno al 3% de decesos, nosotros contabilicemos al 97% de vivos,  auscultemos su por qué, extraigamos enseñanzas claves para la vida. La asistencia médica externa enfrenta emergencias. ¡Trabajemos en el destino de nuestra salud preventiva!.

 

NOTA:En próximas entregas plantearemos alternativas naturales sustentadas en una conjugación de conocimientos sobre medicina ancestral y alternativa, contrastadas con estudios y datos científicos de prestigiosos institutos de investigación médica regenerativa, sobre cómo y desde qué áreas esenciales fortalecer el (Si), escudo protector interno a partir de los 5 frentes planteados. Hoy es imprescindible este abordaje al entrar a una fase compleja de distanciamiento activo. Si el COVID-19 llega, que nos encuentre con un (SI) robusto. ¡Sobrepasarlo y salir invictos, así como también de toda potencial patología, es el objetivo de la vida que nos habita!

Reproduce bacterias benéficas para el huerto y tu salud: lactobacilos

Un huerto lleno de vida y de salud tiene un volumen importante de estos microorganismos asombrosos, que mantienen el equilibrio en la flora bacteriana del suelo.

Las bacterias ácido lácticas son micro organismos benéficos, desinfectantes de espacios, lugares, seres humanos y huertos. En muchos casos se emplean con la intención de sanitizar desagües, son muy útiles para limpiar lugares contaminados con bacterias y virus.

LACTOBACILOS Y FLORA INTESTINAL: EL SUELO Y NOSOTROS

Estos microorganismos también están en tu cuerpo. Al igual que el suelo, tu flora intestinal contiene lactobacilos en gran cantidad y si está sana, este ejército microscópico te prevendrá de muchas enfermedades manteniendo un equilibrio saludable en tu sistema. Se ha llegado a establecer que un cuarto del peso corporal se debe a nuestra microbiología, y gran parte de ella contiene lactobacilos de todo tipo.

Las bacteriocinas que producen han sido intensamente estudiadas por su actividad antimicrobiana contra bacterias patógenas tales como Listeria, Monocytogenes, Staphylococcus aureus, Bacillus cereus, Clostridium botulinum y Salmonella, entre otras.

Las bacterias ácido lácticas desempeñan un papel importante en los procesos de fermentación, también son muy utilizadas en la industria alimentaria no solamente por su habilidad de acidificar y preservar alimentos de hongos y otros bacilos, sino también porque actúan sobre la textura, sabor, olor y desarrollo de aromas en los alimentos fermentados. Es de amplio conocimiento actualmente, que éstos alimentos son fuente de salud y vitalidad pues aportan lactobacilos a la flora microbiana del organismo.

El suelo es un organismo muy parecido a la piel y mucosas de todos nosotros; esto es así porque en realidad, de ahí venimos y en algún momento este regazo será la última morada. Cuando se ponen químicos en el huerto, sus bacterias ácido lácticas son eliminadas dejando esta piel sin protección frente a depredadores y plagas. Nuestro objetivo principal al cultivar es lograr que  éstas se multipliquen, y en asociación con microorganismos favorables, pongan a disposición de las plantas todos los nutrientes y minerales, que luego llegarán a nuestro sistema a través del alimento.

MATERIALES QUE NECESITAS:

  • Dos tarros de cristal con tapa hermética.
  • Jarra medidora de un litro.
  • Filtro de café o colador metálico fino.
  • Cuchara o paleta de madera.
  • Leche fresca*.
  • Arroz*.
  • Salvado de arroz.*
  • Melaza o panela.*
  • Agua de lluvia o sin cloro.

*Estos ingredientes pueden adaptarse; por ejemplo, el arroz integral es recomendable pero funciona con arroz blanco. La leche de funda, lo más fresca posible, puede servir.

*Si no tienes salvado, deja en reposo un día más el arroz.

*La melaza es mejor opción pero puedes usar panela.

Recuerda que quieres reproducir microorganismos naturales y sucumben a los químicos, preservantes y otros aditivos que se añaden al azúcar blanco, arroz blanco, leche muy procesada. (Los preservantes de los alimentos también actúan contra tu flora intestinal).

