Diseña un huerto y cambia tu estilo de vida con la Permacultura

Si vemos a nuestro huerto como un organismo vivo o un ecosistema en constante construcción, y a la vez tratamos de interpretar los deseos de la Madre Naturaleza, vamos a diseñar nuestros espacios de habitat y siembra para que Ella actúe de la manera más productiva y a la vez, más regenerativa posible.

Como permacultores aplicados trataremos de hacer lo menos y dejaremos todo en sus manos. Ella puede con eso y mucho más, pero: ¿Tiene agua con para mantener hidratados los cultivos? ¿Hay materia orgánica suficiente que se autosustenta como en un bosque? ¿Hay en la tierra muchos microorganismos que entreguen minerales a las plantas? ¿Puede regenerarse el ecosistema sin nuestra ayuda?

Cuando le entreguemos las condiciones suficientes para responder afirmativamente a estos requerimientos, la Pachamama hará maravillas.

Pero todo lo tenemos que proveer nosotros, en principio, como arquitectos y arquitectas de un estilo de vida distinto, logrando que nuestro diseño permacultural dure décadas, cientos y quizás mil años. Así diseñaron los incas y los habitantes de Quito milenario; reproducir tal cosa será dificil pero a mínima escala, una buena cama de cultivo de doble excavación puede darnos comida por tres años y un estanque bien sembrado y en equilibrio, vive solo sobre los veinte años. 

A veces se hace necesaria la filosofía de estas acciones para fundamentarlas, entonces siempre acudo al espíritu de Masanobu Fukuoka, quién observó cómo crece y se desarrolla la espiga de arroz salvaje y reprodujo este ecosistema logrando las mejores cosechas de Japón en 1950, sin pesticidas, sin químicos sintetizados, sin agricultura industrial. Acércate a la forma natural y tendrás la clave del éxito en tu entrega a la nueva agri-cultura, perma-cultura. 

Así que siembra tomates junto a plantas que den flores y colócalos en la zona dos, porque en la zona uno ubicarás los cultivos que usas a diario, aquellos que debes regar, vigilar constantemente, y te sirven para alimentarte o hacer infusiones, condimentar las comidas y preparar una deliciosa ensalada.

Para hacer realidad tus sueños, primero debes aplicar un buen diseño a tu sitio, de modo que realices el menor trabajo posible y logres la mayor efectividad a la hora de cosechar y aprovechar tus cultivos. Para ello considera los elementos de la Madre Tierra, en primer lugar. Recuerda que las hortalizas y verduras no soportan bien el viento y todas necesitan buen sol. 

Así pues: 

– Por dónde viene el viento… para colocar una barrera.

– Por dónde sale el sol… para sembrar las plantas más delicadas del huerto garantizándoles al menos seis horas de luz y calor.

– Por dónde llega el agua… si hay riego mejor, pero si no, cómo asegurarás suficientes puntos en las zonas de diseño permacultural.

– Cuáles son las dimensiones, las formas, los estilos de tus instalaciones, para ello dibuja y pinta, cómo sueñas tu espacio ideal. No olvides que las mejores obras han nacido de planear con visión de futuro, por lo cual sería bueno que proyectes tu lugar al menos a diez años del día de hoy.  Mira los arbolitos grandes y las consecuencias de su ubicación. Diseña espacios pequeños primero y luego imagina su ampliación. ¡Nuestro diseño está llegando a su ejecución completa recién a los cinco años!, pero cada nueva instalación obedece a un diseño de 2015 que progresa en función de la realidad.

dibujo del huerto

A continuación te muestro nuestra zonificación, considera que su lógica responde a las necesidades de atención diaria de cada una de las áreas diseñadas.

La zona cero. En Permacultura es nuestro hogar, desde dónde nos proyectamos y vivimos en consecuencia, es el lugar sagrado donde se enciende el fuego de Vesta, y vibran los espíritus en las brasas de Ometeotl: están los hornos, cocina, el espacio del descanso, la vigilia y el estudio. En la finca Shungo Tola es la Casa de Intercambio de Saberes, su posada, el Dojo, que se activan a diario con nuestra presencia.

casa nueva shungo

Nuestra zona uno. En Permacultura se dedica a los cultivos que consumimos a diario. Perejil, rúcula, acelgas zanahoria, pac-choy, kale, cebollas, ajos, puerros, nabos de hoja y rabanitos se alojan junto a la cocina, al alcance de la mano. Completa esta zona plantas medicinales para hacer ricas infusiones somo hierba luisa, cedrón, manzanilla, gordolobo, toronjil, tomillo, menta, orégano y stevia.HUERTO ZONA UNO

Las instalaciones que convienen en esta zona son espirales de aromáticas, camas de permacultura, camas calientes y huertos con abundante materia orgánica. Debes garantizar un riego abundante y constante, casi diario para nuevas plántulas. Consume todo lo que puedas, pero recuerda: deja siempre una parte para tus semillas, una para los pájaros y otra para nuevos cultivos y verás que cada seis meses, toda tu zona uno renacerá

Nuestra zona dos. En Permacultura se dedica a las plantas medicinales, cultivos de ciclo medio y el vivero o guardería de casi todas las plantas: sambo, papitas, maíz, variedad de frijoles, chia, arbolitos como chihualcán, eugenias, coles y lavanda. Todo desordenado y como en botica.

