Una casita hecha a mano

El trabajo de bioconstrucción se ha centrado en la restauración y ampliación de dos casas de tapial de 1960, que tras cincuenta y seis años de seguir en pie sin mantenimiento se declararon como ruinas.

Empezamos por la casita Girasol en el extremo noreste de la propiedad.

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La primera parte de la remodelación cambió las ruinas en una casita habitable con nuevas ventanas, muros y techos de plástico reciclado. Pintamos las paredes con pigmentos naturales, cal, baba de nopal y sal marina. Las vigas y cielo raso se recuperaron en lo posible, y abrimos ventanas pues no existían, salvo en el frente.

Se empleó la misma tierra de tapial de un antiguo muro de la finca para trabajar. Todos los materiales son caña guadua, barro, bahareque, madera plástica y planchas de plástico reciclado, piedra y madera de pallets. Se usaron cemento y piedra para reforzar los cimientos de la casa y pisos, así como de base en las trampas de grasa de los biofiltros de aguas grises y para la conexión con el biodigestor de aguas negras de la comunidad de Ajumbuela.

colocación de la flauta de riego

Al concluir la remodelación de “Girasol” con nuevas ventanas que se abrieron, techos y pisos de plástico reciclado, se construyó un estudio de bahareque en dos plantas, al que llamamos “Pillpintu”. La base ha sido la estructura de tapial con sesenta centímetros de ancho, que se levantó a partir de los cimientos hallados en la reconstrucción de la antigua cocina.

biofiltro de la cocina

La nueva estructura alberga una sala con chimenea de barro cocido; y en la segunda planta, una amplia habitación con vista espectacular de la ceja de bosque de Chachimbiro. También construimos una estufa eficiente, un horno de barro de doble combustión y sistema de agua caliente solar.

En el 2019 remediaremos la casita “Ajumbuela”, que será un eco-lodge independiente con capacidad para ocho personas.

bioconstrucción shungo copia

 

Actualmente la Casa de Intercambio de Saberes es una pequeña posada con capacidad para seis o siete personas, con una habitación de dos camas de plaza y media, una habitación para parejas con una cama de dos plazas y media, una salita con un sofá cama de dos plazas y otro de una plaza, baño compartido que va a un biodigestor, un aula, comedor y biblioteca de permacultura.

 

 

4 comentarios en “Una casita hecha a mano

  1. Muchas pero muchas felicidades Doris, es un trabajo intenso y enriquecedor. Si alguna vez visitamos Quito seguro que visitare la granja.

    • Que bueno coincidir en el interés e importancia de cuidar la Tierra y la salud estimada amiga. Podemos enseñarle a hacer su propia casa, somos un centro de enseñanza de permacultura con bioconstrucción. Puede alojarse en nuestra casa cuando quiera, para vivir la experiencia.

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