PROCEDIMIENTO PARA LA REPRODUCCIÓN DE BACTERIAS ÁCIDO LÁCTICAS

1º.- Coloca en remojo una taza de arroz con dos litros de agua (sin cloro). Tapa el bote con una tela limpia, sujétala y deja reposar a una temperatura entre 16 y 22º C, por 24 horas.

2º.- Transcurrido el tiempo de reposo, cuela el agua de arroz y añade 100 gr de salvado de arroz o pulimento de arroz. Vuelve a tapar y deja reposar a temperatura ambiente, igual que el paso 1º. Si no consigues el salvado omite este paso y deja un día más el arroz en reposo. Una vez pasado el tiempo de reposo, cuela y reserva el líquido. 

3º.- Prepara un frasco de cristal (de preferencia, 2 litros), coloca un litro de leche fresca y añade 300ml de agua de arroz anteriormente creada (una taza). Deja reposar a temperatura ambiente por un periodo de 24h. o hasta que la leche se cuaje: verás separada una cuajada, del líquido donde se encuentran los lactobacilos.

4º.- Con una cuchara o jeringuilla extrae y separa el líquido, reserva en el refrigerador. Puedes mantener las bacterias en estado de letargo durante tres meses, para que realices las siguientes diluciones:

MULTIPLICACIÓN DE LAS BACTERIAS ÁCIDO LÁCTICAS

Toma una taza de este preparado y mezcla con una taza de melaza en cinco litros de agua, cubre con una tela, asegura con una liga y guarda por 24h. en lugar fresco y seco.

Toma una taza de esta última dilución y mezcla en 20 litros de agua, tendrás una buena cantidad de microorganismos para llevar la vida sana al huerto.

No puedes verlas, pero las bacterias ácido lácticas se habrán reproducido por millones gracias a la melaza y continuarán en ese proceso si las animas con otra dosis.

APLICACIÓN EN EL HUERTO

Coloca una dilución de los lactobacilos en una bomba o rociador y aplica en hojas y tallos. Riega, colocando en el suelo un litro por planta grande o árbol y una taza por hortalizas o verduras. Aplica cuando los plantines hayan brotado, rocía el suelo luego de colocar las semillas, también en la tomatera si ves ataque de áfidos, estas bacterias los atrapan y ahogan. Si hay plagas aplica una vez por semana, en cuarto creciente, y en cuarto menguante, alguno de los días que te sugiero en el calendario Alma Calenda Permacultural.

CALENDARIO ABRIL 2020

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Haz probióticos y chukrut

Una querida amiga me consulta sobre la producción de probióticos para mejorar las funciones del sistema digestivo. Confiesa que los traía del extranjero. Me sorprendo. Todos podemos hacer probióticos saludables para el organismo, como por ejemplo el chuckut, excelente alimento fermentado, colonizado por estos importantes microorganismos eficientes que conocemos como probióticos o favorecedores de la vida.

No puedo dejar de admirar a las bacterias. Ellas nos curan, ellas nos enferman, si faltan podemos tener problemas graves desde el nacimiento, como el autismo. Se ha demostrado que curando el intestino de bacterias nocivas y colonizando con probióticos, esta enfermedad puede mejorar mucho.  Se propone que la restauración de un correcto equilibrio microbiano podría aliviar algunos de los síntomas conductuales típicos del autismo.

Propiedades de los probióticos: chukrut o col fermentada

  • Contiene ácido láctico, de gran importancia para las bacterias que tenemos en el intestino y estómago, favoreciendo las digestiones y la absorción de nutrientes.
  • Ayuda a eliminar o mejorar los síntomas y las alergias.
  • Su gran aporte en enzimas beneficia al hígado y al páncreas.
  • Favorece el buen estado de la piel y las mucosas.
  • Tiene efecto remineralizador sobre el organismo.
  • Nos aporta grandes cantidades de vitamina C, que favorece la absorción de otras vitaminas y minerales.
  • El chucrut es muy útil y efectivo para combatir los gases que se generan durante la digestión así como la hinchazón.
  • Recomendado para personas que han estado medicadas con antibiótico.
  • Ejerce un importante efecto depurativo sobre el organismo.
  • Muy beneficioso para personas con ácido úrico y que tienden a retener líquido.