HUERTO ZONA DOS

Debes garantizar buen riego, buen sol y sombra de acuerdo a las necesidades de las plantas. Es el lugar ideal para que el sambo colonice el suelo aportando humedad si logras controlarlo y lo podas cada cierto tiempo. Necesitas un punto de agua el el vivero.

Nuestra zona tres. En Permacultura se dedica a los cultivos intensivos que nos mantienen todo el año. Se trata de camas de alto rendimiento donde sembramos de manera escalonada: brócoli, coliflor, col morada, col rizada, remolacha, apio, pepinillo, zucchini, tomate de varios tipos, alcachofa, brucelas, zanahoria, granadilla, aguacate, limón, naranja, lima, mandarina, fresas, arándanos, frambuesa, mora, plantas medicinales y muchas flores. 

HUERTO ZONA TRES

Puedes diseñar esta zona con un huerto mandala o camas de doble excavación y muchas flores, esta zona necesita alejar pulgones, orugas, babosas e insectos que consumen los cultivos. 

Cada siete días necesita abundante agua, de preferencia por inundación y/o aspersión. Para cultivos en sitios extensos o con mínima cantidad de agua se podría aplicar el goteo, pero especialmente debes garantizar la ubicación de tanques, estanques y zanjas de infiltración, saparios y pequeños reservorios de agua.

Nuestra zona cuatro. En Permacultura es el área destinada a los insumos orgánicos, abonos y soporte para todos los cultivos. Las cuyeras, gallineros, conejeras y tanques con tilapias forman parte de ella, se completa con un círculo de plátanos (oritos muy ricos), que procesan aguas grises, y un lavadero eficiente con agua caliente solar.

ZONA CUATRO

Esta zona puede estar alejada de tu centro pero debes garantizar su seguridad, especialmente si tienes animales y existan depredadores que puedan atacarlos. Los animales se alimentan a diario, con excepción de los peces a quienes harás un ecosistema adecuadao para que vivan sin tu intervención. Las composteras pueden requerir cuidados especiales de limpieza por lo que tienes que garantizar un punto de agua en el sitio. En la finca existe un lavadero eficiente que tiene tres tinas y permite lavar mucha vajilla y todo tipo de cosas de modo que en la primera enjabonas, en la segunda eliminas el jabón, y en la tercera enjuagas. Puede ser útil, como en nuestro diseño, tener agua caliente solar y un círculo de plátanos que vive y se alimenta de aguas grises.

All-focus

All-focus

Nuestra zona cinco. En Permacultura está dedicada a los cultivos que no requieren mayor atención, árboles maderables, árboles frutales de producción bianual o anual. En la finca tenemos café caturro rojo de altura, uvas, higos, zanahoria blanca, camote, jícama, y arbolitos como durazno, manzana ana, papaya, chirimoyas y nísperos.

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En esta zona se ubican también las colmenas de abejas, hacia la periferia de la propiedad y alejadas de las miradas curiosas que pudieran perturbar su paz. Garantizarás un punto de agua para regar dos veces al mes.

colmenas shungo

No te olvides que también diseñas para los pájaros y todos los seres

Ciertamente si tu huerto es suficiente para mantenerte y lo tienes bien abonado, cosechando siempre semillas, compartirás todo con los pájaros. En principio intentarás que no sea así hasta que comprendas que ellos son los verdaderos arquitectos de tu huerto jungla; así pues, debes diseñar y sembrar para todos en tu chacra, duendes incluidos.

Abonos, fungicidas y fertilizantes sencillos para hacer sin salir de casa

Uno de las mayores alegrías en la huerta es consumir lo que hemos sembrado con nuestras manos y todo el amor; el mayor de los temores es no saber cómo mantener la vitalidad y salud de las plantas, hasta llegar a ese dorado momento.

«Póngale nomás Ranger y matará las malas hierbas», «aplique Karate un mesecito y verá, se morirán todos los gusanos, las mariposas blancas, las cochinillas», y las… plantas.

Para no salir corriendo a buscar una solución química de laboratorio para las plagas o las enfermedades de nuestro querido huerto, es importante recordar algunas cosas:

Las plagas atacan a las plantas débiles de los monocultivos, o mal acompañadas o mal situadas. En el primer caso, vale la pena tomar en consideración que lo que atrae a muchos insectos, como por ejemplo a la langosta, es el aroma dlicioso de mil plantas de cebada brillando en la ladera.  En el segundo caso, mantener a dos de ellas compitiendo entre sí por el mismo espacio y alimento no es buena idea. Finalmente, pensemos que nuestras amigas y benefactoras prosperan en buenas condiciones de clima, humedad y sol. Muchas veces una plaga se elimina cambiando la planta de lugar o colocando una compañera a su lado; por ejemplo, al sembrar tabaco en el borde del huerto para eliminar la mosca blanca.