Receta:

  • Una col blanca o col morada grande.
  • 18 gramos de sal marina, un cuarto de taza aproximadamente.
  • Una cucharadita de comino.
  • Una cucharadita de semillas de hinojo.

Procedimiento:

Mezcla perfectamente los ingredientes y amasa la col con manos limpias durante una hora. Notarás que exuda líquido que se hará cada vez más abundante. Envasa en frascos de vidrio y déjalos medio abiertos sobre un plato hondo durante ocho días hasta que se produzca la fermentación, evidenciada en una actividad burbujeante al interior de los frascos y el derramamiento constante de un poco de líquido.

¡Listo! Ya tienes chukrut. Esta receta nos la pasó una voluntaria residente en Dinamarca, de origen malasio. Gracias Karen por tu aporte.

 

 

 

Vino de romero para mejorar la memoria

En la sierra norte de Ecuador se cultivan deliciosas uvas negras, pequeñas y dulces, que sirven de maravilla para hacer este vino que aprovecha las propiedades del romero sobre la memoria y la salud general, por lo cual bien vale la pena intentarlo. La preparación pasa por un proceso de fermentación que genera un mínimo grado de alcohol y resulta rico en vitaminas y antioxidantes.

¿Qué necesitas?

  • Una libra de uvas negras del norte de Ecuador.
  • Un puñado de retoños de romero. Busca y corta solo los brotes más tiernos en las puntas de las ramas.

¿Cómo se hace?

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Muele en la piedra, las uvas con cáscaras y semillas, junto a los brotes tiernos de romero, hasta que tengas un líquido morado lleno de taninos saludables.

Envasa el resultado en un frasco de vidrio y tapa. Notarás un ligero proceso de fermentación que madurará en cuatro días. Destapa a diario para evitar que el frasco estalle por la presión.

Al quinto día, pasa el frasco por baño maría para sellarlo al vacío, si quieres guardarlo por un año sin refrigeración.

¡Este vino está listo! Toma una cucharada en ayunas todos los días y refrigera una vez abierto. Las vecinas del campo lo dan a sus hijos pequeños antes de ir a la escuela, aseguran que mejora su rendimiento en el aula y su atención.

Amaranto en tu huerto

El amaranto es nativo de Ecuador, Perú, Bolivia y México. Incluso en las ciudades es posible que lo encuentres como mala hierba creciendo en las veredas, y podrías usar sus hojas para hacer una rica sopa con los bledos, como se conoce a los brotes tiernos del amaranto silvestre.

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Hace mil años domesticamos este cereal maravilloso y lo convertimos en la planta de flores gigantes que hoy podemos cultivar y cosechar. Necesitas un espacio relativamente pequeño, de tres metros por tres, para poner la diminuta semilla que tiene enormes propiedades nutritivas y medicinales

Rico en minerales. Contiene lisina (aminoácido de alto valor biológico), el cual ayuda a la memoria, inteligencia y alto aprendizaje.                                                                                          Bajo en grasas. El amaranto es un producto dietético. Sus extractos son utilizados para elaborar mayonesa y aderezos light.
Fuente saludable de carbohidratos. Te proporciona energía sin subirte de peso. Sirve como fibra dietética y laxante. Es 100% digestivo.
Proteínas. Es una fuente natural de estos nutrientes y está a la par de las propiedades de la leche y  posee el doble de proteínas que el arroz.
Es auxiliar para erradicar el cáncer de colon y colesterol malo.

¿Cómo cultivar y cosechar el amaranto?

Esta planta tan especial puede ser muy común en el huerto, al menos en la sierra, ya que está adaptada a los climas andinos y al tipo de suelo que comúnmente tenemos en el jardín. Se siembra directamente en el terreno abonado, regando «al boleo» las diminutas semillas que se convertirán en arbustos de dos metros de alto. No tienes que cubrir el suelo luego de lanzar las poderosas simientes que germinarán en dos semanas.

Necesitan buen sustrato y agua en abundancia para crecer. Luego de cuatro meses, las flores tomarán un color rojo intenso y en el lapso de un mes se empezarán a secar. Es el momento de cortarlas y dejar que completen su ciclo en un ambiente seco, sobre papel limpio, al abrigo del sol.

¡Finalmente a sacudir! El amaranto caerá y estará listo para que lo consumas en deliciosas preparaciones saludables.

Te sorprenderá saber que puedes cultivar amaranto desde las semillas si lo compras para comer en un almacén de productos orgánicos y no ha sido procesado. ¡Su potencial de vitalidad es de cinco años al menos! Has una prueba de germinación colocándolas entre algodones húmedos durante cinco días, si brotan podrás pasarlas directamente al lugar más soleado de tu jardín.

NUESTRO AMARANTO

 

Detox de la finca, recetas saludables con clorofila

Por la mañana, nada mejor que una buena dosis de vitaminas y minerales verdes y crudos, junto a un jugo de fruta con antioxidantes.

El Detox mejora la digestión y desintoxica el cuerpo de químicos e incluso metales pesados.  Lo llevó a la finca una querida voluntaria crudívora, quién nos enseñó la forma más adecuada para aprovechar la gran cantidad de verdes comestibles orgánicos de la finca.

Empezando por la alfalfa, con sus brotes verdes deliciosos, es muy recomendable mezclarla con mora o con manzana. Añade kale, acelga roja, una pizca de flores de mostaza y tendrás una bebida nutritiva inigualable. Licua la preparación con un poco de panela o stevia y listo.

Debes beberla dentro de los cinco minutos siguientes a su elaboración pues la clorofila se oxida rápidamente y pierde sus propiedades para mejorar la calidad de tu sangre.

 

Papa chaucha y mashua, dos cultivos ancestrales

Tu soberanía alimentaria requiere una gran variedad de cultivos. Tan importante como sembrar lechugas, tomates, nabos, rúcula, y más plantas de ciclo corto, es tener algunas variedades que han alimentado a nuestros abuelos por más de siete generaciones. Nos referimos a las plantas ancestrales como el maíz, la quinua, la mashua, el amaranto y la papa nativa de cada lugar. Todas ellas tienen muchas vitaminas, minerales, antioxidantes en cantidad y son fuente de salud para la familia.

 ¿Cómo cultivar mashua y papa chaucha?

Necesitas una planta madre en los dos casos, sin embargo, una vez que hagas germinar una planta tendrás muchas para un largo tiempo, mientras sigas cultivándolas. El mejor lugar para adquirir una es en los mercados populares de Ecuador y también en tiendas de productos orgánicos, cada vez son más apreciadas por sus múltiples cualidades.

La mashua es una planta familia de la capuchina, de flores comestibles, y el tubérculo es similar a la papa. Tiene varios colores que se derivan de antioxidantes de la planta, entre los cuales se destacan el amarillo y el morado oscuro, este último, el más apetecido por sus propiedades antibióticas.

La papa chaucha, familia del tomate, es una variedad muy apreciada en las comunidades indígenas por sus cualidades curativas, tiene colores intensos oscuros y amarillos, una variedad apetecida como medicina es la Yanashungo o corazón negro. A diferencia de la papa chola, de uso extremadamente común, no necesita químicos ni se fumiga; requiere condiciones mínimas de limpieza de malezas, y suficiente humedad. La papa chola es una de las variedades más fumigadas por la industria química, de modo que es un veneno que se debería evitar.

Deja brotar hijuelos

Guarda las chauchas y mashuas en un lugar oscuro, cada grupo por separado; recomiendo una bolsa de plástico negro a medio cerrar. Evita la humedad pues las plantas madres deben estar bien secas. En dos semanas tendrás hijuelos verdes saliendo por todos sus ojos.

Siembra a una distancia de 50cm, en grupos. Las papas y mashuas pueden convivir en el mismo espacio pero prefieren formar un racimo por separado.