Sin embargo, gracias al movimiento de la savia en cuarto creciente, que responde al ascenso de la Luna en el cielo, los insectos buscan alimentarse de las vitaminas y minerales que abundan. En cuarto menguante, por el contrario, los hongos «hacen su agosto» gracias a las condiciones de humedad que pomueve esta fase lunar.

En todos estos casos podemos ayudar al cultivo y posiblemente salvarlo de una muerte segura en manos de ávidos depredadores. 

Con muy poco dinero y recursos que conseguimos en casa, podemos actuar rápidamente para llegar a una cosecha exitosa en el menor tiempo posible. La agricultura orgánica nos da esa opción al incluir en el menú de trabajo diario minerales como potasio, calcio, nitrógeno, fósforo, silicio, úrea y otros indispensables para mantener la salud del huerto.

  • CENIZA, AGUA Y CAL: Agua de vidrio, receta de Ignacio Simón, microbiólogo, México. Ferlilizante, insecticida, fungicida

Esta receta aporta silicio y calcio a las plantas, la cal le da adherencia a la mezcla de modo que puede mantenerse sobre los tallos y hojas incluso después de la lluvia. Su aplicación en una emergencia, una vez por semana por el ataque de gusanos, los deseca y elimina en cuatro aplicaciones.  A la vez de ser un fungicida es un excelente fertilizante y da una mejor estructura a cualquier cultivo.

La cantidad a emplear depende siempre del tamaño de la planta.  Aplicar hasta humedecer con un rociador fino una vez por semana, puede ser suficiente en un pequeño huerto.

Ingredientes:

  • Cinco gramos de cal
  • Cingo gramos de ceniza de fogón
  • Un litro de agua

Procedimiento:

  • Mezclar, cernir y diluir en veinte litros de agua.
  • Aplicar con una bomba o mediante un rociador fino.

 

  • ORINA HUMANA Y CENIZA: Úrea orgánica                                                                         La orina humana es una fuente de minerales y su uso en el huerto es milenario. La úrea se aplica cuando las hojas de las plantas o árboles se enrrollan, en caso de manchas en los frutos y cuando estos se caen antes de madurar.

Ingredientes:

  • Medio litro de orina humana
  • Media taza de ceniza
  • Veinte litros de agua

Procedimiento:

  • Recoger la primera orina de la mañana en un contenedor de vidrio.
  • Añadir la ceniza.
  • Dejar reposar cinco días.
  • Diluir en veinte litros de agua.
  • Se aplica directamente al suelo, un litro por planta grande en el huerto, Dos a tres litros en árboles frutales

 

  • BICARBONATO DE SODIO Y AGUA: Fungicida que elimina manchas, mildiu, tizón y hongos del tomate

El bicarbonato de sodio tiene un poder bactericida y antifúngico importante. Controla el moho y la mayoría de hongos del tomate.

Ingredientes:

  • 10ml de bicarbonato (una cucharita).
  • 1000ml (un litro) de agua.

Procedimiento

Aplicar una vez cada semana hasta que desparezca el problema y repetir solo cuando sea necesario. En plantas pequeñas, colocar proporcionalmente a su tamaño.

  • CASCARAS DE HUEVO Y CÁSCARAS DE PLÁTANO TRITURADAS: Fertilizante orgánico de potasio y calcio, con trazas minerales

Ingredientes:

  • Cáscaras de huevo
  • Cáscaras de plátano

Procedimiento:

Secar las cáscaras de huevo y de plátano al sol un mínimo de quince días o hasta que se puedan pulverizar.

Aplicar en polvo, directamente al suelo. 

En combinación, este polvo es un excelente fertilizante de tomateras, brócoli, coles, fresas y plantas que necesiten un buen aporte de minerales.

  • JABÓN AZUL EN BARRA Y AGUA: Insecticida de amplio espectro

El azufre contenido en el jabón azul de lavar ropa es el ingrediente principal de esta receta, de modo que no conviene cambiarlo por otro tipo. Combate con mucho éxito la mariposa blanca, el pulgón, la cochinilla en los cítricos y otras plantas.

Ingredientes:

  • Un cuatro de barra de jabóin azul.
  • Cinco litros de agua.

Procedimiento:

  • Diluir bien y realizar una aplicacion foliar sin sol. 

* Es importante que nunca se coloquen productos a pleno sol pues los estomas de las plantas estan cerrados para proteger las hojas de la deshidratación. La industria química emplea adherentes y nitrógeno que obliga a las plantas a abrirse para recibir los venenos, pero estas recetas son totalmente biológicas y orgánicas, de modo que es mejor empléalas al amanecer o por la tarde.