Necesitan más o menos el tiempo tiempo, de cinco a seis meses, para prosperar. Como plantas compañeras van muy bien la manzanilla y el culantro.

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Tomillo para cuidar tu energía vital y sistema inmunológico

Tomillo o ThimoEs sumamente recomendable sembrar tomillo, de thimus en latín,  nombre asociado a la glándula del timo, cuya energía vital se mantiene o cura con esta planta según el griego Teofrasto en su libro Historia Plantarum. Lo hace gracias a que mejora el sistema inmunológico, tanto de las personas como de las viviendas; por eso se usaba como incienso en la Edad Media, sobre todo en época de enfermedades y graves epidemias de salud pública. Aún hace poco tiempo nunca faltaba en la despensa, y en casos de debilidad o fatiga, las abuelas recetaban tomillo a diario por nueve días. Durante el verano el problema más grave que tenemos es la falta de agua; sin embargo, con el método de cobertura permanente o mulch es posible mantener cultivos como el tomillo sin riego por casi un mes y aún así, guardar humedad suficiente en el suelo para esta planta de origen europeo y clima seco.

Así se cultiva:

La mejor forma para iniciar este cultivo es obtener el tomillo a partir de una planta madre en algún vivero de confianza, que luego se reproducirá por esquejes o bien, separando una parte de su raíz para sembrar hijuelos en otro lado. Cuando las plantas crezcan se obtendrán semillas esperando con paciencia que se sequen bien sus flores. Cosecharás  unas diminutas bolitas negras que puedes germinar en buen sustrato, con ambiente cálido y húmedo. Es un excelente cultivo para macetas grandes y vivirá feliz en asociación con una planta de clavel. No olvides cubrir bien el cultivo con rastrojo seco de cualquier tipo una vez que hayas regado para mantener la humedad de la tierra. Puedes usar paja, hojas y si no hay, hasta una alfombra vieja, cartón o papel, son adecuados para no dejar el suelo descubierto.

Así se usa:

Como condimento: El tomillo es una hierba medicinal y aromática muy buena para condimentar y curar todo tipo de carnes. Se puede usar en sopas y guisos de varias clases, tomando la planta fresca o bien cuando se ha secado a la sombra durante dos semanas. Se usa una pequeña cantidad, apenas el equivalente a media cucharadita, pues tanto su aroma como el sabor son preponderantes. Hace una buena combinación, además de saludable, con el romero y la albahaca.

En incienso purificador para la casa: deja secar un manojo de tomillo en un lugar freso y seco, coloca la planta boca abajo para que los aceites esenciales se concentren en las hojas. Puedes añadir romero, albahaca y salvia con la misma intención. Después de diez días prepara un atado ajustado, en todo el cuerpo del incienso, con hilo de algodón, y enciéndelo desde la parte superior usando carbón o palo santo. Lleva el incienso a los lugares que quieras purificar o limpiar. Es importante que el atado sea firme para que las plantas se quemen lentamente.

incienso de tomillo

En infusión: coloca media cucharadita de tomillo fresco o seco en dos tazas de agua que ha hervido y apaga el fuego. Deja reposar por cinco minutos y bebe la infusión por la mañana durante nueve días.

En conservas: es excelente para usarlo como condimento liberando a la vez sus aceites esenciales en combinación con chiles o ají, cebollas cortadas en trozos, zanahorias y pimientos.

Prepara un vinagre suave:

  • dos tazas de vinagre blanco de frutas
  • una taza de agua
  • una cucharada de sal marina
  • una cucharadita de azúcar morena o panela
  • una ramita de tomillo
  • un saquito de especias: pimienta de olor, un clavo, un anis estrellado,                           una hoja de laurel

Coloca los vegetales a hervir en la mezcla durante cinco minutos, como máximo. Retira del fuego y llena un frasco de conservas limpio con tapa hermética, acomodando a tu gusto las verduras en su interior. Luego, añade el vinagre hirviendo hasta el borde. Tapa y voltea el frasco para esterilizarlo. ¡Listo! En un mes disfrutarás de la esencia de tomillo y deliciosas  conservas.

En tintura: el tomillo en esta forma es muy fuerte por lo cual bastará una gota sobre la piel para curar una herida, por ejemplo, o bien tomarla diluida en una taza de agua tibia por la noche para aliviar los síntomas de la gripe o llamar al sueño.

  • 80 gramos de planta de tomillo fresca
  • una taza de alcohol etílico o vodka
  • una botella oscura con tapa y capacidad de 250ml

Corta el tomillo en trozos pequeños y colócalo en la botella presionando bien hasta llenarla. Completa con la taza de alcohol etílico o vodka, cierra bien y conserva en un lugar oscuro y seco por un mes. Luego, filtra la mezcla que estará lista para usar.

En miel de abeja: coloca dos o tres ramas de tomillo en un frasco de vidrio de 120ml aproximadamente. Llénalo con miel de abeja fresca y cierra herméticamente. Deja reposar el frasco en un lugar fresco y seco hasta que la miel se solidifique, es decir, por un mes. Toma esta miel de tomillo en una infusión. Según Hipócrates, es una buena cura para problemas bronquiales.

 

 

 

Achogchas del huerto, dos recetas deliciosas

Esta planta ancestral originaria de los Andes (achocchas, achojchas, caiguas) puede cultivarse en climas templados o cálidos, con suelos bien drenados y abundante agua.

Es una curcubitácea y alimento de muchos nutrientes como betacarotenos que protegen la piel y los tejidos blandos, también aporta gran cantidad de hierro, calcio, fósforo y vitaminas en la dieta, además de abundante fibra y agua. Las abuelas preparaban especialmente un locro de achogcha con papas y abundante ají de zambo, una verdadera delicia que todavía se conoce en el campo.

En la provincia de Imbabura, Ecuador, donde nos encontramos, se da maravillosamente enredada en árboles de cereza y formalmente, crece sobre estructuras de carrizo que les proveemos para que se sujeten.

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Prepáralas de la siguiente manera:

Córtalas en el extremo del tallo para extraer las semillas, negras y brillantes, que una vez secas crecerán rápidamente en tierra fértil. Pueden tener agua dentro si están muy tiernas, de modo que habrá que tener cuidado al abrirlas para no perder los valiosos jugos llenos de minerales.

Cuécelas al vapor, de preferencia, para elaborar esta receta de achogchas rellenas con arroz integral y hortalizas del huerto.

Receta de achogchas rellenas con arroz integral y hortalizas del huerto

Ingredientes:

  • diez achogchas
  • una taza de arroz integral
  • 1 cucharadita de sal marina
  • dos cucharadas de un buen aceite vegetal, oliva o girasol.
  • tres zanahorias cocidas de tamaño medio
  • una taza de arvejas cocidas
  • una taza de garbanzos cocidos
  • 1/4 de cucharadita de achiote

Hazlo así:

  1. Corta las achogchas y limpia el interior extrayendo las semillas.
  2. Cuécelas al vapor durante cinco minutos contados desde el primer hervor. Si no tienes una olla con agujeros o rejilla que se pueda colocar sobre un cazo con agua, sancocha ligeramente las achogchas en muy poco líquido hasta que estén suaves.
  3. Prepara el arroz integral con todos los ingredientes, cuatro tazas de agua, sal, aceite y achiote; deja cocer por 45 minutos a una hora en fuego suave, en una olla de conservas o con doble fondo, sin tapa.
  4. Rellena las achogchas con el arroz integral una vez que estén tibias.
  5. Disfrútalas así o bien, coloca queso rallado y gratina al horno hasta que se derrita.

Achocchas del huerto

¿Qué hacer con las semillas?

Si te gustó esta receta, cultiva tus propias achogchas para que no las vuelvas a comprar nunca más.

Hazlo así:

  1. Lava las semillas en agua fresca sin cloro, en un colador.
  2. Escurre bien y deja las semillas sobre una servilleta blanca de papel para cocina.
  3. Cubre con otra servilleta igual y presiona ligeramente de modo que escurra toda el agua.
  4. Cambia una de las servilletas y dobla por la mitad el «paquete de semillas». Guárdalo en un lugar fresco y seco.
  5. Dentro de quince días obsérvalas, si no se han partido, si están sanas, sin moho, se encontrarán listas para sembrar.
  6. Siembra cada semilla en un sustrato bien abonado, en maceta grande si tienes un huerto urbano. Busca un lugar calentito con un poco de sombra.
  7. Riega todos los días hasta humedecer la tierra, si hace falta. Observa que no haya sequedad. La semilla brotará en diez días.
  8. Coloca un tutor a la planta por donde pueda ascender con las guías que empezarán a brotar y buscar camino casi inmediatamente.

Tendrás achogchas en cuatro meses si riegas bien y proteges a las plantas del viento. Crecen estupendamente bajo un árbol, en cultivos de maíz de la chacra andina, cercos vivos comestibles y huertos verticales, así como en esta maceta con tutor, que recomiendo para el balcón o terraza.

Conservas de chiles o ají.

Una vez que hemos alcanzado un huerto autoabastecido de manera constante es indispensable pensar en conservar los excedentes para disfrutarlos en épocas de escasez o por el hecho de apreciar su belleza, resulta muy bonito ver la cantidad de colores y variedades que además, nos alimentan.  Los fermentos son una fuente de salud al reproducir bacterias benéficas para el organismo. Las conservas biofermentadas se han empleado desde la antigüedad para mantener las propiedades de las cosechas, pueden clasificarse en general por cinco formas: en aceite, en vinagre, en sal, en azúcar o miel y en una combinación de todos los procesos.

conservas shungo 2

Los prebióticos son alimentos que mejoran la función intestinal y preparan el camino para la colonización de microorganismos benéficos, que se multiplican en los fermentos de las conservas por un largo tiempo.

A continuación, una receta sencilla de ajíes en vinagre suave que elaboramos con excedentes de la finca, usando una mezcla de chiles mexicanos jalapeños y serranos bien maduros.

Conservas de chiles o ají:

  • Tres partes de vinagre.
  • Una parte de agua.
  • Azucar morena o panela.
  • Sal marina al gusto. Depende de cómo te gustaría, si un poco dulce o una conserva  más salada.
  • Ajíes o chiles de distinto tipo, rojos y maduros hasta cubrir el líquido, cortados con sus tallos verdes.
  • Un saquito de tul con especias: pimienta dulce, anís estrellado, clavo (con cautela) una rama de tomillo, hojas de albahaca fresca o seca, hojas de laurel.

Hazlo así:

  1. Cocina a fuego lento desde que de un hervor, durante cinco minutos aproximadamente, con el saquito de hierbas amarrado en un asa de la olla de conservas (acero inoxidable, con doble fondo).
  2. Coloca los ajíes en un frasco de conservas con tapa hermética y sello de vacío, sin el vinagre. Adorna el frasco con el contenido del saquito de hierbas decorando a tu gusto.
  3. Vierte el vinagre hirviendo poco a poco hasta el límite extremo superior del frasco.
  4. Cierra la tapa con fuerza y coloca el frasco «de cabeza», para que la tapa se esterilice. En una hora voltea, es posible que el vacío se haga en ese momento o bien, que llegue cuando el frasco se enfríe.
  5. Guarda durante un mes en la despensa antes de consumir. Esta conserva se mantiene bien durante un año, al menos.

conservas shungo ají

Las flores, delicioso y nutritivo alimento

Así es, no solo las abejas se alimentan de su polen, también podemos añadir flores al desayuno con una rica mezcla de frutas del huerto. Los delicados pétalos del mastuerzo,  las caléndulas, los coloridos pensamientos son deliciosos con unas gotas de miel de abeja pura. No en vano los pueblos ancestrales añadían flores en su dieta, por ejemplo en México aún hoy se preparan deliciosas quesadillas de flor de calabaza. Las flores aportan a la dieta vitaminas A-B-C-D-K, proteínas y aminoácidos. Se pueden cultivar desde semillas y luego multiplicar en el vivero, con buen abono, separando hijuelos de las plantas más grandes. Jamás se las debe comer si han sido fumigadas o crecen en ambientes contaminados.

Flores en baja